viernes, octubre 17, 2008

Portada de El demonio te coma las orejas [1997 - 2008]


El demonio te coma las orejas [1997 - 2008]. Poesía de no ficción, de David González (Edición corregida y ampliada. Glayiu Editorial). Prólogo de un servidor. En breve, presentaciones del libro, el prólogo completo y otras sorpresas. Más datos: aquí.

Carla Badillo. Próxima parada: España



Carla viene la próxima semana a este país, continuando su periplo por el mundo. Sus aventuras son apasionantes y están muy bien escritas. En su bitácora puedes ponerte al día de sus encuentros con los beat, los indios, Neeli Cherkovski, Vicente Luis Mora, Linda King Bukowski y un montón de poetas, escritores, músicos y bohemios en general. En Madrid la recibiremos unos cuantos y los que se apunten. En las fotografías superiores, "la mujer tigre" posa con El merodeador de Vicente Muñoz Álvarez y nuestra Resaca / Hank Over sobre la tumba del maestro Charles Bukowski. Muchas gracias, Carla.

Mis gatos

ya sé. ya sé.
son limitados, tienen necesidades
y preocupaciones
distintas.

pero los observo y aprendo de ellos.
me gusta lo poco que saben,
que es
tantísimo.

se quejan pero nunca se
preocupan.
caminan con una dignidad sorprendente.
duermen con una simplicidad directa que
los seres humanos sencillamente no podemos
comprender.

sus ojos son más
hermosos que los nuestros.
y pueden dormir 20 horas
al día
sin vacilar ni sentir
remordimientos.

cuando me siento
bajo de ánimos
me basta con
observar a mis gatos
y me
vuelve
la valentía.

estudio a estas
criaturas

son mis
maestros.

Charles Bukowski, ¡Adelante!

Este lunes, en Madrid


Fnac Callao. 20:00 horas. Presentación de la Poesía completa de Sylvia Plath (Bartleby Editores). Pincha en la foto para saber más detalles.

Estar a la altura de los grandes

Paul Newman se murió sin cumplir un viejo sueño de los productores: volver a encabezar el reparto de una película junto a Robert Redford. Ambos, Newman y Redford, sólo hicieron juntos dos filmes, pero son tan legendarios que parece como si hubieran trabajado media vida juntos: “Dos hombres y un destino” y “El golpe”. Incluso cuando Newman ya se había retirado del cine, pero de su enfermedad sólo se sabían rumores sin confirmación, había un proyecto casi definitivo para juntarlos. Me refiero a la adaptación de un libro de Bill Bryson titulado “A Walk in the Woods” (inédito en España), sobre dos hombres que recorren las Apalaches. El director iba a ser, en principio, Chris Columbus. Mi opinión sobre Columbus es que se trata de un guionista genial, muy hábil (“Gremlins” y su secuela, “Los goonies”, “El secreto de la pirámide”, “Nueve meses”), pero uno de los directores más pelmazos de la historia, obsesionado con historias blandengues en las que nos muestra su pasión por la familia hasta un punto detestable, con momentos extremos de azúcar y buenas intenciones (véanse “Solo en casa”, “Señora Doubtfire” o “Quédate a mi lado”). Así que me alegra que el proyecto jamás se llevara a cabo.
Cuando dos grandes vuelven a reunirse hay que contar con un director que esté a su altura y que haga un producto digno de las leyendas. Kirk Douglas y Burt Lancaster, tras muchas películas juntos, volvieron a la carga en “Otra ciudad, otra ley”, comedia de los ochenta en la que daban vida a dos gángsters que salían de la cárcel para enfrentarse a los cambios del mundo moderno. A mí me pilló con catorce años y me entusiasmó, pero reconozco que la película no es ninguna maravilla. Me gustaba por ellos dos, a pesar de los lógicos achaques de la edad. Pero el producto final estaba por debajo de ambos. Comparemos ese título con, por ejemplo, la maravillosa “Duelo de titanes”. No hay color. Por eso estos regresos de parejas inolvidables dan un poco de pena cuando el director no ha sabido ser tan competente como requieren los grandes.
Y todo esto viene a cuento de la esperada reunión de otros dos pesos pesados del cine: Al Pacino y Robert De Niro en “Asesinato justo”. Ambos aparecían en la segunda parte de “El padrino” sin llegar a coincidir en pantalla. Michael Mann, uno de los grandes talentos norteamericanos, los juntó en la inolvidable “Heat”. Pero el público quería más porque apenas compartieron un par de escenas (un diálogo, dicen que filmado por separado; y la persecución final). Para superar a “Heat”, o al menos igualarla, se necesitaría un autor tan bueno como Michael Mann. Cuando supe que Jon Avnet iba a dirigir a Pacino y De Niro, me eché a temblar. Ninguna de sus películas anteriores perdurará, salvo quizá “Tomates verdes fritos”, que tuvo su momento de gloria. “Asesinato justo” es floja. Muy floja. Como digo, no está a la altura de sus protagonistas. Porque De Niro y Pacino están muy bien, en forma (y no me refiero a las facultades físicas). Pero el director naufraga. Merece la pena verse por estos actores. Lo que tienen las leyendas es que engrandecen las películas malas con su presencia, como en la citada “Otra ciudad, otra ley”, que sí, que era una tontería donde dos septuagenarios aún pueden ligar, pegar palizas y atracar trenes, pero que era divertida por la grandeza de Douglas y Lancaster. Ojalá un día se le ocurra a un director potente (Scorsese, por ejemplo) juntar a De Niro y a Pacino en una obra maestra. Es lo que necesitan. También lo intentaron Jack Lemmon y Walter Matthau. Las comedias que hicieron en los noventa hacían reír. Pero no eran “Primera plana”.

