lunes, septiembre 17, 2007
45
En la última semana de julio del año 2007 escribo mi artículo número 2400. Sólo tengo una palabra para describir esa especie de aniversario: Agotado.
La boca del lobo
Algunas mañanas, en mi recorrido habitual por la prensa, me da por entrar en la edición digital de un periódico que comparte con éste en el que colaboro el nombre y el idioma: La Opinión. Pero es La Opinión de Los Ángeles. Si la publicidad es cierta, ese es “el diario en español más leído de Estados Unidos”. Algunas mañanas entro y navego un poco por sus contenidos. Leo alguna columna de opinión y los titulares que atañen a las noticias de Los Ángeles y de California. En ciertos casos, devoro la noticia completa. O algún que otro reportaje.
Meterse en ese diario, que refleja las luces y las sombras de una de las ciudades más peligrosas de Estados Unidos, por el narcotráfico, las bandas callejeras o los asesinatos, es como meterse entre las tripas de lo más sórdido de una ciudad, como introducir la cabeza en la boca del lobo y oler su aliento y ver la sangre de su última presa. No es un ejercicio muy diferente al de la lectura de los libros de James Ellroy. Aún diría más: desde que leí “Mis rincones oscuros”, la obra donde Ellroy habla de su madre asesinada y nos detalla un montón de casos de asesinatos en Los Ángeles y alrededores, muchos de ellos sin resolver, desde que la leí, digo, entro más en la edición digital de dicho periódico. Basta con leerse cuatro o cinco titulares y parece que estamos inmersos en “Crash”, no la de David Cronenberg, sino la de Paul Haggis que ganó el Oscar. Una ciudad de encuentros y encontronazos, un día a día en el que brillan las armas de fuego, se escucha el cántico de las sirenas de policía y se oyen disparos a cualquier hora.
Está lleno de historias. E, insisto, cada una más sórdida que la anterior. Y me interesa. Seguro que algunas personas de mi tierra viven allí, porque los zamoranos han emigrado a todos los rincones del mundo, y eso no lo invento yo, está prácticamente demostrado. Leyendo el diario surgen nombres que hemos oído en el cine: Inland Empire, Pomona, Sacramento o Inglewood. La semana pasada leí que la policía de algunas zonas de Inland Empire había decretado el toque de queda para los menores. Entre las diez de la noche y las cinco de la madrugada los menores sólo pueden andar por las calles si van acompañados por un adulto. Esa medida fue un intento a la desesperada de evitar la delincuencia juvenil, uno de los grandes problemas de L.A. Los jóvenes se juntan en bandas y arrasan. En los centros públicos de enseñanza, contaba hace unos días en el periódico un policía, a menudo confiscan “pistolas y cuchillos” a los estudiantes. Los estudiantes en España molestan porque van a clase con el móvil y escriben mensajes delante del profesor. En colegios de Los Ángeles entran con armas. Todas esas escenas que describen en las películas americanas son ciertas. Un estudiante declaraba que conocía a un tipo que solía llevar un arma a clase sólo porque era “cool” (que podríamos traducir como “guay”). Algunos chavales son presionados, a la salida de las escuelas, para incorporarse a bandas callejeras. Los jornaleros que se apostan en las esquinas, aguardando a que alguien los contrate, como en las novelas de Charles Bukowski, son víctimas de abusos sexuales, de acosos y proposiciones deshonestas. No se libran ni los tipos que tratan de buscarse un empleo temporal y mal pagado para subsistir. Por ejemplo: un tipo latino fue contratado para pintar las habitaciones de un piso. Cuando llegó a la casa, vio cuchillos encima de una mesa; uno de los hombres que le había encargado el trabajo le amenazó con una jeringa y ordenó que se desnudara. El jornalero logró escapar de milagro.
