domingo, noviembre 07, 2010

Segundo cartel de 127 Hours


Cambio de horario

Los cambios de horario acaban perturbando a uno: aquí.

Rescue Dawn


No entiendo cómo no se estrenó en cines esta película de Werner Herzog, pues a mi juicio supera a la extraña y alocada Teniente corrupto (la de Nicolas Cage, que sí estrenaron en España). Herzog hace su película sobre Vietnam y, una vez más, lo que le interesa no es la guerra, sino el estudio de la locura. En este caso, la línea que separa locura y cordura en las cabezas de varios soldados. Es la historia real del piloto Dieter Dengler, quien fue detenido, humillado, vejado y hecho prisionero junto a otros hombres. Grandes interpretaciones de Christian Bale, Jeremy Davies y Steve Zahn. Lo que les ocurre en el campamento es lo que intuíamos que le pasaba a Rambo cuando estuvo por primera vez en Vietnam. Es menos rara que otras obras de Herzog, pero se disfruta igualmente.

Viscerales / 05. Javier Das


Ha publicado los poemarios en estas 4 paredes y No hay camino al paraíso. Ha participado en las antologías El Tejedor… en Madrid y Los rincones más oscuros (Antología del miedo) y en los fanzines “Es hora de embriagarse con poesía”, “Groenlandia” y “Vinalia Trippers”. Ha escrito el prólogo de Ya no leo tebeos de Wonderwoman, poemario de Ángel Muñoz.
Los poemas de Javier suelen ahondar en el dolor, casi siempre el dolor de la pérdida; sus versos destilan e inspiran ternura, aunque también cabe la ferocidad en ellos. Poemas de tema urbano, con miradas a los pequeños detalles cotidianos que nos hacen la vida más tolerable. Como ya había escrito un breve relato, le pedimos que intentara otra incursión en la prosa y el resultado nos encantó.
Blog.

Cartel de Casino Jack


2001: Una odisea del espacio


Quienes descubren 2001 en pantalla pequeña suelen odiarla. Yo sólo la he visto en cine, en pantalla grande, y es un espectáculo formidable. Un peliculón. Deberían reestrenarla.

Creatura nº 57


Se pueden ver los contenidos en este post del Kebran.

sábado, noviembre 06, 2010

Viscerales / 04. Vicente Muñoz Álvarez


Vicente es una referencia en la cultura popular española: fanzines de grapa y papel, antologías varias, poemas, relatos… Es autor de los poemarios Canciones de la gran deriva, 38 Poemash, Privado, Estación del frío y Parnaso en llamas, de los libros de relatos Monstruos y Prodigios, El pueblo oscuro, Perro de la lluvia, Los que vienen detrás, Marginales y Mi vida en la penumbra, del ensayo El tiempo de los asesinos y de la novela El merodeador, donde se reúnen las claves de su narrativa, sus obsesiones y sus tendencias; de ese estilo es su vaciamiento para Viscerales.
Ha editado, con Eloy Fernández Porta, Golpes, ficciones de la crueldad social; con David González, Tripulantes. Nuevas aventuras de Vinalia Trippers; con Patxi Irurzun, Resaca / Hank Over. Un homenaje a Charles Bukowski; con Alfonso Xen Rabanal, Vinalia Trippers. Plan 9 del Espacio Exterior y Poemash Especial Raúl Núñez. Ha sido incluido, entre otras, en las antologías: Poemas para cruzar el desierto, Voces del Extremo, Cuentistas, La Venganza del Inca. Antología de poemas con cocaína o Poesía para bacterias. Editor del fanzine Vinalia Trippers.
Blogs: Hank Over / Mi vida en la penumbra.

Próximamente: Caminos nocturnos



El lunes saldrá a la venta un nuevo libro de Sajalín Editores, que no para de ofrecernos joyas literarias. Esto es lo que dicen de Caminos nocturnos, y apetece mucho leerlo:

Como otros escritores rusos, Gaito Gazdánov llegó a París en 1920 huyendo del régimen soviético. Establecido como taxista nocturno recorrió durante muchos años las calles de la capital bajo la luz de la luna, convirtiéndose en testigo de excepción de su vertiente más oculta: el exilio, el alcohol, la prostitución y la locura. En Caminos nocturnos Gazdánov rememora tal experiencia, y rescata del olvido, a modo de redención, a ciertos habituales de aquel mundo subterráneo como la vieja Raldy, antigua cortesana, el alcohólico Platón, o Fedórchenko, exiliado a quien aguarda un trágico destino. De todos ellos ofrece Gazdánov un retrato crudo y veraz, a la manera de Céline, que sin embargo no elude ni el lirismo ni la humanidad características de la mejor tradición rusa. Testimonio elocuente de la aspereza existencial y de la condición de expatriado de su autor, Caminos nocturnos es una de las obras más relevantes del exilio ruso, que Sajalín editores publica por primera vez en castellano.

