martes, octubre 26, 2010

Próximamente: Sunset Park


De Paul Auster. En Anagrama. Noviembre.

Daniel Ruiz García, Premio de Novela Corta "Villa de Oria 2010"


Uno de los grandes escritores de este país (basta con leer su blog o su novela Perrera) acaba de recibir este premio por su novela corta La mano. Daniel, además, es amigo nuestro en la distancia y colabora en uno de nuestros proyectos. Desde esta bitácora la damos la enhorabuena, pues. La noticia puede leerse aquí.

Esta tarde, en Madrid


Presentación del nº 3 de "Al otro lado del espejo". En Tres Rosas Amarillas. A las 20:00 horas.

Cartel de For Colored Girls


30 años de transformismo


Amador Calvo (Amador de Luces en el mundo del espectáculo) es de mi tierra. No nos conocemos personalmente, pero el otro día vi su web y comprobé que lleva 30 años batiéndose el cobre: 30 años siendo transformista en Zamora, ciudad tan conservadora, es un logro admirable; ya lo escribió Ana Pedrero hace tiempo y es cierto. A alguien que lucha así sólo podemos felicitarle.

El día de los tramposos


Otra de mis películas favoritas de antaño, con dos protagonistas de lujo: Henry Fonda y Kirk Douglas. Cine carcelario en clave de comedia.

lunes, octubre 25, 2010

Lecciones de cine. Entrevistas a cargo de Laurent Tirard


Una maravilla de libro para los cinéfilos. Laurent Tirard hizo las mismas preguntas a varios de los grandes maestros del cine contemporáneo. La lista es para quitarse el sombrero: John Boorman, Sidney Pollack, Claude Sautet, Woody Allen, Bernardo Bertolucci, Martin Scorsese, Wim Wenders, Pedro Almodóvar, Tim Burton, David Cronenberg, Jean-Pierre Jeunet, David Lynch, Oliver Stone, John Woo, Joel y Ethan Coen, Takeshi Kitano, Emir Kusturica, Lars Von Trier, Wong Kar-wai y Jean-Luc Godard. Gracias a sus explicaciones, uno puede adentrarse más en la técnica (clases de planos, saltos de eje, secretos de montaje…), sin que resulte aburrido. Algunos de los cineastas, como Tarantino y Scorsese, se ayudan en su charla mediante ejemplos de películas. Se devora. Se aprende. No sabría con qué charla quedarme, pero me atrajo especialmente este párrafo de David Cronenberg porque habla de las relaciones entre el cine y la literatura:

Como he dicho antes, siempre pensé que mi carrera “seria” sería como escritor y creo que, por eso, aún sigo considerando la literatura como una forma de arte más “elevada” que el cine. Por muy sorprendente que parezca, cuando en una ocasión se lo comenté a Salman Rushdie, al que considero uno de los escritores más interesantes de su generación, me miró como si estuviera loco. Él pensaba exactamente lo contrario. Al haberse criado en la India, donde se tiene un gran concepto del cine, me dijo que daría cualquier cosa por tener la oportunidad de hacer una película algún día. Se convirtió en un debate complejo: le di ejemplos de cosas que había escrito que nunca podrían transcribirse bien en imágenes y él me dio ejemplos de películas con las que ningún libro podría competir. Al final, acabamos estando de acuerdo en que, hoy en día, el cine y la literatura no sólo se alimentan de forma mutua, sino que se complementan. Ya no pueden compararse.


[Traducción de Gemma Andújar]

Trailer de The Rite


Otra película de posesiones y exorcismos, pero con Anthony Hopkins: aquí.

Próximamente: Yo no vengo a decir un discurso


De Gabriel García Márquez. En Mondadori.

Cartel y trailer de The Last Play at Shea


Documental sobre el Shea Stadium, con música de Billy Joel e intervenciones de algunos famosos: Tony Bennett, Garth Brooks, John Mayer, Roger Daltrey, Paul McCartney, Steven Tyler... Alec Baldwin es el narrador. Aquí.

En busca del dragón dorado


Una de esas cintas dirigidas por Jess Franco bajo un pseudónimo. También era capaz de rodar películas de luchadores chinos, pues a Jess no se le resiste ningún género.

Esta tarde, en Madrid


Presentación de Las guerras de Artemisa (El Olivo Azul).

En Austria y Alemania

Algunas de las cosas que he visto en mi reciente viaje: aquí.

domingo, octubre 24, 2010

Wall Street: El dinero nunca duerme


El tiempo amansa a las fieras. Es la conclusión que a uno le queda tras esas secuelas que transcurren 10 ó 20 ó 25 años después de la primera parte: Menos que cero y Suites imperiales, Antes de amanecer y Antes de atardecer, La última película y Texasville, por citar unas cuantas. En las primeras partes sus autores son feroces e impulsivos, y por tanto sus personajes también suelen serlo, y por ende las obras lo son, y eso atañe al ritmo, a la manera de contar las acciones de los personajes. En las secuelas suele notarse que el paso del tiempo los ha tranquilizado, los ha hecho madurar, y por eso sus personajes y el modo de contar han variado. El tiempo los domesticó. Es lo mismo, pero ya no es lo mismo… Quizá por eso muchas de estas secuelas que transcurren tantos años después decepcionan a algunas personas (como le ha pasado a mi colega Mario Crespo con Suites imperiales).