jueves, octubre 16, 2008

Cartel y trailer de Neal Cassady


¿Se estrenará en España? El trailer tiene buena pinta: aquí.

Nuevo cartel de The Spirit


Julio de 1996

julio de 1996
viaje en coche de zagreb a promajna
en la costa de dalmatjia
haciendo parada en šestanovac

mi padre me lleva en el coche
solidissimus in ómnibus
y eso hace que no pague peajes

atravesando montañas de cartón piedra dice:
"este pueblo lo tomé con mis hombres en 2 días
¡cabrones! ¡hijos de puta! me costó 3 vidas"
¿y él?
niño con pelota mujer joven imberbe
viejo niño con su muñeca un bracito
¿de niña o de muñeca?



no se le puede contar a una niña
16 años 17
que su padre es un asesino
no puede enorgullecerse de asesinar
no
delante de su hija



Déborah Vukušić, Guerra de identidad

Mañana, en Irún


118

A estas alturas, ¿queda alguien en el mundo que crea en el Premio Planeta? ¿Queda algún ingenuo? Aún diría más: ¿Quién lee los libros premiados con el Planeta? Sí, se venden como churros. Pero, ¿alguien los lee?

Contigo no, bicho

Empecemos por las cifras. En YouTube, web donde está colgado, lleva ya un millón y pico de visitas. Ostenta cuatro mil puntuaciones. Y, a la hora de escribir estas líneas, mil novecientos noventa y cinco comentarios. Es uno de los vídeos más vistos y populares de la red. Hace furor. Lo citan y comentan en numerosos blogs y foros. Y todavía no lo he encontrado en los periódicos, pero acabarán informando porque todo aquello que origina tantos seguidores tarde o temprano acaba por aparecer en la prensa. El documento fue grabado hace unos cuatro años, pero subido a la red en el pasado mes de abril.
Me refiero, por supuesto, al célebre “Contigo no, bicho”. Son tres minutos y veintiocho segundos en los que graban a un tipo en pantalón corto y con el torso desnudo, en la cocina de un piso, al llegar a casa después de una borrachera. Es un monólogo en el que cuenta cómo una chica lo rechazó cuando trataba de ligársela: “Contigo no, bicho”, le dijo ella. El monólogo no tiene desperdicio: es espontáneo, hay humor, carece de guión previo y es totalmente amateur, y por eso, y por la gracia del protagonista, funciona. También funciona porque muchos usuarios (varones) se ven identificados. En algún momento de la vida, todos nos hemos visto envueltos en situaciones similares: después de la farra, con los ojos torturados por el sueño, sed de agua fría y un fracaso durante la ruta nocturna que nos deja molidos durante unos días. No es difícil encontrarlo en la red. Basta con poner en Google el título.
Mi intención, al hablar hoy de este vídeo humorístico, no es quedarme en la anécdota, sino ir más allá. Por lo que tiene de importancia en el sistema de comunicaciones. Lo que a uno le gusta de esto, y de YouTube en particular, es que a veces basta un poco de humor, una idea graciosa, un plano amateur, y una cámara de vídeo o incluso un móvil, para ponerse de moda. Es la ventaja de internet. Antes de la red uno sólo podía mostrar sus creaciones (vídeos, cortometrajes, películas caseras, monólogos de humor, poemas, cuentos, etcétera) por los canales oficiales. Si los que estaban arriba decidían editar, publicar o exhibir esas creaciones. Sólo así el público podía descubrirlas. Con internet eso ha cambiado. Porque, aunque en YouTube también proliferan los fakes, las chorradas, las imitaciones baratas y las idas de olla de muchos, es posible encontrar talento. ¿Qué talento hay en el vídeo mencionado más arriba?, me dirán algunos. Pues la gracia natural del protagonista. Me ha hecho reír más que algunos monólogos que he visto en la televisión. Que alguien con una pequeña cámara grabe un vídeo casero sin guión y, tras colgarlo en la red, sume más de un millón de visitas es espectacular. Es un acontecimiento. Y YouTube, que detestan algunas grandes empresas porque la gente cuelga fragmentos de sus emisiones ahí, sirve además como herramienta para otros motivos: como arma de protesta, como publicidad de las creaciones propias, como punto de encuentro entre amigos (el clásico vídeo que uno cuelga en la red para que así puedan verlo los colegas que viven en otros países). Lo que a uno no le entusiasma de este asunto es el modo en que las empresas copian a la gente de a pie, al ciudadano de la calle, que es quien tuvo la primera idea. En cuanto uno hace algo que llama la atención, y suma visitas y origina comentarios, los grandes grupos no tardan mucho en robar la idea, o contratar al tipo, o usar las herramientas en su beneficio. Así matan el espíritu indie y amateur. Véase lo que ocurre con los blogs de los escritores famosos. Se los ponen las empresas y les pagan por postear.