Carteles de Rare Exports



Senderos de gloria


Obra maestra que tardó años en estrenarse en España, por culpa de la censura franquista, que la veía como un ataque al ejército y a las guerras (y, en efecto, lo es). Kirk Douglas lo bordaba. Pude verla en cine, igual que casi todas las películas de Kubrick.

Jill Clayburgh (1944 - 2010)


viernes, noviembre 05, 2010

Medidas desesperadas, de Lydia Lunch


Por fin se publica en España otro libro de la rompedora Lydia Lunch. Se trata de la traducción del volumen de textos misceláneos titulado Will Work for Drugs. Un auténtico puñetazo al estómago, un rotundo ejemplo de literatura provocadora que sigue la senda tortuosa de Hubert Selby. Lunch reúne relatos, vomitonas ensayísticas y autobiográficas y cuatro entrevistas (tres de ellas las mantiene con el citado Hubert Selby, el grandísimo autor de La habitación, Réquiem por un sueño y Última salida para Brooklyn; con Jerry Stahl, del que en España sólo se conoce Yo, Fatty, y del que inexplicablemente no se ha traducido aquí su Permanent Midnight, según tengo entendido unas memorias turbadoras e imprescindibles; y con Nick Tosches, otro provocador cuyo libro más célebre, El manuscrito de Dante, sí está publicado aquí y hoy mismo iré a comprarlo).

Lydia Lunch, que vive actualmente en Barcelona, en este libro toca temas como la maternidad, los malos tratos de su padre y su madre, el abuso sexual cuando ella sólo era un adolescente, sus relaciones con canallas de muy baja estofa, la guerra, el insomnio o las religiones. Una obra dura, sin ninguna concesión al lector, una obra de pegada fuerte. En el mundo visceral, sin duda Lydia Lunch es la reina absoluta del momento. Leamos unos fragmentos:

Mi padre, decrépita fosa séptica de iniquidad, filtro de perversión y lascivia, payaso psicótico de insidiosos rituales sádicos que corrompieron para siempre cada una de sus células empapadas de cáncer, y le marcaron los dedos y la lengua con una aureola dorada de nicotina que parecía crecer y expandirse con cada cigarrillo sin filtro que sorbía en su eterna renuncia a la vida, en su diaria masacre de cualquier resto de humanidad que pudiera quedar en mí después de que mi alma fuera repetidamente profanada por las transacciones de alcoba de mi madre.

***

La guerra es tan vieja como Dios mismo. Y la guerra no se acaba. La guerra nunca termina. La guerra no es más que una orgía de sangre y vísceras planeada y dirigida por viejos verdes atiborrados de testosterona, que sólo encuentran satisfacción follándose el planeta entero. ¡Ésta es la VERDADERA PORNOGRAFÍA! Una escandalosa pelea de gallos con cowboys exaltados que retarán a duelo al insensato que se resista al advenimiento de su mentalidad de competición de rodeo.

***

¿Son imaginaciones mías, o corríamos mucho menos peligro cuando al líder de los llamados países libres le hacían mamadas en la Casa Blanca? ¿No es mejor liberar un poco de tensión en la cara de una víctima complaciente, que descargar toda la agresividad y toda la frustración sexual en países de medio mundo, con flagrantes mentiras de libertad y democracia, con mal disimulados propósitos de sacar jugo a la tierra mientras seguimos haciendo cola en estaciones de servicio Exxon, sosteniendo una manguera de gasolina, gran verga fofa que pagamos poniendo el culo en una perpetua sodomía?

***

Si no estáis preparados para morir en cualquier momento, cualquier día, no estáis viviendo de verdad.


