viernes, octubre 23, 2026
martes, octubre 20, 2026
Sobre mi aportación al libro colectivo La película de mi vida
Acaba de salir de imprenta este volumen colectivo en el que Manolo D. Abad me invitó a participar. La propuesta consistía en elegir una película que, por diversos motivos, nos hubiera marcado, que fuera más allá de lo estrictamente cinematográfico. Es decir, no estábamos ante la elección del que uno considere el mejor filme de la historia sino el que de algún modo se involucró en su vida. Por ejemplo: la primera peli que viste con tu novia, o la que te hizo amar el cine, o la que te condujo a asistir a clases de piano o lo que sea.
Yo elegí Regreso al futuro. Como cuento al inicio de mi texto podría haber elegido Arma letal o Blade Runner (mis obsesiones con la primera me depararon la prohibición materna de verla por décima vez)... pero la de Zemeckis me afectó de una manera que no se ha vuelto a repetir. He visto el índice en pdf, aunque todavía no tengo mi ejemplar, para comprobar el buen gusto de los participantes: Revenge, la citada Blade Runner, Paris, Texas, Freaks, Cromosoma 3... Publica la editorial asturiana Más Madera.
El arte de viajar sin moverse del sitio, de Hilario J. Rodríguez
En una de las numerosas citas del nuevo libro de Hilario J. Rodríguez, El arte de viajar sin moverse del sitio (con el subtítulo Atlas de viajes reales e imaginarios), encontramos ésta de Edgardo Cozarinsky: En su búsqueda, el detective siempre termina por descubrir algo sobre sí mismo. Es una frase totalmente acorde con Hilario y sus intenciones como lector/viajero/escritor, a las que podríamos añadir la de espectador: mientras mapea territorios, recorre el mundo y lee sin descanso, no sólo acaba encontrando respuestas sobre la vida, sino también sobre su identidad, sobre quién es y qué quiere, y en qué puntos confluyen sus trayectos y su escritura.
Tirando de fuentes diversas y de escritores y cineastas formidables (Borges, Herzog, Sebald, Solnit, Resnais, Valeria Mata, Elias Canetti...), en cada texto va entremezclando sitios con lecturas, películas con anécdotas, experiencias con retazos históricos... de una manera que revela otra vez su destreza para fusionarlos en un todo que nunca se debilita. Así comienza:
Jan Mayen es una isla a 550 kilómetros al norte de Islandia y a 450 kilómetros al este de Groenlandia. Envuelta en la niebla durante casi todo el año, fue descubierta y olvidada un par de veces antes de ser cartografiada e incluida en los mapas trazados a partir del siglo xvi. Se hacía referencia a ella, con otros nombres, en algunos manuscritos de viajeros nórdicos e irlandeses. El monje Brendan de Clonfert, a quien se conocía como Brendan el Navegante, pudo ser su descubridor en el siglo vi. En sus escritos describe una isla negra que escupía fuego y emitía un ruido ensordecedor, más o menos donde se encuentra Jan Mayen. Pudo haber sido el primer ser humano conocido que pusiese sus pies allí, pero prefirió no hacerlo porque creyó estar ante las puertas del infierno; quizás la isla tenía actividad volcánica en aquel momento.
[Barlin Libros]
miércoles, octubre 14, 2026
lunes, octubre 12, 2026
El sol de los moribundos, de Jean-Claude Izzo
Si habéis leído la explosiva trilogía marsellesa de novela negra de Jean-Claude Izzo (Total Kheops, Chourmo y Soleá), entonces ya estáis al tanto del talento de este autor francés. Del que me parece insólito que el librazo que Sajalín publica ahora no se hubiera traducido antes.
Es la historia de un hombre que se queda sin trabajo, sin familia y sin techo y acaba en la calle. La novela comienza en el momento en que un amigo suyo (otro vagabundo) muere en París, y Rico, el protagonista, decide que está harto y emprende el viaje a Marsella. Durante ese periplo otro narrador, que en realidad no "aparece" en persona hasta la segunda parte (hasta entonces sólo era una voz narrativa), nos desvela por qué Rico llegó a esa situación: el desamor, el alcohol, la mala suerte...
Todo fue sumando hasta que se vio en la calle: y suele ser así. Detrás de cada persona que vive a la intemperie hubo alguien que lo intentó, que fue parte de la sociedad, hasta que vinieron mal dadas y no logró evitar el despido, las adiciones, el desahucio... Es una historia antigua y cotidiana. Algo que pone los pelos de punta porque cualquiera de nosotros podría acabar en ese pozo. Así comienza:
El invierno Tití lo llevaba dentro. En aquel momento le pareció incluso que el frío era más punzante en su cuerpo que en la calle. Quizá por eso había dejado de temblar, pensó. Porque no era más que un témpano de hielo, como el agua de las alcantarillas.
Un letrero luminoso sobre la entrada de una farmacia indicaba la temperatura, -8 ºC, y la hora, 20:01. Cobijado a duras penas bajo el soportal de un edificio, había visto desfilar los minutos desde las 19:30. Luego el aire glacial le nubló la vista. Comprendió entonces que la camioneta blanca de Restaurants du Cœur no iba a pasar, que era inútil seguir esperando. Cualquier pedigüeño se sabía su itinerario de memoria: Place de la Nation, Place de la République, Place des Invalides, Porte d’Orléans. ¡Nunca, jamás de los jamases pasaba por la Place de l’Hôtel de Ville la puta camioneta! Y allí había ido a esperarla, justamente, a la Place de l’Hôtel de Ville.