miércoles, octubre 15, 2008

Quemar después de leer


Quemar después de leer es la última entrega de la llamada "trilogía del idiota" (protagonizada por George Clooney: O Brother!, Crueldad intolerable y la que nos ocupa) de los Coen Bros. Estoy de acuerdo en que no es Fargo o No es país para viejos, pero supera a otros trabajos de los hermanos. Aquí, los Coen regresan a su juego favorito: una telaraña de equívocos, sazonada de humor, y en la que al final salpica la sangre a los imbéciles y perturbados que pueblan sus argumentos. Su pasión es la novela negra y vuelven a demostrarlo: dos de los motivos que mueven a los personajes son totalmente pulp, es decir, el dinero y la infidelidad.
Se ha hablado mucho de los protagonistas, que están estupendos (Clooney, McDormand, Swinton, Pitt y, especialmente, un desquiciado Malkovich), pero no debemos olvidar el formidable trabajo de un plantel de secundarios de lujo, poco conocidos para el público (Richard Jenkins, David Rasche, Jeffrey DeMunn y el imprescindible J. K. Simmons) y que resultan ser lo mejor de la cinta.

Guerra de identidad, de Déborah Vukušić


Déborah Vukušić, abeja con orejas de lobo, mitad croata y mitad gallega, escribe un primer poemario potente y sin miramientos ni mentiras. Sólo poemas crudos, verdades como puños, recuerdos de infancia y de parientes en guerra. El padre, la madre, la abuela, el tío, las amigas serbias a las que no ha vuelto a ver. El padre militar que recuerda sus batallas. Un libro en el que la autora está en lucha consigo misma, buscando saber a qué lugar pertenece en realidad. Un libro que, además, significa mucho para mí por lo que tiene de ajuste de cuentas con la autoridad paterna, un tema que me obsesiona. Una autora que, además, es actriz. Déborah V. golpea y acaricia desde estas páginas. De muestra, este pequeño y magnífico botón sin título:
mi padre
el señor croata
genera fuego
dispara
mi padre
el señor croata
genera frío
mata

Mario Crespo en Alex Lootz. nº 13

-Debajo del asiento: relato de mi colega Mario Crespo en el número 13 de la revista Alex Lootz, dirigida por Iñaki Echarte Vidarte: aquí.
-También hay un relato de Pablo Giordano, con quien hace tiempo crucé algunos e-mails. Se titula La muerta y aparece en el mismo enlace.