[Traducción de Marc Viaplana]

Viscerales / 03. Marta Fernández La Bohe


Marta Fernández, conocida en la red como Una bohemia y La Bohe, es poeta, creativa de publicidad y “enemiga de la poesía ñoña”. La descubrimos gracias a su blog, donde va colgando poemas duros y afilados. Pero para Viscerales le pedimos un relato. Y nos demostró que tiene el mismo gancho que en esas frases que cuelga cada día en su perfil de Facebook: pequeños explosivos de sarcasmo que no deberíais perderos. Ha participado en la antología de Ediciones Escalera: Bukowski Club 06-08. Jam Session de Poesía, libro indispensable para conocer el entorno poético de Malasaña.
Blog.

Hoy, en Madrid



A las 20:30 horas, en el patio de La Casa Encendida, sesión de spoken word de Eloy Fernández Porta, dentro de Yuxtaposiciones. Festival Internacional de poesía y polipoesía. Al día siguiente habrá un coloquio con el autor.

Cartel de London Boulevard


Colin Farrell, Keira Knightley y Ray Winstone.

Esta noche, en Madrid


Primera entrega de Motel Rayuela. Diablos Azules. Más datos, en los blogs de Carlos Salem y Marcelo Luján.

Nuevo cartel de Never Let Me Go


Hoy, en Fuenlabrada


Imparables


En Divertinajes seguimos hablando de novedades de poesía, como éste poemario de Víctor Gómez o la próxima publicación de Nocturnos, preparada por Antonio Huerta.

Los luchadores de Shaolin


No es fácil encontrar ficha de este título; no aparece en FilmAffinity, como muchas de las películas que se estrenaron en aquellos cines de barrio y de las que casi nadie guarda rastro. Ésta data del 82. Lo de Shaolin fue un género en sí mismo.

jueves, noviembre 04, 2010

Viscerales / 02. Kutxi Romero


Aunque es conocido como cantante de las bandas Marea y Ja Ta Ja, Kutxi tiene por ahí libros de poemas y relatos seleccionados para algunas antologías que demuestran su rabia literaria y su dominio para el lenguaje callejero. En Resaca / Hank Over pudimos leer su “Canela en rama”, un relato potente, plagado de jerga y personajes de barrio. Tanto o más como el que nos ha cedido para Viscerales. Si aún no conoces su obra poética, deberías leer León manso come mierda. Junto a Sor Kampana acaba de publicar Las moscas lo devorarán todo. Kutxi también interviene en Simpatía por el relato, antología coordinada por Patxi Irurzun y Esteban Gutiérrez Gómez.
Web.

El lenguaje de las células y otros viajes, de Nacho Gallego


Durante toda mi vida, yo siempre había gozado de una salud envidiable. Y un día como otro cualquiera supe por los médicos que mi cuerpo estaba incubando un cáncer. Es como si, de repente, me hubiera tocado el premio gordo... en un concurso para desahuciados. Le ha tocado un Cáncer. La repetición de estas dos sílabas juntas crea un ambiente de terror y seriedad absoluta a su alrededor, hipotecando de inmediato la salud del que escucha su sonido. Quizás, por eso mismo, pocas veces se conjura, para no hundir al enfermo bajo el peso de semejante pancarta. Con el tiempo, las dos sílabas van formando un nudo alrededor del cuello, cada día un poco más apretado, hasta que nos surge de las entrañas una necesidad, largamente postergada, de gritarlas con todas nuestras fuerzas: ¡cán - cer!, para exorcizar de una vez por todas su efecto paralizante.

