martes, febrero 17, 2009

Pecado de silencio, de José Naveiras


NO TENGO TÍTULO

Empujado por el tacto de tu aliento
busco por el desierto de tu espalda
el olor de tu corazón.

Silencio en cada uno de tus latidos
silencio, también, en tus pasos.
Recorro los mundos inexplorados de tus poros
guiado por lunas imaginarias,
y encuentro refugio en cada uno de tus sueños.

En algún momento tus manos
no me respondieron “inténtalo otra vez”,
y me marcho sin el premio de tus labios.

Me abandono a la suerte
y corro sin fijar una dirección.

Dejo días sin vivir
en espera de encontrar
un refugio donde nunca ocurra nada.

Mi nariz y la tuya, juntas sin saber cómo,
se declaran el amor.
Mi frente y la tuya, juntas y apretándose,
pactan suspiros.
Mi piel y la tuya, juntas negando el aire,
intercambian fluidos.
Mi amor y el tuyo no saben de inviernos
cuando se tocan.