domingo, septiembre 16, 2007
The Road: una reseña
Hoy me han enviado una reseña o recomendación sobre La carretera, novela sobre la que ya he hablado un par de veces. Me ha gustado, así que la comparto. Creo que así deberían ser las reseñas o las críticas: que contagien entusiasmo al lector; quizá en los suplementos culturales deban tomar nota. Se puede leer pinchando aquí.Mujer-anuncio
Una figura típica de las calles céntricas madrileñas es la del hombre-anuncio. Se ven muchos de ellos en torno a Sol y Montera, sobre todo. No son los únicos lugares por donde se mueven (se mueven con lentitud, o se detienen en las aceras, para que los transeúntes seamos capaces de leer lo que anuncian), pero es donde yo suelo toparme con ellos. Ya saben cómo es el hombre-anuncio. Lleva dos cartelones que se cuelga al cuello, como si fuesen alforjas de madera o un poncho que abriga el doble porque pesa demasiado. Por delante y por detrás, en esos carteles, anuncia en letras grandes las tiendas y sus productos. La publicidad más frecuente suele ser la que proviene de los comercios que compran y venden oro. Por eso, lo primero que uno divisa de lejos es la palabra oro, en letras mayúsculas y amarillas. En la tercera parte de “Die Hard” John McClane hacía una parodia del hombre-anuncio, no sé si lo recordarán.
Las características de estos trabajadores, que vengo observando desde que vivo por aquí, son más o menos como siguen. Suelen ser hombres. Y hombres jóvenes, quizá recién llegados a la ciudad, conscientes de que ese trabajo pesado, de exhibición y paseos lentos, puede ser el primer paso para irse pagando la pensión hasta que encuentren algo mejor. Está claro que es uno de esos empleos basura en el que nadie se va a detener mucho tiempo. Es como el reparto callejero de publicidad, o el buzoneo. Algo pasajero. Siempre veo hombres jóvenes metidos bajo esas alforjas de madera. Lo más frecuente es que, además, casi todos sean negros. Acaso inmigrantes que acaban de instalarse en la ciudad y, de momento, sólo han encontrado eso. Pero saben que seguirán adelante, ya surgirá algo mejor. En sus rostros se ve cierta valentía, cierta disposición a patearse las calle sin temor y sin que les importe un rábano. Este tipo de tarea es, aparte de ingrata y aburrida, y un engorro por el peso de las maderas (o al menos dan la impresión de pesar bastante), un modo de afrontar la vergüenza de que nos vean en público. Hay que asumirlo. No nos gusta exhibirnos cuando llevamos puesta nuestra peor careta. Imaginen que están apostados en una esquina y aparece su madre, o esa chica de la que están enamorados. Por eso sospecho que, casi siempre, es gente recién llegada a las ciudades la que asume el papel del hombre-anuncio.
Uno les desea que, tarde o temprano, escapen de esa carpa de madera con letras doradas y se metan en otra cosa. Son jóvenes. Lograrán salir del atolladero. Pero, en los últimos días, he visto cerca de Sol, más o menos frente a los Cines Ideal, donde veo películas en versión original, un anunciante que desmiente los tópicos. No es un hombre, sino una mujer. No es joven, sino que rondará los cuarenta y tantos o quizá los cincuenta y pico, aunque todo parece indicar que se ha conservado mal. No es negra, sino blanca. Y flaca, pálida, enfermiza. Y con unas gruesas gafas, de esas que ya no se llevan, con montura de los años ochenta. Y mal peinada. No es una vagabunda, ni parece venida de otras tierras. Juraría que es española. La mejor manera de describirla es así: imaginen a esa profesora de lengua (o matemáticas) que tuvieron en su juventud, que llevaba siempre el cabello graso, que no tenía relaciones sociales, que era tan tímida que nunca levantaba la vista por la calle, que no conocía varón, y de la que todo el mundo pensaba que le faltaba un verano, hasta que abría la boca para explicar su asignatura y se notaba que había nacido para eso. Así es esta mujer. Cada vez que la veo, se me cae el alma a los pies. No creo que sea capaz de sobrevivir en esta jungla de asfalto. Parece como si la hubiesen echado de casa. Parece indefensa.
sábado, septiembre 15, 2007
House, M.D.

He encontrado este cartel navegando por ahí, lo cual me recuerda que la cuarta temporada está a punto de estrenarse en EE.UU. Web: aquí.
Dos pasajes literarios
De entre todos los libros que he leído esta semana quisiera compartir dos pasajes (dos gestos de sus personajes) con los lectores. Existen otros muchos pasajes (y gestos) memorables en los libros que voy a citar, y también en otros libros de lectura reciente, pero prefiero no desvelarlos porque detesto esa manía propia de muchos críticos y reporteros de destripar las novelas y las películas y contarnos incluso el final. Compartiré estos pasajes sin estropear el desenlace.