Un largo proceso de búsqueda

En su espléndido libro póstumo, “El lenguaje de las células y otros viajes”, el zamorano (aunque nacido en Madrid) Nacho Gallego le pregunta a su cuerpo: “¿Cómo pudiste hacerme esto, viejo?”, refiriéndose con “esto” al cáncer que incubó, el cáncer que le originaría preguntas sobre su identidad, sobre el destino y la lógica celular y otras cuestiones. La enfermedad, aparte de esos planteamientos, supuso para él un viaje, “un viaje único, sin billete de vuelta”, un cambio de rumbo y de pensamiento. El libro acaba de ser publicado por Caballo de Troya, uno de los sellos de Mondadori. Antes de proseguir con los tres o cuatro apuntes sobre el contenido del libro, me gustaría contar una breve historia que me parece emotiva.
Comienza cuando, meses atrás, escudriñando el boletín de próximas novedades de Mondadori, topo con un libro que me llama la atención por varios motivos: en la biografía cuentan que el autor, Nacho Gallego González, pasó parte de su infancia y de su juventud en Zamora, ciudad en la que falleció en 2007; nació un año antes que yo; y el libro habla de viajes y enfermedades. Tres puntos en común: la ciudad, la generación y el interés literario por dos temas. Colgué en mi blog una nota. Y después recibí el emocionado e-mail de una amiga en la distancia, agradeciéndome haber sido el primero en mencionar el libro de su hijo. Yo no conocía ese vínculo y no había conocido a Nacho, y escribí la nota porque me guío siempre por el olfato. La misiva electrónica de su madre me estremeció: en ella confluían el azar, el destino y la ternura. No hará falta decir que aún me entraron más ganas de leer la obra.
“El lenguaje de las células y otros viajes” es una pieza única, insólita. En la primera parte el autor cuenta cómo su vida cambia a partir del diagnóstico. En la segunda habla de sus periplos por el mundo (Nueva York, Vietnam, Bangkok, Nueva Delhi…), sin mencionar jamás el cáncer, de tal modo que la propuesta es intemporal porque no sabemos si esos viajes suceden antes o después del diagnóstico. La primera me recuerda a ciertos pasajes de la vida de Andy Kaufman (véase “Man on the Moon”), pues Kaufman buscó métodos alternativos de curación en países remotos, poniéndose en manos de alquimistas y curanderos. El viaje de Nacho es, como él afirma, “un viaje terapéutico” que pueda limpiarle de las toxinas acumuladas y los daños ocasionados por las pastillas y la quimioterapia. Esta primera parte es dolorosa, me ha afectado profundamente su lectura, he sentido nudos en la garganta en muchos pasajes. La segunda parte nos alivia un poco y recorremos varios lugares del mundo sin sentir el peso de la enfermedad, lo que agradece la mirada: es como si el autor nos diera un respiro. En el último capítulo se retoma el tema del cáncer, cuando Nacho acude a un sanatorio de reglas estrictas entre las montañas, cerca de Kochi, en la India. En la mayoría de los capítulos, el autor cuenta su experiencia en tercera persona, como mirándose a sí mismo desde el exterior, como si fuera alguien ajeno que observa sus propios pasos. Con la enfermedad, ése es un recurso apropiado para el escritor, pues uno se encuentra extraño, como si no perteneciera a ese cuerpo traidor y desconocido. “El lenguaje de las células…” demuestra que Nacho Gallego era un escritor de altura, muy dotado para la descripción de paisajes y el análisis de esas emociones que transmiten el dolor y la pesadumbre sin caer en sentimentalismos. Es la obra de un escritor valiente. Ojalá pudiera darle la enhorabuena. Ojalá pudiera abrazarlo.



El Adelanto de Zamora / El Norte de Castilla

Trailer de Sucker Punch


Extraño trailer de lo nuevo de Zack Snyder (Amanecer de los muertos, 300, Watchmen). De entrada, le veo dos fallos a este avance: algunas escenas son un videojuego; y cuando la protagonista entra en una institución mental, todas las pacientes parecen modelos.

Hoy, en Madrid

Vídeo: Nocturnos (Antología de los poetas y sus noches)

Cartel de The King's Speech


9 semanas y media


Aunque estuviera narrada a ritmo de videoclip, ésta película fue importante para mí por toda la jodienda que enseñaba: cuando se estrenó, yo aún no había cumplido los 14. Entiéndase que, a esas edades, ver a Kim Basinger haciendo un striptease fue una revelación. Me quedé colgado de ella como, años atrás, me había colgado de Marilyn Monroe o Michelle Pfeiffer. En esa época me iban mucho las rubias. También recuerdo con agrado la BSO.

miércoles, noviembre 03, 2010

La cámara oscura, de Georges Perec


Este libro compila varios sueños de Georges Perec. Un total de 124 sueños, para ser exactos. De tal modo que el lector se adentra en mundos oníricos y en situaciones imposibles. Cada libro de Perec es tan distinto que sólo podemos rendirnos ante su versatilidad. Copio el nº 4 porque me gusta su cercanía con el poema:

Nº 4
Diciembre de 1968

La ilusión

Sueño
Ella está junto a mí
Me digo que estoy soñando
Pero la presión de su mano contra mi mano me parece demasiado fuerte
Me despierto
Está sin lugar a dudas junto a mí
Loca felicidad
Enciendo
La luz brilla una centésima de segundo y después se apaga
(una bombilla que estalla)
La abrazo