En Wall Street 2 sucede igual: el ritmo de montaje y la filmación ya no van a esa velocidad de vértigo que imprimió Oliver Stone a muchas de sus películas. Gordon Gekko (Michael Douglas, una vez más perfecto en el papel) sigue siendo un cabrón, pero ya no es tan cabrón: ha pasado por la cárcel, ha perdido en el juego, tiene una hija mayor… El boom de los 80 es historia: la película se ambienta en 2008, cuando estalla la crisis económica mundial que estamos padeciendo. El tiempo ha calmado todo, incluso puede que haya humanizado a los personajes: Gordon Gekko se tropieza en una fiesta con Bud Fox (un Charlie Sheen viejunísimo) y se tratan con cordialidad, no intercambian puñetazos. Lo único que no varía es el dinero.

Tal vez por todo ello esta secuela decepcione a ratos. Stone ha adquirido madurez y ofrece cierta complacencia, pero en el camino ha perdido energía, rabia y frescura, como les pasó a Easton Ellis, Linklater o Bodganovich (y a mí las secuelas de estos autores me gustan bastante, a pesar de ello). Por suerte están los gigantes Michael Douglas, Josh Brolin y Frank Langella. Y el guión, lleno de perlas: “La única cosa que aprendí en la cárcel es que el dinero no es el valor principal; es el tiempo”, “Deja de contar mentiras sobre mí y yo no contaré la verdad sobre ti”, “La madre de todos los males es la especulación”, “El dinero es una puta que nunca duerme”, etcétera. Ese guión y los actores citados le insuflan cierta vida. Pero no esperes nada del otro mundo.

Trailer y cartel de Inhale


Con Dermot Mulroney, Diane Kruger, Sam Shepard, Vincent Perez, Rosanna Arquette y Jordi Molla. Trailer: aquí.

Primeras fotos de A Dangerous Method


La nueva película de David Cronenberg sobre Freud y Jung.

Drácula contra Frankenstein


En el Cine Pompeya se proyectó media filmografía de Jess Franco. En los próximos días iba a colgar los carteles de algunas de las películas de Jess que allí se pusieron, pero me he dado cuenta de su contenido explícito y no voy a colgarlas. Me explico: conozco casos de blogs donde han publicado fotos en las que se ve alguna teta, y ello trae como consecuencia que los administradores de Blogger al final le cuelguen un aviso de "contenido para adultos", lo que implica otro clic y demás desventajas. No los pongo porque quiero evitar ese cartelito. Sin embargo, dejo aquí la relación de títulos: Botas negras, látigo de cuero, Mil sexos tiene la noche, Gemidos de placer, Macumba sexual, La casa de las mujeres perdidas, Atraco a sexo armado, El sádico de Notre Dame.

Rabbit Hole


Con Nicole Kidman y Aaron Eckhart: aquí.

sábado, octubre 23, 2010

La red social


Sólo unos pocos directores actuales son capaces de hacer lo que ha hecho David Fincher: captar nuestra atención durante las 2 horas que dura The Social Network con una historia de frikis e informáticos que hablan sin parar. Su película sobre la gestación de Facebook se convierte así en la tragedia de un hombre solitario, creativo y visionario, con apariencia de filme de juicios o de investigaciones periodísticas. El ritmo, la tensión constante, el montaje, la música de Trent Reznor y Atticus Ross, las interpretaciones, la fotografía, el cuidado de los planos (Fincher siempre sabe dónde colocar la cámara) recuerdan a lo que hizo en Zodiac: es la misma clase de obra, pero la obsesión ya no es la caza de un asesino, aquí de los que se trata es descifrar el comportamiento de un muchacho en sus relaciones con los demás y los orígenes de su invento.

El prólogo, antes de los créditos, ya marca ese ritmo que se desarrollará a lo largo del metraje: se trata de una secuencia de apertura en la que el protagonista, Mark Zuckerberg, conversa con su novia, y hablan a tanta velocidad que parece “cine de acción oral”, y van soltando tanta información apresurada que nos recuerda al bombardeo de datos y sensaciones del muro de noticias generales de Facebook. Pero es que, además, en esa secuencia Fincher y el guionista Aaron Sorkin elaboran un retrato impecable de Zuckerberg: hábil, inteligente, elitista, inmaduro, cabroncete… En este sentido, la interpretación de Jesse Eisenberg es memorable y está llena de matices y de registros; conocíamos su talento, pero Fincher lo ha exprimido hasta extremos gozosos. No le va a la zaga Andrew Garfield, cuyo físico en esta película recuerda al de un joven Anthony Perkins. Y la sorpresa es Justin Timberlake, haciendo del magnético Sean Parker, uno de los tipos que cambiaron la industria discográfica al cofundar Napster.

Para mantener la atención, Fincher alterna las situaciones del pasado que dieron origen a Facebook con las demandas posteriores a las que se enfrentó Zuckerberg, como si fuera un filme judicial a ratos. En suma, La red social es un teatro donde sus creadores ponen a sus personajes a bailar y a combatir, no muy diferente de lo que sería un drama sobre las luchas de poder o el reparto de unas tierras. Aquí se trata de una idea. Y la idea, como ya sabemos, se convirtió en una de las herramientas más utilizadas del siglo.

Hoy, en Madrid



A las 21:30 horas, Ana Pérez Cañamares presenta su poemario Alfabeto de cicatrices; con colaboración de algunos amigos. En Entrelíneas.
A las 23:00 horas, Roxana Popelka e Irene La Sen recitan en Los Diablos Azules, dentro del ciclo "Delirium Tremens", organizado por Marcus Versus.
Finalmente no podré asistir a ninguno de los dos, pero os deseo mucha suerte.