En “La hierba amarga”, un libro de la escritora judía Marga Minco, los protagonistas viven en Holanda, sumidos en la incertidumbre. La Segunda Guerra Mundial ha empezado. Se rumorea que otras familias judías desaparecen dejando todo atrás, como si se fueran de vacaciones, pero sabiendo que no volverán nunca; también hay familias a las que los soldados nazis empiezan a llevarse, o que reciben la orden para hacer una maleta y subirse a un tren que las conducirá a un ghetto. En determinado momento del libro autobiográfico la protagonista, o sea Marga Minco, baja de un tranvía para ir al encuentro de su tío. Este tío es un hombre que, cada día, acude a esperar los tranvías. Aguarda y, cuando los viajeros bajan, busca con la mirada a su hermano judío. Él tuvo suerte por estar casado con una gentil: no lo arrestaron. Quizá sabe que su pariente jamás regresará. Pero no deja de acudir. Cuando, tras la visita, acompaña a su sobrina a coger el transporte, la mirada se le pierde en los tranvías que llegan. Un tiempo después su sobrina vuelve de visita. El hombre sigue allí. Más pequeño, más viejo, más mortificado, pero con una chispa de esperanza en los ojos. La chica sabe que es una espera inútil. Y este pasaje representa la incertidumbre (y el calvario cotidiano) no sólo de los parientes y amigos de las víctimas del Holocausto, sino también la congoja de todos aquellos que, una vez, han esperado el regreso de sus seres queridos de una guerra, de una catástrofe, de un atentado. Esas personas que buscan entre los supervivientes a aquellos que nunca volverán a ver.
En “La carretera”, de Cormac McCarthy, novela galardonada con el Pulitzer, se nos cuenta el periplo de supervivencia de un padre y su hijo a través de una tierra arrasada y gris, donde todo cuanto encuentran está muerto: los árboles, las plantas, los animales, las personas. Su vida, desde que el planeta fue devastado, consiste en dirigirse hacia el sur por la carretera (metáfora norteamericana de la vida y su fluir, similar a la metáfora del río de la vida) y, sobre todo, en procurarse el alimento diario. Sobreviven como si fuesen hombres de una tierra antigua, gente por civilizar que saca su comida de donde puede. Pero acaban siendo civilizados gracias al niño, que cobija dentro los auténticos valores del ser humano bondadoso. El pasaje al que me refiero es el siguiente. El hombre y el chico llegan a uno de esos pueblos saqueados, donde topan con cadáveres y basura. El hombre ve una máquina de refrescos, volcada. La han abierto y las monedas están esparcidas por el suelo de ceniza. El padre introduce la mano y encuentra algo. Una lata de Coca-Cola. La abre y se la ofrece al niño. Le dice que se la beba toda él solo. Que es una chuchería. El muchacho, que ha nacido cuando el mundo ya había sido devastado, no sabe lo que es, no conocía su sabor. El refresco, tan delicioso, tan dulce, tan americano y al mismo tiempo universal, se erige en un símbolo del pasado, en una huella de los buenos tiempos. La Coca-Cola, que tanto criticamos, pero de la que consumimos tantos litros, se convierte así en un capricho que uno añora cuando el planeta ya sólo reúne muerte y sombra.
viernes, septiembre 14, 2007
Próximamente: El merodeador
Vicente Muñoz Álvarez me ha enviado la portada y contraportada de su nuevo libro, publicado por Baile del Sol y a punto de llegar a las librerías.
La hierba amarga, de Marga Minco
Un libro breve y autobiográfico. Marga Minco y su familia viven a cabllo entre Breda y Ámsterdam. Son judíos. La novela describe cómo, poco a poco, Marga va quedándose sola, mientras su familia es deportada. Con una prosa sutil, y capítulos muy cortos, nos adentra en un mundo que parecía pacífico hasta que llegaron las primeras prohibiciones, las botas de los soldados golpeando las aceras y las estrellas que debían coserse en las solapas de los abrigos.La mayor virtud de Minco como narradora es demostrar que, al principio, no tenían miedo. Que pensaban que eso que se contaba por ahí nunca les sucedería a ellos. Que pronto volverían a reunirse. Que esas cosas (ghettos, desapariciones, campos de concentración) no ocurrían en su realidad. Pero Marga Minco no volvió a ver a su familia. Ella sobrevivió para contarlo. Un personaje lo resume en uno de los pasajes del libro: Dicen que de allí no vuelve nadie.