(me despierto: estoy solo)


[Traducción de Mercedes Cebrián]

Viscerales / 01. Montero Glez


En la prosa de Montero Glez siempre hay tiros y cuchilladas. Tal vez por eso el título de su última novela sea el que mejor se ajusta a su literatura: Pistola y cuchillo, sobre la figura del gran Camarón, libro que en unos días saldrá a la venta. Montero colabora en El Cultural y ha escrito artículos, novelas y relatos. Si quieres empezar con su obra, ve al principio: Sed de champán. Otros de sus libros: Cuando la noche obliga, Manteca colorá, Besos de fogueo, Diario de un hincha, El verano: lo crudo y lo podrido y Pólvora negra (Premio Azorín 2008).
Lo escogimos para Viscerales por razones evidentes: es muy cañero y siempre provoca urticarias, basta con leer su bitácora.
Web / Blog.

Otra clase de dictadura

Pensaba titular este artículo “La dictadura de lo políticamente correcto”. Pero quiso la casualidad que, leyendo la prensa, tropezara con un recuadro de Antonio Burgos que atrajo mi atención y me pareció acertado en casi todo. Un inciso, antes de recibir pedradas: con A. B. nunca estoy de acuerdo, salvo en nuestra común devoción por los gatos. Sigamos. En dicho texto, el columnista hablaba de uno de los peligros en los que la sociedad, poco a poco, nos va envolviendo sin que la ciudadanía lo advierta (o no quiera advertirlo), esto es, “la dictadura de lo políticamente correcto”, justo el título que a mí me rondó por la cabeza, y terminaba su exposición con el comentario de una noticia respecto a esa aberrante ley aprobada por la Comisión de Igualdad del Congreso que atañe a los colegiales. Cito un titular de La Vanguardia: “El Congreso pide acabar con los juegos sexistas en los patios de colegio”. Con ello pretende elaborar protocolos “que se implanten y desarrollen en los espacios de juego reglado y no reglado en los colegios públicos y concertados de Educación Primaria”.
Como me niego a caer en el cepo de la corrección política, lo diré a las claras: al final se acabará embruteciendo a las niñas y amariconando a los niños. Y lo peor ya no es que se les impongan unas reglas de juego, sino que los políticos quieran meterse en el único reducto de libertad que le queda al estudiante a esas edades: el recreo, donde puede dar rienda a su fantasía y forjarse sin la vigilancia de los maestros. Un diputado socialista quiso aclararlo: “Se trata de desterrar de los patios de los colegios actitudes que mantienen los roles machistas, como que las niñas no puedan jugar al fútbol o los niños a la comba”. Para empezar, esto es una burda patraña, un topicazo. Primero, porque la propia muchachada crea sus propias reglas y nadie debería meterse. Segundo, porque en mi infancia vi jugar a las niñas al fútbol y también vi jugar a los niños a la comba. Y no había problemas, era cuestión de elecciones y de apetencias. Sólo falta que obliguen a los críos a jugar con la Barbie y a las crías a boxear en el patio. Al tiempo… La igualdad jamás podrá conseguirse con reglas tan estúpidas; y más si el niño, que ha jugado a la comba aunque hubiera preferido el balón, vuelve a casa y se encuentra a un padre tarugo que se rasca los huevos mientras su mujer, que también trabaja fuera de casa, está de esclava en la cocina. Esto es lo que hay que desterrar, y no los juegos de los chavales: ellos saben lo que les pide el instinto.
Por otro lado, es curioso cómo funciona en la actualidad, y en numerosos casos, el lavado de cerebro de la ciudadanía. Y aquí, ojo, cabe hablar tanto de izquierdas como de derechas, pues ambas lo practican. El político señala con su dedo una cuestión y cuenta con la complicidad de los medios de su cuerda, y estos se ocupan de extractar el titular que impacte y cuya lectura promueva la rebelión ciudadana (hablo de opinión, no de salir a la calle a quemar coches), y ese titular sólo contará parte de la verdad, o la verdad disfrazada, y de ese modo se podrá calumniar y desprestigiar a este o a aquel, sea político o intelectual. Y la mitad de los ciudadanos se tragará esa noticia sin buscar las causas, sin acudir a las fuentes, sin plantearse preguntas, sin ir más allá del mero titular, sin indagar si lo que les están vendiendo es totalmente cierto. Y llegará un momento, no muy lejano, en que estemos tan vigilados como Winston en “1984”; el delito será de otra índole, pero el resultado será el mismo: si uno no cumple (con lo políticamente correcto, en este caso), será el proscrito de la sociedad. No dejan vivir a uno.