Diez años después

Se supone que el día veintitrés de noviembre sale a la venta “Chinese Democracy”, probablemente el disco más esperado del rock and roll, pues Guns N’ Roses, o mejor dicho, lo que queda de ellos, de la formación original, que es Axl Rose, lleva trabajando en este álbum una década. Digo “se supone” porque el anuncio de publicación del nuevo álbum de GNR ha aparecido todos los años, desde entonces. “Este año por fin sale a la venta el esperado nuevo trabajo de Axl Rose”, decían. Pero el disco no aparecía, ni tampoco encontrábamos confirmación oficial. Y así, entre un anuncio y otro, han pasado los años pero del disco sólo hemos tenido unas pocas pruebas: algunas canciones colgadas en internet, algunos temas que Axl Rose cantó en su último concierto en Madrid (sí, ese en el que nos hizo esperar dos horas de reloj, por lo cual al salir del recinto, de madrugada, ya no había medios de transporte y tuvimos que volver caminando a casa hasta que encontramos un taxi, varias horas después). Reconozco que desde hace años odio un poco a Axl Rose por emplear tanto tiempo en un único disco aplazado una y otra vez. No aguanto la espera. A mí los Guns N’ Roses me chiflan, aunque no creo que “Chinese Democracy” supere los anteriores trabajos. Entre otros, falta el gran Slash, que es como si a The Rolling Stones le quitas a Keith Richards. Pero es mejor que nada.
Hay expectación por lo nuevo de Guns N’ Roses. Pero dudo que, de verdad, el disco salga en noviembre de este año. La noticia me recuerda un poco a lo que sucede en mi ciudad con las obras aplazadas eternamente (el puente nuevo, el Museo de Lobo, lo de León Felipe): siempre anuncian la puesta en marcha, pero aquí no hay nada y los años van pasando. Más le vale a Axl Rose parir una obra maestra absoluta tras tanto tiempo de espera. De lo contrario, a poco que flojee el disco, los fans se lo van a merendar con patatas. Se van a sentir defraudados, estafados tras todos estos años. Lo último que he leído es que “Chinese Democracy” sólo se venderá en las tiendas de “Best Buy”. De momento, y para irnos tendiendo cebos, uno de los temas aparecerá en la secuela de un videojuego titulado “Rock Band”. Estos días se ha estrenado en Estados Unidos la nueva película de Ridley Scott, “Body of Lies”, y ha generado más rumores la inclusión de un tema nuevo durante los créditos finales que el propio filme. La canción es “If the World”. Meter canciones nuevas en películas siempre ha dado grandes beneficios a GNR. Confieso que a mí me empezaron a gustar cuando escuché el “You Could Be Mine” en la segunda parte de “Terminator”. Después de oír aquella pieza, me compré todos los discos. Los tengo en vinilo, salvo el último, “The Spaguetti Incident”. Por cierto: este verano la policía detuvo a un joven internauta por colgar algunos temas de “Chinese Democracy” en su blog.
En el directo de Madrid del que hablaba antes, Rose cantó temas nuevos. Reconozco que me gustaron mucho, pese a que el tipo ya no está en forma: apareció fondón, con trencitas en el pelo y la voz un poco cascada. Veremos si se redime. Le haría falta recuperar la voz, quitarse esas trenzas y adelgazar, si quiere volver por la puerta grande y pretende hacer una de esas giras que requieren horas de correrías por los escenarios. “The Spaghetti Incident” vendió menos que otros discos. Es cierto que se trata de un trabajo menor, pero nada desdeñable. El problema es que era un álbum de versiones y eso no convence a todos. Si “Chinese Democracy” sale el día veintitrés, seré de los primeros en ir a comprarlo. Más vale que sea bueno.

martes, octubre 14, 2008

Cartel y trailer de Repo! The Genetic Opera



Sin duda, el trailer más bizarre y original que he visto este año. Aún estoy perplejo: aquí.

Zombi. Guía de supervivencia, de Max Brooks


1. Zombi. Guía de supervivencia está escrito como un manual o ensayo de ficción. Su lectura no dista mucho de, por ejemplo, ver las películas Amanecer de los muertos, Cloverfield (Monstruoso) o [REC]. Una vez que aceptamos el juego, es difícil soltar el libro. Y Max Brooks (hijo de Mel Brooks y Anne Bancroft, como ya apuntamos hace unos días) se encarga sabiamente de apasionarnos.
2. Para ello emplea, primero, la narración fragmentaria. Muchos capítulos, muchos fragmentos breves precedidos de título, enumeraciones, distintos tipos de letra, viñetas, símbolos, negritas y cursivas y numerosos dibujos. Y, segundo, exhaustivos conocimientos y documentación acerca de la superviencia y lo que necesitamos para arrastrarnos con vida por un paisaje apocalíptico: el peso y precisión de las armas, las clases de refugios, el equipaje de mochila que un hombre puede soportar mientras camina por desiertos o bosques...
3. De tal modo que el libro se convierte en un auténtico manual de supervivencia en el que lo de menos son los zombis, una guía necesaria si el planeta se fuera al carajo y nos viéramos obligados a desplazarnos y buscar alimentos y lugares seguros, y que en algunos momentos recuerda a libros y filmes donde el ser humano lucha por abrirse camino en un mundo devastado (Mad Max 2, 28 días después, Waterworld, La carretera...)
4. Aparte de los consejos de lucha, la descripción de los zombis fruto del vudú y los detalles sobre el canibalismo y la putrefacción, al final se incluyen casos documentados de ataques a través de la historia. Algunos pasajes son espeluznantes y en otros hay cierto humor sutil.
5. Días atrás escribí que el segundo libro de Brooks no me interesaba (Guerra Mundial Z), pero éste me ha gustado tanto que iré a comprarlo en breve. En suma, una obra que todo aficionado al género (terror / fantástico) no debería perderse.