Trailer de Funny Games (remake)

Michael Haneke ha rodado un remake yanqui de su explosiva Funny Games. Acabo de ver el trailer (la película original la recomendé aquí hace unos días) y todo está calcado, plano por plano. Pero, tratándose de una versión para el público americano... sospecho que suavizarán las cosas. Ya veremos. El trailer está aquí.
La casa de Shakespeare, de Benito Pérez Galdós
Dos hoteles hay en la patria de Shakespeare que merecen especial atención. Uno es el llamado Red Horse, celebrado porque en él escribió Washington Irving sus impresiones de Stratford; el otro, llamado Shakespeare's Hotel, ofrece la particularidad de que los cuartos están designados con los títulos de los dramas del gran poeta. El que a mí me tocó se denominaba Love's Labour Lost, y a la mano derecha vi Hamlet, y más allá, en el fondo de un corredor oscuro y siniestro, Macbeth.Benito Pérez Galdós
Family Guy: Blue Harvest

Este es el cartel del episodio especial de una hora de duración de Padre de familia, que homenajea a La guerra de las galaxias. En USA lo emitirán en breve. Esperemos que no tarde en llegar a España. Más datos: aquí.
Bruxismo
Hace un tiempo, no sé cuánto, probablemente un año o así, me dijeron que solía rechinar los dientes (y las muelas) de manera involuntaria, inconsciente. Que los aprieto durante el sueño y, a veces, en algunos momentos del día. Pero no me daba cuenta. Y sigo sin hacerlo. Varios de mis familiares padecen este hábito. Un día fueron al dentista y, tras explorar las bocas, el dentista les fabricó un pequeño aparato de goma, hecho a medida de la dentadura de cada cual, para que durmieran con él puesto. De ese modo se impide que, durante la noche, aprieten y desgasten las piezas dentales. No elimina el padecimiento, pero evita los síntomas que se derivan de esta costumbre involuntaria. Esos síntomas son variados. Aunque ignoraba que suelo rechinar los dientes y las muelas, el caso es que vengo observando desde hace meses que sufro las consecuencias. A saber, las copio de por ahí: dolor de mandíbula, de oídos, de encías, de cabeza y, en ocasiones, de cuello e incluso de espalda; contracciones musculares en la mandíbula; ansiedad, angustia, estrés y tensión. Un rosario de padecimientos. Una vez me preguntó uno de mis familiares si, tras despertar por las mañanas, me levantaba como si me hubiese arrollado un tren, lleno de dolencias y cansancio. Y, en efecto, casi siempre me levanto así. Lo que ocurre es que más tarde, gracias a una ducha caliente, al té y al café, y tal, uno se recupera.
Busqué por internet un resumen de estos síntomas, ya que llevo media semana torturado por el rechinar de dientes y, como consecuencia, me han dolido el cuello, las sienes, la cabeza y la mandíbula, y este hábito malsano tiene un nombre precioso. Bruxismo, se llama. Una palabra elegante, rara y exótica, para enjuagarse con ella la boca, para deslizarla en la lengua y repetirla una y otra vez. Un término tan especial como este otro: Onicofagia, o sea, la costumbre de comerse las uñas. Pero esta no la sufro. Me gusta el término bruxismo. Oiga, padezco bruxismo. ¿Qué dice que le pasa? Que tengo bruxismo. Bruxismo, como lo oye. No conocía esta palabra. La pena es que me haya tocado descubrirla así. Anotemos la definición de un diccionario de medicina: “Rechinar de los dientes inconsciente y compulsivo, que se manifiesta especialmente durante el sueño. Es frecuente en situaciones de estrés o de tensión y también en los niños. Puede producir alteraciones dentales, cefaleas y dolor mandibular y constituye una verdadera parasomnia”. También he leído que el acto de rechinar los dientes es más frecuente durante los primeros minutos del sueño, en lo que se denomina sueño superficial; luego, en el sueño profundo, decae el hábito o se abandona. Ahora entiendo la razón por la que, cuando me da por echarme una siesta de diez minutos, despierto con la sensación de haber mascado un sándwich de dinamita encendida. La persona que aprieta las mandíbulas cuando duerme suele tener una alineación anormal de dientes. Que se acentúa, claro, con los años y el rechinar nocturno.
