martes, julio 03, 2007

La solución final, de Michael Chabon

Considero esta novela corta (115 páginas) de Michael Chabon como un trabajo menor. Ojo, no estoy diciendo que sea mala o que no me haya gustado: simplemente que no es tan profunda como Chicos prodigiosos ni tan monumental y ambiciosa como la extensa Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay. Pero es que tampoco Chabon lo ha pretendido. Es un autor que sabe muy bien lo que quiere y siempre lo consigue. Aquí quería ofrecernos un pequeño divertimento, una breve historia de deducción, y para ello recurre al grandioso Sherlock Holmes, un Holmes de ochenta y nueve años, ya retirado, y al que en la novela llaman "el anciano".

El anciano se plantea el reto de la resolución de un caso: un hombre ha sido asesinado y a un niño judío y mudo le han robado el loro que le acompañaba. Un misterioso loro que canta en alemán y del que se sospecha que pueda saber las claves de los códigos del enemigo. Lo mejor: uno de los giros en los que Chabon nos introduce en la mente del loro. Su gran baza: a pesar de su brevedad, el escritor no abandona esa prosa cuidada al milímetro que le caracteriza. Ahora estoy deseando que se publique la traducción de The Yiddish Policemen's Union.