martes, agosto 29, 2017

lunes, agosto 28, 2017

El corazón es un cazador solitario, de Carson McCullers



No sé los motivos, pero hasta ahora (y salvo algún que otro relato incluido en antologías) no había leído una obra de Carson McCullers, lo que ya me parecía imperdonable. Compré hace tiempo sus relatos y sus novelas cortas, reunidas en El aliento del cielo, pero sigo teniendo pendiente su lectura. Ahora que Seix Barral ha reeditado su obra con prologuistas de lujo y con cubiertas espléndidas a cargo de Sara Morante, he ido comprando todo. Y empecé por el que quizá sea su libro más famoso: El corazón es un cazador solitario, de célebre inicio: En la ciudad había dos mudos, y siempre estaban juntos.

A estas alturas quizá lo sepa ya todo el mundo, aunque quedarán quienes (como fue mi caso) aún no se hayan decidido a leer este novelón, que gana más puntos cuando sabemos que McCullers lo publicó con 23 años. Es toda una proeza porque se trata de un libro muy maduro, lleno de personajes interesantes, de diálogos cuidados y de un abanico de temas (políticos, sociales, etc) que, en principio, suelen ser ajenos a las personas tan jóvenes.

El corazón… no es sólo una historia sobre un sordomudo enamorado de otro hombre que enferma y al que pronto ingresan y sólo puede ir a visitar de vez en cuando, no es sólo un vistazo a las vidas de los personajes que lo eligen como "oyente" (les lee los labios), como si fuera un confesor, para narrarles sus cuitas, sus lances amorosos o sus preocupaciones… es, también, una novela que supo capturar el clima de entreguerras, las amenazas próximas del nazismo y del fascismo, los rescoldos del racismo o la búsqueda de independencia de la mujer. Y es, por supuesto, una metáfora sobre la soledad: el sordomudo, que quizá sea quien está más solo por su incapacidad para comunicarse, es precisamente el que todos necesitan para relatar sus biografías. Una obra muy notable. Unos extractos: 

Antes de marchar invitaría a Singer a un trago de whisky. Lo que le había dicho Alice era cierto: le gustaban los anormales. Experimentaba un sentimiento amistoso especial hacia las personas enfermas y los tullidos. Siempre que entraba en el local alguien con labio leporino o aspecto tuberculoso, le invitaba a una cerveza. O si el cliente era un jorobado o un lisiado grave, entonces lo que le ofrecía era whisky. Había un individuo al que la explosión de una caldera le había volado el pene y la pierna izquierda; pues bien, siempre que venía a la ciudad, el buen hombre tenía una pinta de licor gratis esperándole.

**

¿Por qué? ¿Por qué en los casos de auténtico amor el que se queda no sigue más a menudo al ser amado suicidándose? ¿Sólo porque el vivo debe enterrar al muerto? ¿A causa de los complicados ritos que deben ser realizados después de una muerte? ¿Debido a que el que permanece es como si subiera a un escenario y cada segundo transcurrido se eternizara, y fuera observado por múltiples ojos? ¿Por qué hay una función que debe ejecutar? ¿O quizá, cuando hay amor, el viudo debe aguardar la resurrección del amado…, de modo que el que se ha ido no está realmente muerto, sino que crece y es creado por segunda vez en el alma del vivo? ¿Por qué?

**

Era el tipo de individuo del que los niños se burlaban y al que los perros querían morder. Sin embargo, cuando alguien se reía de él, le hería hasta la médula…, se volvía grosero y gritaba como si fuera un payaso. Y la verdad es que siempre estaba sospechando que se reían de él.

**

-Todo lo que puedo decir es esto: el mundo está lleno de vileza y de maldad. ¡Ah! Las tres cuartas partes del globo se encuentran en un estado de guerra o de opresión. Los mentirosos y los desalmados se han unido, y los hombres que saben se encuentran aislados y sin defensa. ¡Pero! Pero si me pidiera usted que señalase la zona más incivilizada de la faz del planeta, señalaría aquí…


[Seix Barral. Traducción de Rosa María Bassols Camarasa]

Cartel de On the Road (2017)


Borg vs McEnroe: 2 carteles



domingo, agosto 27, 2017

Tobe Hooper (1943 - 2017)


viernes, agosto 25, 2017

Píldoras de papel, de Ana Patricia Moya


Sin ganas

Agua fría que golpea mi nuca:
señal temprana del ciclo que se repite.
Desayuno sin ganas,
y hago travesía por calles estrechas
-aislada del asfalto con mi música-
para tratar libros por un sueldo ínfimo.
El regreso es almuerzo sin ganas,
aguantar telediarios sensacionalistas
de políticos sinvergüenzas,
desgracias mundanas y fútbol, y más fútbol.
La tregua de mi estómago casi vacío
se rompe: en la tarde, el segundo empleo.
Evito las diarreas mentales de la televisión rosa
con antídotos de Sinatra y Madonna.
Llega la noche: lidio un poco con mis sueños
para luego hacer una cena sin ganas.
Acaba mi cuerpo derrumbado en el edredón
sin haber leído poesía (me provoca nauseas),
ni cuentos (para cuentos, los de la caja tonta).
El puto insomnio remata la faena magistralmente:
trae pesadillas que tratan de imposibles.