Un plan apasionante

La famosa declaración de Mariano Rajoy sobre la Fiesta Nacional es tan jocosa como desafortunada. “Mañana tengo el coñazo del desfile; en fin, un plan apasionante”. Y se cubrió de gloria. Una gran trizada porque lo dijo creyendo que los micros estaban cerrados. En El País repasaban este domingo los descuidos de otros políticos cuando creían que nadie les podía oír: Bono hablando mal de Blair, Aznar diciendo que acababa de soltar “un coñazo” en el Parlamento Europeo, Zapatero contándole a Iñaki Gabilondo que les convenía la tensión durante la campaña electoral y el propio Rajoy llamando tonto del culo a un periodista. Lo que me gusta de la frase de Rajoy es que dijo lo que muchos piensan, pero callan. Lo que a nadie gusta es que la declaración sea opuesta a su ideología. En la televisión nos han recordado aquel discurso en vídeo que dio durante las elecciones, en el que instaba a los españoles a demostrar su patriotismo defendiendo la bandera y felicitaba el día de la nación española. La frase es contundente y genial, sobre todo por la ironía final: “En fin, un plan apasionante”. Es humor español. Quedará para la historia junto a otras declaraciones célebres: “¡Manda huevos!”, “¿Por qué no te callas?” y otras consignas que luego aparecen impresas en camisetas o como sintonía de los móviles. España es así.
No he visto la retransmisión del desfile, pero supongo que Rajoy se presentaría allí con cara de póker. Menudo papelón, el suyo. Como siempre ocurre en el periodismo, lo más interesante es lo que hay detrás: el off the record, el comentario desafortunado, el chiste o la ofensa que recogen las cámaras y los micrófonos cuando quien lo dice cree que ya no se está filmando ni grabando. Suele suceder que a un entrevistador se le cuenten las confidencias más jugosas cuando ha apagado la cámara. “Pero esto no lo saques, ¿eh? Esto queda entre tú y yo”.
Estas declaraciones en la intimidad, que contradicen la opinión que se ha mostrado en público, son el sello de muchos políticos. Hace unos diez días, el escritor y filósofo Slavoj Zizek publicó un artículo en el que analizaba la campaña electoral de John McCain y en el que apostaba por descubrir o intuir “el verdadero mensaje por debajo de la llamativa superficie” en cada promesa electoral. Zizek partía, en su brillante análisis titulado “Unas gafas para leer entre líneas a McCain” (en El País), del cine y, en concreto, de una película. Me gusta que alguien prestigioso utilice un filme para describir una situación real y política, porque cuando lo hago yo mis amigos me llaman “freak”. Zizek comenzaba hablando de una escena de la película “Están vivos”, de John Carpenter, que es una de las pocas que me faltan por ver de su filmografía (pero tuvo poca resonancia y mala distribución y fue un fracaso de taquilla). En dicho título, el protagonista se coloca unas gafas, mira hacia un cartel publicitario y ve el mensaje oculto e implícito. Allí donde incitan a comprarse una tele nueva en color, el mensaje visto con las gafas es: “¡No penséis, consumid!”. Zizek se preguntaba qué ocurriría si esas gafas fantásticas existieran y las pudiéramos usar para ver el trasfondo de la campaña republicana de McCain. La respuesta: que el mensaje verdadero sería el contrario de lo que dice en actos públicos. Lo mismo podríamos hacer en España con casi todos los políticos. Usar las gafas, que nos revelarían la verdad entre líneas, para desarmar esas mentiras con las que tantos políticos tratan de ganarse al ciudadano. Aunque, bien pensado, aquí no las necesitamos. Basta un micrófono abierto para que ellos solos caigan en la trampa y confiesen la verdad.

lunes, octubre 13, 2008

Tura Satana doll


[Extraído de Hank Over]

Carteles de El argentino y Guerrilla