
miércoles, junio 18, 2008
martes, junio 17, 2008
Yakuza. Una investigación sobre la mafia japonesa, de Jérome Pierrat y Alexandre Sargos

106
El convite
Stan Winston (1946 - 2008)


lunes, junio 16, 2008
El ladrón de chicles, de Douglas Coupland

- Roger y Bethany trabajan en Staples, grandes almacenes de material de oficina. Roger tiene cuarenta y tantos y trata de superar un montón de fracasos. Bethany tiene veintitantos y es gótica y está afectada por la cantidad de gente de su familia que ha muerto.
- Roger y Bethany se escriben e-mails para conocerse. Aprenden a respetarse.
- Roger está escribiendo una novela, Glove Pond: una puesta al día de la obra ¿Quién teme a Virigina Woolf?, de Edward Albee. Por si quedaran dudas, hay alusiones a Albee, a Richard Burton y a Elizabeth Taylor (protagonistas de la película del mismo título). No faltan alusiones a la prosa de John Cheever. Bethany lee la novela y los lectores también.
- En Glove Pond hay dos escritores que escriben sendas novelas sobre Staples. Una de ellas es un calco de la vida de Roger.
- Además de las cartas de Roger y Bethany leemos las misivas de otros personajes que nos ayudan a entender a los protagonistas.
Como es habitual en Douglas Coupland, existe un interés en superar el desgaste del tiempo, en afrontar la muerte y los fracasos que nos acompañan en la vida. Pero lo mejor (aparte de su naturalidad para escribir) es que Coupland sabe captar nuestro tiempo, el espíritu de una época, y entendemos sus referencias: YouTube, los e-mails, Los Simpson, QuickTime, Google... Y llena las páginas de perlas. Aquí van algunas:
-La vida siempre te mata al final, pero primero te impide conseguir lo que te propones.
-Tenía casi treinta años, edad suficiente como para empezar a tener pesadillas por las noches ante la posibilidad de tener un trabajo basura toda la vida.
-La gente tiene muchas maneras diferentes de abandonarte. A la gente se le va la pelota. Te abandonan. Les dejas de gustar. Se pierden en su propio mundo y nunca vuelven. O, simplemente, claudican. Y sí, se mueren.
-Como permitas que tus sentimientos salgan a la luz, la gente te va a hacer mucho daño. Usarán tus sentimientos en tu contra. Algo que en su día fue privado y sagrado para ti se transformará en un arma de doble filo. Algo tan precioso podría resultar dañado. Acabarás por sentir dolor.
-Es extraño cómo las cosas te van abandonando una a una, ¿no es así? Como los viejos amigos. El entusiasmo. La energía. (...) Ahora mismo, escribir me mantiene cuerdo.
Soldado del año 1975
que va de Benguela a Luanda
tumbado en unas parihuelas
un joven soldado de Santiago
por la mañana un proyectil le reventó la cabeza
de un gancho cuelga un gotero
el herido se convulsiona
delira
quizá cuente cómo fue
nunca supimos
hasta dónde llegó finalmente
porque cuando aterrizamos en Luanda
no dijo una palabra más
Ryszard Kapuściński, Poesía completa
105
Money, money
domingo, junio 15, 2008
Californication
sábado, junio 14, 2008
The Gum Thief

El rostro tras el teléfono
viernes, junio 13, 2008
Odio se proyectará en Sonorama 2008

Portadas exquisitas