Sin asomarme a la taza del váter

……………………….mastico mierda todos los días.

**

Tres deseos

Si me encontrase con una lámpara mágica,
lo tengo bien claro: millones de millones
…………………….para jubilar
a mis padres, garantizar el futuro de esos hijos
y nietos que jamás tendré; vivir en un paraíso
de montañas, en una casita con huerto y
…………………….perros grandes,
para retirarme el resto de mi miserable existencia;
y, finalmente, que el genio incapacitara mis manos
para la poesía,

………………para no volver a llorar jamás.

**

Sólo nos queda escribir,
……………aferrarnos a las palabras
como botes salvavidas que te aíslan
de territorio hostil,

porque Dios es un incompetente
sin aliento, incapaz de responder a los dilemas,

para reclamar que somos animales
sin domesticar, que aúllan y rugen
cuando nos descarnan las heridas,
……………………que nos tornamos sumisos
suando una mano dócil e inocente
acaricia nuestras garras.

Sólo nos queda escribir
testamentos únicos de supervivencia
para escapar de la locura,

……………………para dar sentido a tanto dolor.   



[Huerga & Fierro Editores]

Blade Runner 2049: otros 3 carteles




Cartel de Brad's Status


jueves, agosto 24, 2017

Blade Runner 2049: nuevo cartel


Próximamente: Fin de guardia



De Stephen King. En Plaza & Janés.

Cartel de Brawl in Cell Block 99


Brian W. Aldiss (1925 - 2017)


Mother!: 5º cartel


Kingsman: The Golden Circle: 2 carteles



martes, agosto 22, 2017

Jerry Lewis (1926 - 2017)


Winesburg, Ohio, de Sherwood Anderson



Creo que fue a finales de los 90 cuando leí este mítico libro de relatos que, en conjunto, pueden considerarse también como la novela de un lugar y de un personaje, George Willard, que está presente en todas las historias aunque sólo sea de manera indirecta o como secundario. La edición que yo manejaba entonces (y que aún conservo) pertenecía a una de esas colecciones de kiosco con tapa blanda, letra microscópica, pocos márgenes y un papel de calidad más bien regular. Como me apetecía releerlo, compré esta edición, que aunque ya data de 2009, todavía puede conseguirse en las librerías, algo milagroso porque, incluso habiéndose vendido bien, no es un best-seller en España. Acantilado ofreció una nueva y mejorada traducción, a cargo del prestigioso Miguel Temprano, y una edición tan cuidada como es habitual en esta editorial.

Winesburg, Ohio no ha perdido vigencia ni impacto. Es notoria su influencia en muchos escritores y en muchos cineastas e incluso guionistas, de tal modo que tenemos que considerarla una pieza primordial de la narrativa norteamericana, un ramillete de textos de los que partieron tantas novelas y películas que uno sólo puede asombrarse de la originalidad que tuvo en su momento. Si alguien quiere saber cómo era la vida en un pueblo de Norteamérica de antaño, y sobre todo necesita conocer cómo eran las relaciones entre sus habitantes y sus amoríos y chismorreos y mentiras, sólo tiene que leer o releer esta obra ya clásica. Dos extractos:

La maestra trató de hacerle ver al chico algunas de las dificultades a las que debería enfrentarse como escritor. "Tendrás que conocer la vida", afirmó con voz seria y temblorosa. Cogió a George Willard de los hombros y le hizo volverse hacia ella para poder mirarlo a los ojos. Cualquiera que pasara por allí habría pensado que estaban a punto de besarse. "Si vas a ser escritor, tendrás que dejar de tontear con las palabras –le explicó–. Será mejor que abandones la idea de escribir hasta que estés mejor preparado. Ahora debes vivir. No pretendo asustarte, pero quisiera que comprendieras el alcance de lo que piensas hacer. No debes convertirte en un mero mercachifle de las palabras. Lo más importante es que aprendas a saber lo que la gente piensa, no lo que dice".

[Del relato "La maestra"]

**

Estaba a punto de abandonar Winesburg para ir a alguna ciudad, donde esperaba encontrar trabajo en un periódico y se consideraba un adulto. El humor que lo dominaba era típico de los hombres y desconocido por los niños. Se sentía viejo y un poco cansado. Se despertaron muchos recuerdos en él. Aquella nueva sensación de madurez parecía apartarlo de los demás y lo convertía en una figura casi trágica. Quería que alguien comprendiera la sensación que lo embargaba desde la muerte de su madre.
Hay un momento en la vida de todo chico en el que por primera vez se detiene a considerar su vida pasada. Tal vez sea entonces cuando cruza la línea que lo separa de la edad viril. El muchacho va por una calle de su pueblo. Piensa en el futuro y en el papel que desempeñará en la vida. En su interior se despiertan ambiciones y remordimientos. De pronto ocurre algo, se detiene bajo un árbol y se queda como esperando a que alguien lo llame. Los fantasmas de cosas pasadas acuden a su memoria, las voces susurran a su alrededor un mensaje sobre las limitaciones de la vida. De estar bastante seguro de sí mismo pasa a no estar seguro de nada.

[Del relato "Sofisticación"]


[Acantilado. Traducción de Miguel Temprano García]  

Cartel de Human Flow


Goodbye Christopher Robin: nuevo cartel


Nati Mistral (1928 - 2017)