domingo, junio 24, 2007

Un rumor absurdo

A los responsables de algunos medios de comunicación les entusiasma lanzarse sobre los rumores y convertirlos en noticia sin cotejarlos primero. Parece que lo primordial es difundir una noticia que venda, aunque sea falsa. Si la noticia vende, ¿qué importa el resto? Esto se huele uno, a juzgar por una información que salió publicada el jueves en bastantes periódicos nacionales; no sé si saldría también en radio y en televisión. La saga de Indiana Jones, y en concreto su cuarto capítulo, está ocasionando una nutrida sarta de rumores, a veces patéticos y delirantes. En varios periódicos se especuló el jueves con que Jim Broadbent, ganador de un Oscar por “Iris”, y al que recordamos por su participación en “Gangs of New York”, podría ser el elegido para encarnar al padre del doctor Jones en sustitución de Sean Connery. Incluso uno de los titulares era atrevido: “Indy tendrá un padre más joven que él”, aunque en el texto especificaban que eran meras especulaciones.
Broadbent, en efecto, es más joven que Harrison Ford, lo cual, por otra parte, tampoco sería un problema, ya que Indiana Jones pertenece al cine, a la ficción, y no a la realidad, y en la ficción todo es posible. Piensen que Sean Connery le saca sólo doce años a Ford e hizo el papel de su padre. Es decir: estamos ante una información que, de ser cierta, no sería descabellada porque, en las películas, por si no lo saben, emplean maquillajes, apósitos, trucos, pelucas, calvas postizas y demás maravillas que pueden transformar a un viejo en un joven, a un negro en un blanco o a una mujer en un judío viejo con barba, como demuestran en la serie de televisión “Ángeles en América”, en la que Meryl Streep aparece, en el primer episodio, haciendo de hombre; y les aseguro que da el pego. Pero es que, por otro lado, la información es errónea. Me explico: el día antes de que los periódicos publicasen este rumor salió una noticia en las páginas de cine norteamericanas, y anunciaban, sí, que al casting de Indiana Jones se había incorporado el bueno de Broadbent. Y añadían que Broadbent iba a interpretar a “un profesor de Yale”. Punto. Bastaba con leerse la noticia original, en inglés, en vez de tirar de rumores. Por si esto fuera poco, el propio George Lucas anunció unas semanas antes de comenzar el rodaje que, en vista de la retirada de Sean Connery del proyecto, lo iban a solucionar haciendo una reescritura rápida del guión. Las superproducciones funcionan de ese modo. Cada pieza del engranaje está prevista y, si a última hora falla el actor y deciden retirar al personaje, se suprimen sus secuencias. Recordemos que algunos de los mejores filmes de todos los tiempos han ido cambiando su guión a medida que progresaba el rodaje o en las postrimerías del montaje, haciendo que aparecieran o desaparecieran secundarios según los caprichos del director o de los productores. Lo saben quienes han trabajado con Coppola y Malick. Además, Steven Spielberg y George Lucas no son tan estúpidos como para sustituir a Connery. Es mejor eliminar su papel.
Recordemos que la cuarta parte de Indiana Jones sigue sin título definitivo, a la hora de escribir estas líneas. Y que su reparto se ha ampliado; a Harrison Ford se ha unido gente con talento: Cate Blanchett, Ray Winstone, John Hurt y Shia LaBeouf, un muchacho que al principio no me convencía para una cinta de aventuras, hasta que lo vi en “Memorias de Queens”. Lo hará muy bien, no me cabe duda. La página de noticias de cine a la que recurro siempre, por cierto, se llama “Comingsoon.net”. Lo digo para cuando se topen con rumores chuscos.