Cuentan que la prótesis de goma que emplean para dormir es un auténtico engorro. De manera involuntaria y en plena noche la mano busca el aparato y, mientras la persona continúa durmiendo, se quita la prótesis y la lanza al otro extremo de la habitación. Intento psicoanalizarme, pero yo creo que no tengo ansiedad ni estrés, que son dos de las causas que empujan al bruxismo. Dicen que, cuando estoy leyendo una novela, rechinan mis dientes. No me doy cuenta. Tal vez lo haga por las emociones que despiertan en mí la tensión de las tramas. Un día de estos se lo contaré a mi dentista. Pero no sé si podré dormir con un aparato dental.
jueves, septiembre 13, 2007
La carretera, de Cormac McCarthy

Permanecieron tumbados a la escucha. ¿Eres capaz de hacerlo? ¿Cuando llegue el momento? Cuando llegue el momento no habrá momento que valga. El momento es ahora. Maldice a Dios y muere. ¿Y si la pistola no dispara? Tiene que disparar. ¿Y si no dispara? ¿Podrías aplastar ese cráneo amado con una piedra? ¿Existe dentro de ti un ser semejante del cual tú no sabes nada? ¿Es posible? Estréchalo entre tus brazos. Así. El alma es ágil. Atráelo hacia ti. Dale un beso. Rápido.
44
En La Bicha, un famoso bar del Barrio Húmedo de León abundan los carteles puestos por el dueño. Tomo nota de dos de ellos: “Si no tiene nada que hacer… por favor, no venga a hacerlo aquí” y “La Bicha: Lugar donde se cambia dinero por comida y bebida. A este bar se viene a comer. El que quiera joder, a la puta calle. Moscas cojoneras abstenerse. El dueño”. Un hombre con las cosas claras, ciertamente.
No se lo pierdan
Me han llegado ya algunos rumores o noticias por confirmar: parece que Vetusta Morla, una banda madrileña que no me cansaré de recomendar (y que cuenta con unos cuantos seguidores en mi tierra), tocará por fin en Zamora. Me dicen que será en el Avalon, gracias a los esfuerzos de Álvaro, que suele animar el cotarro musical trayendo a algunas de las mejores bandas, y solistas, del panorama. Quizá quienes viven fuera de la provincia (como uno) crean que ya no existe gente que suda la gota gorda para traer grupos de música. Se me ocurren tres personas, a bote pronto: Álvaro, del Avalon; Boris, del Berlín; y mi primo y sus socios, del Señor Baco. Habrá más, pero siempre que hablo con quienes se dedican a la música incluyen esos nombres en sus conversaciones. Porque celebran jam sessions, dan oportunidades a la gente joven, apuestan por los grupos locales… Ya saben, ese tipo de cosas que no hacen en el Ayuntamiento porque sólo les interesa apostar por el folclore.
Se baraja, como posible fecha del directo de Vetusta Morla, el jueves, día once de octubre, víspera de fiesta. No sé si podré estar: para mí el único inconveniente de los conciertos del Avalon es que suelen caer en jueves, aunque de ese modo se animan las noches laborables. Por cierto, me consta que en Zamora las noches de jueves ya no son tan mustias y tristonas como en mis tiempos mozos: ahora la gente sale de farra, sobre todo los estudiantes que vienen de fuera y pasan la semana en la ciudad. Salir de farra no es ningún pecado; tampoco un delito, aunque algunas personas traten de vestirlo así. El último directo de Vetusta Morla que vimos fue en la Sala Galileo Galilei de Madrid. Hay una diferencia fundamental entre los grupos malos y los grupos de calidad. Un grupo malo puede sonar más o menos bien en el disco, merced a los equipos de sonido y a toda la gente que trabaja detrás; pero, cuando sale al escenario a demostrar lo que vale, se nota que aquello suena peor que una traca de eructos. Prefiero no dar nombres de celebridades. Un grupo bueno, de calidad, con talento, puede sonar bien en el disco, merced a lo apuntado antes; pero, cuando sale al escenario a demostrar lo que vale, suena mejor que en las grabaciones. Vetusta Morla es uno de esos grupos. Escuchas sus maquetas, o sus discos de apenas cinco o seis canciones (compramos uno en el último directo), y te gustan. Pero en directo doblan la apuesta. Mejoran, entusiasman, hacen vibrar al personal. Confieso que la primera vez que fui a verlos, en un local madrileño, no iba muy convencido. No recordaba haber oído temas suyos. Y nos dejaron de piedra. Una de sus virtudes es que entre todos los componentes tocan y dominan una amplia variedad de instrumentos.