El Adelanto de Zamora / El Norte de Castilla

Otro cartel de Monsters


Próximamente: Nocturnos (Antología de los poetas y sus noches)

Una de las antologías más prometedoras de la próxima temporada (creo que sale a principios del próximo año) la coordina el poeta Antonio Huerta. Colaboro en ella y es un honor participar en este cartel, junto a tantos autores. Nocturnos (Antología de los poetas y sus noches) recopila poemas de: Adriana Bañares, Jorge Barco, José Ángel Barrueco, Siracusa Bravo, Eva Cabo, Ben Clark, Camilo de Ory, Nacho Escuín, Lucía Fraga, José Daniel García, Octavio Gómez Milián, David González, Antonio Huerta, Luna Miguel, Nacho Montoto, Ana Patricia Moya, Andrés Ramón Pérez Blanco, Ana Pérez Cañamares, Antonio Pérez Morte, Ángel Petisme, Antonio Portela, Carlos Salem Sola, Gabriel Sopeña, Ana Vega y Manuel Vilas. Impresionante, ¿verdad? Mañana colgaré aquí el vídeo promocional.

TerceroCé


La revista digital TerceroCé necesita textos de colaboradores. Puedes ponerte en contacto con ellos mediante Facebook.

Segundo cartel de The Green Hornet


Hoy, en Madrid


Presentación de los poemarios de José Naveiras, Ángel Muñoz "Voltios" y Violeta Castaño.

Dos en la carretera


Dos en la carretera es una de mis películas favoritas y quizá el retrato más amargo del matrimonio en el cine, con estética pop y una partitura de lujo compuesta por Henry Mancini. Es imposible no enamorarse hasta las cachas de Audrey Hepburn. Un filme agridulce y necesario.

martes, noviembre 02, 2010

Próximamente: Viscerales (Ediciones del Viento, 2011)



Como muchos ya saben por Facebook (
ésta es la página que allí hemos creado), hoy arranca la promoción de Viscerales, la antología que Eduardo Riestra publicará en Ediciones del Viento a mediados de enero de 2011. La selección y coordinación son de Mario Crespo y de un servidor. Él ha escrito el prólogo de apertura. Yo me he encargado del epílogo que cierra el libro.
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Hemos seleccionado a 40 autores y, antes de nada, lo digo: entre esos 40 autores no estamos nosotros. Tampoco están muchos colegas a los que nos hubiera gustado meter, pero no fue posible por razones de espacio o de tiempo; ni están unos cuantos escritores a los que no conocemos personalmente y no hemos sabido cómo localizar. Elegir a unos y dejar fuera a otros es un proceso doloroso. Sabes que te puedes jugar una amistad. Para quien piense "¿Por qué no contaron conmigo?", ya aviso que habrá más antologías y llamaremos a quienes no he podido llamar. Tenemos aún un par de buenas ideas para el futuro.
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A partir de hoy en Facebook (y en breve en nuestros blogs) iremos colgando material: fotos, vídeos, fichas... Poco a poco iremos dando a conocer a los autores. Habrá algunas sorpresas. Desde aquí, gracias infinitas a Eduardo Riestra por su apoyo al proyecto, y a todos los implicados por su colaboración y sus magníficos textos. Creemos que es una antología potente, con gente que empieza y con gente de amplia trayectoria. En cualquier caso, no os dejará indiferentes. Como mi compinche Mario dice: es "una antología de vómitos y otros textos".