[Sajalín Editores. Traducción de Álex Gibert]
La chica del K. O. y otros relatos, de Raúl Núñez
Aunque ya los tengo todos, continúo comprando (y releyendo) las nuevas ediciones de las obras de Raúl Núñez a cargo de Efe Eme. El caso de La chica del K. O. y otros relatos es totalmente distinto: que yo sepa, ningún libro había recogido sus cuentos dispersos, que por lo general publicó en revistas. Son siempre historias urbanas en torno a perdedores, donde el fracaso convive a la vez con el instinto de supervivencia pero también con cierto sentido de la autodestrucción.
Ya de paso releí A solas con Betty Boop (que, en el manuscrito original, se titulaba Solo con Betty Boop, como nos explican en el apéndice de esta edición), el último libro que publicó en vida: una historia, como era habitual en él, poblada por 3 personajes marginales: dos hombres y una mujer que merodean por bares infames y suelen andar mal de dinero. Y, por cierto, pronto habrá nueva edición del que es mi libro favorito de Raúl Núñez: El aullido del mudo.
[Ediciones Efe Eme]
domingo, octubre 04, 2026
Merodeo de Tomás Sánchez Santiago
De todos los géneros que ha practicado Tomás Sánchez Santiago (novela, ensayo, poesía, artículo, etc), amigo, escritor y paisano mío, probablemente mi favorito sea el que replica este libro, compendio o antología de textos escritos para El Cuaderno: las notas y observaciones de la vida cotidiana, sobre todo cuando fija su particular mirada en lo pequeño, en lo minúsculo, en lo que suele pasar desapercibido (objetos, avisos, carteles, jerga del pueblo...). Utiliza para ello una sabia mezcla de lírica, sorna, piedad y prosa de orfebre que te empuja a leer estos libros suyos despacio, para que te duren meses. Una delicia absoluta.
[Ediciones Trea]
Buen chico, de Neil McRobert
Resulta un poco complicado hablar de esta novela corta sin destripar sus interiores. Es una narración deudora de la obra de Stephen King (algo que Neil McRobert no oculta: lo nombra en los Agradecimientos y utiliza una frase suya en la promo), en especial en el desarrollo de un personaje durante el paso de la adolescencia a la madurez, lo que denominan en inglés "coming of age", y en la presencia ocasional de un monstruo...
Pero, allá donde King se adentra en otros vericuetos, sobre todo los relacionados con la presencia del mal, Neil McRobert prefiere centrarse en la relación que mantiene Jim Howarth, uno de los narradores, con su perro, Riot, el "buen chico" del título, una criatura con la que establece un lazo que va más allá de la amistad. Es decir, su exploración se enfoca más en el bien, y en lo que sucede mientras pasan los años y se acumulan las pérdidas y los trenes que uno no toma. Un cuento largo y entrañable, dividido en 3 partes, que utiliza dos narradores: el narrador en tercera persona que abre la historia y el propio Howarth, como apuntábamos antes, quien desvela poco a poco los pormenores de su vida junto a un animal que vivió más años de lo que sería natural en un perro.
[Muñeca Infinita. Traducción de Ignacio Gómez Calvo]
miércoles, septiembre 30, 2026
Próximamente: La película de mi vida
Ya está en imprenta este libro coordinado por Manolo D. Abad para la editorial Más Madera, donde colaboro con un texto sobre "Regreso al futuro".
lunes, septiembre 28, 2026
La era del futuro degradado, de Mark Samuels
El escritor británico Mark Samuels (1967 - 2023) murió cuando en Valdemar estaban preparando su primera traducción al castellano: una amplia muestra de sus mejores relatos. Compré el libro en cuanto salió a la venta (La era del futuro degradado) y, un tiempo después, pillé la segunda recopilación de textos (Glamour de osario, en la misma editorial). Pero fui posponiendo la lectura.
He leído en estos días el primero de ellos, y literalmente estoy flipando con el nivel de la prosa de Samuels y lo perturbador de su imaginación, muy influenciada por los clásicos del terror. Es algo del estilo a cuando leí a Mark Fisher: la clase de escritor medio oculto y desconocido que tarda en conocerse en España y uno se pregunta por qué nadie lo había traducido antes. Sus relatos casi siempre se ambientan en escenarios siniestros y degradados (y, de alguna manera, funcionan como historias intemporales): hoteles de mala muerte, oficinas de polígonos industriales medio abandonados, hospitales psiquiátricos en decadencia, barcos perdidos en alta mar, estaciones de metro en desuso, apartamentos malolientes y llenos de basura...
Diecisiete relatos en los que figuran historias de diverso tipo aunque todas se mueven en los territorios de lo macabro y lo perturbador: desde amenazas que vienen del cielo ("El moho negro", "La niebla carmesí"...) hasta investigaciones sobre escritores raros y ficticios ("Las manos blancas", "Un caballero de México"...) pasando por relatos en los que un nuevo lenguaje empieza a apoderarse de las personas como si fuera un virus que les marchita la boca, en los que criaturas extrañas merodean por los túneles subterráneos del metro, en los que se encuentran sociedades secretas de multimillonarios que controlan el mundo, en los que asistimos a hongos que invaden manicomios o tipos que sufren fiebre lunar...
A menudo sus personajes sufren enfermedades, mutaciones, degradaciones de la piel o acaban cayendo en la locura. Todo un universo con influencias de Kafka, Machen, Lovecraft y Blackwood, entre otros, pero al que Samuels añade su propio estilo. Una maravilla.
[Valdemar. Traducción de Lorenzo Díaz]


