He leído en el blog de la banda que su primer LP oficial ya está grabado, se titula “Un día en el mundo”, y algunas discográficas andan interesadas en editarlo y distribuirlo. En esa misma bitácora han incluido una iniciativa que, en principio, podría ser adecuada para la promoción: se trata de habilitar un programa para que los internautas voten por su ciudad, por la ciudad en la que les gustaría ver tocando a Vetusta Morla. Dicen que su primer LP será una especie de recopilación de los últimos años de la historia de la banda. Espero que, al menos, aparezca ese tema magistral (y prácticamente imposible de conseguir) con el que suelen cerrar los conciertos y que se titula “La cuadratura del círculo”. Estén atentos, en Zamora, a esa fecha, si es que es la definitiva. No se pierdan el espectáculo.
miércoles, septiembre 12, 2007
Tendencias Web 2.0 en el sector editorial
Un par de meses atrás Dosdoce me invitó a participar en un estudio sobre el sector editorial en relación a las nuevas tecnologías. El estudio será presentado en el Liber. Mi gratitud hacia la gente de Dosdoce. Copio y pego la noticia completa que aparece en su web:
Este estudio analiza de qué manera las editoriales están incorporando las nuevas tecnologías web 2.0 en sus estrategias de comunicación y marketing del libro.
El próximo 4 de octubre presentaremos en LIBER el estudio “Tendencias Web 2.0 en el sector editorial: Uso de las nuevas tecnologías en el fomento de la lectura y la promoción del libro”.
La presentación tendrá lugar durante el taller sobre marketing online del libro que se celebrará en las jornadas organizadas por LIBER en Barcelona:Fecha: Jueves 4 de octubre de 2007
Hora: 10:00 AM
Lugar: Sala B Pabellón 2 del recinto de Montjuïc Barcelona
Duración de la presentación: 1 hora
Entrada: Gratuita, aforo limitado.
Reserva de plaza: Enviar un correo electrónico a redaccion@dosdoce.com con los datos personales (nombre, editorial, email y teléfono de contacto) del asistente.
En noviembre de 2005 publicamos la primera edición de este estudio con una excelente acogida en el sector cultural. A lo largo de los últimos dos años, los usuarios del portal cultural Dosdoce.com se han descargado más de 2.700 ejemplares del estudio. Cerca del 60% de las descargas pertenecen a entidades del sector (editoriales, gremios de editores, libreros, etc.), mientras que alrededor del 30% han sido realizadas por personas vinculadas al mundo académico (universidades, fundaciones, bibliotecas, etc.) y el 10% restante han descargadas por empresas relacionadas con entornos de consultoría, profesionales del sector del libro, etc.
La segunda edición de este estudio cuenta con varias novedades y sus contenidos se han dividido en tres grandes áreas.
En primer lugar, hemos llevado a cabo un amplio análisis sobre el grado de utilización de varias herramientas y aplicaciones tecnológicas por parte de las editoriales en sus planes de marketing online del libro. El resultado de este análisis ha sido posteriormente desglosado en ocho tablas:
Tabla 1. Análisis Sala de Prensa Virtual
Tabla 2. Fomento de la lectura: reseñas, comentarios, etc.
Tabla 3. Participación en blogs, foros, chats, etc.
Tabla 4. Política de enlaces con otras entidades culturales
Tabla 5. Participación en Redes Sociales
Tabla 6. Utilización de vídeos y podcasts
Tabla 7. Posicionamiento en buscadores
Tabla 8. Buscador interno
En segundo lugar, hemos llevado a cabo una valoración individual del sitio web de cada una de las 50 editoriales analizadas: Alberdania, Acantilado, Alfaguara, Almuzara, Alphadecay, Anagrama, Barataria, Bassarai, Belacqva, Bromera, Caballo de Troya, Cahoba, Candaya, Cossetania, Destino, Edaf, Ediciones del Viento, Ediciones Martínez Roca, Ediciones Urano, Editorial Crítica, El Tercer Nombre, Espasa, Funambulista, Gedisa, Grup62, KRK Ediciones, Legua editorial, Lengua de trapo, Libros del Asteroide, Melusina, Menoscuarto, Mondadori, Multiversa, Nerea, Océano, Odisea Editorial, Páginas de Espuma, Periférica, Pre-textos, Punto de lectura, RBA Libros, Rinoceronte, Salamandra, Seix Barral, Septem Ediciones, Siruela, Temas de hoy, Tropismos, Tusquets y 451 Editores.
