lunes, septiembre 01, 2025
viernes, agosto 08, 2025
El lenguaje de la lluvia: 3 poemas y una entrevista
una buena vida
en tu último libro escribiste:
En términos generales
ha sido una buena vida.
pero no lo fue tanto, hermano
te dejaron a deber
el pago de tus sacrificios
por la poesía
podrían haberte convertido
en uno de esos reyes de las letras
sobrados de publicaciones
y de prebendas y de pagos
ahíto de banquetes
y satisfecho en
las entrevistas
uno de esos rostros abotargados
que se dedican ahora a participar
en comités que premian obras
pactadas de amigos íntimos
uno de esos tipos cuya bibliografía
en curso se ha estancado
porque prefieren comer
bien y colocar el cazo
en el que caigan las monedas
pero no:
lo tuyo fue la molicie
y el desamparo
y el ninguneo
esos dos versos,
al menos,
les demuestran
cómo eras:
un hombre
agradecido,
ya al final de su camino,
un hombre solitario
un poeta en pos de la verdad
aunque arda en llamas
durante su epopeya.
**
rastros de Thomas Bernhard en Salzburgo
una calle con su nombre:
Thomas-Bernhard-Straße
una placa en la fachada
de un teatro: Landestheater
ni siquiera
después
de muerto
fue profeta
en su tierra
los francotiradores literarios
suelen morder el polvo:
si no es en vida,
los triturarán
de manera
póstuma.
**
noches de covid
el covid: allá fuera
la noche: mustia, silenciosa
los niños: dormidos
sin voces
sin motores de coches
sin trifulcas callejeras
un silencio tenso
casi doloroso
apocalíptico
y yo en la cama
sin poder dormir
con miedo a enfermar
con temor a morir
con pánico a perderlos
contando los días que faltan
para saber si estaré infectado
o si lo estarán ellos
tratando de recordar
alguna oración por si,
al decirla,
sirviera de algo
de una pausa
de un milagro
de un aplazamiento
qué poco se tarda
en suplicar por ti mismo
y por los tuyos
cuando los pellejos
están en juego.
***
La entrevista para La Opinión de Zamora: aquí.
Autorruta del sur, de Julio Valdeón
Conocí a Julio hace un montón de años. Nos vimos algunas veces y luego él se fue a Estados Unidos y por fin nos hemos reencontrado a su regreso a España. Y vuelve con un libro donde demuestra sus dotes para mezclar narrativa, crónica y autobiografía. En estas páginas relata el viaje que hizo con su mujer por el sur de USA en pos de los lugares míticos donde grandes estrellas de la música grabaron sus discos. Incluye algunos pasajes sobre su pasado y su familia, sobre sus vivencias en el Bronx y Harlem, sobre lo que ha aprendido en aquel país, sobre su paso por sitios legendarios... Una escritura visceral para un libro que, sobre todo, supone un espléndido homenaje a la música.
[Efe Eme Editorial]
Tiburón, de Peter Benchley
Varias veces estuve a punto de comprar alguna edición viejuna y manoseada de Tiburón. Hice bien en esperar a una reedición en condiciones. Porque la de Planeta contiene una garantía: la nueva traducción es de Javier Calvo. En una entrevista comentaba que la novela le había sorprendido y que su traducción era la primera seria y bien hecha. También me ha sorprendido a mí. Le veo paralelismos con algunos libros de Stephen King (Peter Benchley fue primero, claro): retrato de una comunidad cerrada y pequeña, tensiones entre los personajes y el acecho de una amenaza terrorífica que nadie comprende. Es esa clase de narración: adictiva, entretenida, muy veraniega, como deberían ser las novelas de terror y de género negro.
La obra maestra de Spielberg (una de mis películas de cabecera) fue una adaptación muy fiel. Aunque hay diferencias: en la novela la mujer de Brody le es infiel con Hooper, el destino de uno de los protagonistas cambia radicalmente y se habla de las relaciones del alcalde con la mafia. La película incorporó alguna joya que no estaba en el libro: el monólogo del asedio al Indianapolis y la frase mítica "Necesitará un barco más grande" (y alguna secuencia más). Y el final de Quint está más próximo, en las páginas de Benchley, al Ahab de Melville. La edición especial contiene jugoso material extra. Novelón.
[Editorial Planeta. Traducción de Javier Calvo]
