Suicidio, de Édouard Levé


Tras la sorprendente Autorretrato, 451 Editores publica la última obra de Levé: Suicidio. El autor se suicidó tres días después de darle el manuscrito a su editor. Aquí recrea la vida de un hombre a partir de su muerte. Obra breve, concisa y precisa, que viene a ser como una larga carta de despedida a medio camino entre la realidad y la autoficción. Termina con una selección de tercetos admirables. Y empieza así:

Un sábado del mes de agosto sales de tu casa vestido para jugar al tenis y acompañado por tu mujer. En medio del jardín le haces saber que se te ha olvidado la raqueta en casa. Vuelves a por ella pero, en vez de encaminarte hacia el armario de la entrada donde sueles guardarla, bajas al sótano. Tu mujer no lo ve, se ha quedado fuera, hace buen tiempo, disfruta del sol. Unos instantes después oye la descarga de un arma de fuego. Corre hacia el interior de la casa, grita tu nombre, se da cuenta de que la puerta de la escalera que da al sótano está abierta, la baja y te encuentra allí. Te has pegado un tiro en la cabeza con la escopeta que habías preparado cuidadosamente. Sobre la mesa has dejado un tebeo abierto por una página doble. Con la emoción tu mujer se apoya contra la mesa, el libro bascula y se cierra antes de que comprenda que se trataba de tu último mensaje.


[Traducción de Julia Osuna Aguilar]

Cartel de The Hunter


Hoy, a la venta: Ovejas esquiladas, que temblaban de frío


De Gsús Bonilla. En Bartleby Editores.

Cartel de The Divide


Nº 17: Agitadoras. Revista cultural


Agitadoras. Autores de noviembre: Juana Cortés, Inma Luna, Pedro Andreu, Inés Matute, Ángela Mallén, María Aíxa Sanz, Joaquín Lloréns, Jesús Zomeño, Paco Piquer, Toni Prats, Lullu, Ricardo Triviño, Itziar Mínguez, Clara García Baños, Daniel de Culla, Luís Amézaga, Héctor Ranea, Alberto Medina, Estelle Talavera, Care Santos, Rubén Castillo, Jordi Macarulla, Holly, Victoria Salvador, Luís Ingelmo, Diego Prado, Concha M. Miralles, Lalo Borja, Josep Oliver, Luís Arturo Hernández, Beatriz Rodríguez, Cristina Navarro, Il Gatopando, Gilda Manso, Marina San Martín, Mª Ángeles Cabré y Jan Hamminga.

Charada


Gran comedia de Stanley Donen con una pareja de lujo: Cary Grant y Audrey Hepburn.

lunes, noviembre 01, 2010

Tintín: primeras imágenes





Las imágenes pertenecen a la revista Empire, que las ha publicado en exclusiva: aquí.

¿Curiosidad malsana?

Mi impresión sobre Hispania y Felipe y Letizia (me bastaron unos minutos): aquí.

Sí, de Thomas Bernhard


En los libros de Thomas Bernhard lo de menos es el argumento. En esta novela, el narrador es un científico misántropo, enfermo y apartado de todo y de todos. Vive encerrado en una casa en el campo y sólo se comunica con un vendedor de fincas, el mismo que le vendió el terreno que él habita. Cuando, después de meses de encierro, visita al vendedor para desahogarse, conoce a un matrimonio en crisis que gestiona con éste la compra de una vivienda. Conocer a la mujer, capaz de conversaciones intelectuales y de inquietudes similares, le sirve para mejorar, para volver a leer y a trabajar. En suma: lo saca de la abulia en que estaba sumido. Sin embargo, el lado pesimista de Bernhard (muy oportuna la cita a Schopenhauer en algunos pasajes) nos muestra cómo las cosas terminan derrumbándose. Novela filosófica y magistral, como todas las suyas, sobre la abulia de vivir y el fracaso de la sociedad. Como dice mi paisano Luis López, todo es aquí hermético. Un fragmento:

Me despertaba y despertaba en medio de un completo hastío vital. Si había iniciado algo por la mañana, había sido sólo el mecanismo siempre igual de la incapacidad vital y del vital hastío, y no había podido pensar ya en ningún trabajo, ni el más pequeño, lo que sólo empeoraba, de día en día, mi deprimición. En lugar de poder trabajar, me sentaba durante días, durante semanas, durante meses ante mis escritos, sin poder hacer lo más mínimo con ellos.


[Traducción de Miguel Sáenz]

Citas. 120





El miedo ante la liberación después de años de encierro se parece al miedo que se siente al entrar en la cárcel por primera vez.
Edward Bunker, Perro come perro

Cartel y trailer de Meskada


Laura


Uno de esos clásicos inolvidables del cine negro, con la bella Gene Tierney al frente del reparto. ¿Quién dijo que uno no puede enamorarse de la mujer de un cuadro? Que se lo digan a Dana Andrews, uno de los hombres fascinados por Laura.