Y la última sección de este estudio también incorpora novedades en relación con la anterior edición. En 2005 entrevistamos a los editores y/o responsables de comunicación de las editoriales analizadas. A la hora de elaborar el presente estudio nos planteamos cómo innovar esta sección con el fin de no repetirnos y aportar más valor a las editoriales y lectores de este estudio. Al final decidimos que sería muy interesante contar con la opinión de diferentes personas sobre temas de actualidad relacionados con las nuevas tecnologías y el fomento de la lectura y la promoción del libro. Con este motivo, invitamos a varios líderes de opinión, blogueros especializados en cultura, editores y periodistas de medios digitales, libreros, etc.
En esta sección encontraréis opiniones muy interesantes. Nosotros hemos aprendido mucho con las respuestas aportadas, desde breves anotaciones hasta profundas reflexiones pasando por otras que cuestionan incluso el enunciado de las preguntas. Creemos que será una de las secciones más leídas y comentadas del estudio.
Relación de personas que han participado en el estudio:
· Addenda et Corrigenda
· Adolfo Estalella
· Alberto Fernández
· Ángel María Herrera
· Antoni Gutiérrez-Rubí
· Antonio Fumero
· Aurelio Martín
· Chema García
· Daniel Martí Pellón
· David Boronat
· Doménico Chiappe
· Javier Casares
· Jesús Centeno
· Joaquín Rodríguez
· José A. Gómez Hernández
· José Ángel Barrueco
· Jose Fernando Leal
· José Luis Antúnez
· José María Barandiarán
· Juan Freire
· Juan L. Martín Prada
· Juan Luis Polo
· Juan Pablo Fuentes
· Juan Pedro Quiñonero
· Juliana Boersner
· Laura Castro Fernández
· Leroy Gutiérrez
· Manuel M. Almeida
· Marcos Taracido
· Martín Gómez
· Matías Fernández Dutto
· Mauricio Salvador
· Nacho Fernández
· Neus Arqués
· Octavio Botana Campos
· Octavio Isaac Rojas Orduña
· Pablo Odell
· Pau Llop Franch
· Ramón González Freís
· Roberto Enríquez
· Santos Domínguez
· Tíscar Lara
· Vicente Luis Mora
El próximo 4 de octubre presentaremos en LIBER el estudio “Tendencias Web 2.0 en el sector editorial: Uso de las nuevas tecnologías en el fomento de la lectura y la promoción del libro”.
La presentación tendrá lugar durante el taller sobre marketing online del libro que se celebrará en las jornadas organizadas por LIBER en Barcelona:Fecha: Jueves 4 de octubre de 2007
Hora: 10:00 AM
Lugar: Sala B Pabellón 2 del recinto de Montjuïc Barcelona
Duración de la presentación: 1 hora
Entrada: Gratuita, aforo limitado.
Reserva de plaza: Enviar un correo electrónico a redaccion@dosdoce.com con los datos personales (nombre, editorial, email y teléfono de contacto) del asistente.
En noviembre de 2005 publicamos la primera edición de este estudio con una excelente acogida en el sector cultural. A lo largo de los últimos dos años, los usuarios del portal cultural Dosdoce.com se han descargado más de 2.700 ejemplares del estudio. Cerca del 60% de las descargas pertenecen a entidades del sector (editoriales, gremios de editores, libreros, etc.), mientras que alrededor del 30% han sido realizadas por personas vinculadas al mundo académico (universidades, fundaciones, bibliotecas, etc.) y el 10% restante han descargadas por empresas relacionadas con entornos de consultoría, profesionales del sector del libro, etc.
La segunda edición de este estudio cuenta con varias novedades y sus contenidos se han dividido en tres grandes áreas.
En primer lugar, hemos llevado a cabo un amplio análisis sobre el grado de utilización de varias herramientas y aplicaciones tecnológicas por parte de las editoriales en sus planes de marketing online del libro. El resultado de este análisis ha sido posteriormente desglosado en ocho tablas:
Tabla 1. Análisis Sala de Prensa Virtual
Tabla 2. Fomento de la lectura: reseñas, comentarios, etc.
Tabla 3. Participación en blogs, foros, chats, etc.
Tabla 4. Política de enlaces con otras entidades culturales
Tabla 5. Participación en Redes Sociales
Tabla 6. Utilización de vídeos y podcasts
Tabla 7. Posicionamiento en buscadores
Tabla 8. Buscador interno
En segundo lugar, hemos llevado a cabo una valoración individual del sitio web de cada una de las 50 editoriales analizadas: Alberdania, Acantilado, Alfaguara, Almuzara, Alphadecay, Anagrama, Barataria, Bassarai, Belacqva, Bromera, Caballo de Troya, Cahoba, Candaya, Cossetania, Destino, Edaf, Ediciones del Viento, Ediciones Martínez Roca, Ediciones Urano, Editorial Crítica, El Tercer Nombre, Espasa, Funambulista, Gedisa, Grup62, KRK Ediciones, Legua editorial, Lengua de trapo, Libros del Asteroide, Melusina, Menoscuarto, Mondadori, Multiversa, Nerea, Océano, Odisea Editorial, Páginas de Espuma, Periférica, Pre-textos, Punto de lectura, RBA Libros, Rinoceronte, Salamandra, Seix Barral, Septem Ediciones, Siruela, Temas de hoy, Tropismos, Tusquets y 451 Editores.
Y la última sección de este estudio también incorpora novedades en relación con la anterior edición. En 2005 entrevistamos a los editores y/o responsables de comunicación de las editoriales analizadas. A la hora de elaborar el presente estudio nos planteamos cómo innovar esta sección con el fin de no repetirnos y aportar más valor a las editoriales y lectores de este estudio. Al final decidimos que sería muy interesante contar con la opinión de diferentes personas sobre temas de actualidad relacionados con las nuevas tecnologías y el fomento de la lectura y la promoción del libro. Con este motivo, invitamos a varios líderes de opinión, blogueros especializados en cultura, editores y periodistas de medios digitales, libreros, etc.
En esta sección encontraréis opiniones muy interesantes. Nosotros hemos aprendido mucho con las respuestas aportadas, desde breves anotaciones hasta profundas reflexiones pasando por otras que cuestionan incluso el enunciado de las preguntas. Creemos que será una de las secciones más leídas y comentadas del estudio.
Relación de personas que han participado en el estudio:
· Addenda et Corrigenda
· Adolfo Estalella
· Alberto Fernández
· Ángel María Herrera
· Antoni Gutiérrez-Rubí
· Antonio Fumero
· Aurelio Martín
· Chema García
· Daniel Martí Pellón
· David Boronat
· Doménico Chiappe
· Javier Casares
· Jesús Centeno
· Joaquín Rodríguez
· José A. Gómez Hernández
· José Ángel Barrueco
· Jose Fernando Leal
· José Luis Antúnez
· José María Barandiarán
· Juan Freire
· Juan L. Martín Prada
· Juan Luis Polo
· Juan Pablo Fuentes
· Juan Pedro Quiñonero
· Juliana Boersner
· Laura Castro Fernández
· Leroy Gutiérrez
· Manuel M. Almeida
· Marcos Taracido
· Martín Gómez
· Matías Fernández Dutto
· Mauricio Salvador
· Nacho Fernández
· Neus Arqués
· Octavio Botana Campos
· Octavio Isaac Rojas Orduña
· Pablo Odell
· Pau Llop Franch
· Ramón González Freís
· Roberto Enríquez
· Santos Domínguez
· Tíscar Lara
· Vicente Luis Mora
El equipo de Dosdoce quiere manifestar públicamente su agradecimiento a todas estas personas por su interés y participación en el estudio.
21 de septiembre: Carver y yo
Esa es la fecha anunciada por Bartleby Editores para distribuir en castellano, por fin, el libro de Tess Gallagher Soul Barnacles. Ten more years with Ray, con traducción de Jaime Priede. Titulado, en España, Carver y yo. Más información: aquí.43
Así no hay quien escriba. Intento concentrarme, pero llaman constantemente al timbre del portero automático. Parece que soy el único que está en el edificio, y no es cierto. Primero llama el cartero de correos. Luego, el cartero del banco. Después, el cartero comercial. Más tarde, la del contador de la luz. Por último, alguien que dice: “¡Publicidad!” Y algún otro que se me olvida.
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