lunes, febrero 17, 2014

Próximamente: Peste & Cólera


De Patrick Deville. En Anagrama.

Jimmy T. Murakami (1933 - 2014)



John Henson (1965 - 2014)


domingo, febrero 16, 2014

Museum Hours


Dos críticos me pusieron sobre la pista de esta película: Jonathan Rosenbaum la incluyó en su lista de mejores filmes de 2012; Alexander Zárate me dijo que es de lo mejorcito que ha visto últimamente. Es una pena que no se haya estrenado en España y que sólo se pueda ver en el circuito de festivales. Porque Museum Hours es maravillosa. Un filme de ficción que a ratos funciona como documental. Ojo, no como falso documental. Desde el principio queda claro que estamos ante una historia pequeña con dos personajes que siguen un guión: una mujer viaja sola desde Montreal a Viena para cuidar de su prima, que está en coma en el hospital; allí conoce al guardián de una de las salas del afamado Kunsthistorisches Art Museum, quien la ayuda a orientarse por la ciudad y por el museo, mientras hablan de cuadros y de sus vínculos con la vida. En las escenas en las que la cámara de Jem Cohen se aparta de ambos, la película toma forma de documental: es obvio que muchos de los que aparecen en cuadro no son actores ni extras, sino paseantes y visitantes del museo.

Pero primero me gustaría dar algunas pinceladas sobre Jem Cohen. Cineasta underground, neoyorquino nacido en Afganistán, Cohen es conocido por su faceta de director de videoclips para músicos como R.E.M., Vic Chesnutt, Fugazi o Patti Smith (productora de Museum Hours), entre otros. También ha colaborado en proyectos con algunos escritores, como Luc Sante (de quien recomendé un libro en este blog) y John Berger (que aparece en los créditos finales de Museum Hours como una inspiración de la película por sus escritos sobre el arte). Ha dirigido muchos cortos y varios documentales y tiene unas cuatro o cinco películas en su filmografía, la última de ellas sobre Occupy Wall Street.

Lo que hace en Museum Hours es digno de los mayores elogios. Primero, porque cuenta una historia sencilla y con pocos elementos. Segundo, porque nos ofrece una mirada luminosa sobre Viena (yo estuve en esa ciudad, y me fascina cómo Cohen la filma), en la que son fundamentales los silencios del museo y el ruido de fondo de la ciudad y la nieve cayendo sobre las calles. Tercero, porque no aburre en ningún momento pese a que el tema podría parecer pesado. Cuarto, porque es un homenaje absoluto a la pintura, con planos donde nos muestran cuadros de varios pintores, y entre los que ocupa un lugar de privilegio Brueghel. Pensé en algunos amigos viendo esta película. Pensé en mi madre, que me enseñó a mirar cuadros. Pensé también en Enrique Vila-Matas: creo que Museum Hours le fascinaría.



Próximamente: Una casa de tierra


De Woody Guthrie. En Anagrama.

Cartel de 13 Sins


viernes, febrero 14, 2014

Nebraska



Nebraska es, desde mi punto de vista, la mejor película de Alexander Payne, algo que tenía difícil con peliculones previos como Entre copas y Los descendientes. Es la más sobria, la más medida y ajustada, la más lírica, tal vez la más emotiva.

Es un filme en el que todo (la música, los diálogos, la planificación, las interpretaciones, el montaje…) está medido milimétricamente, en el que no sobra ni falta nada. Empezando por la extraordinaria fotografía en blanco y negro, que realza las arrugas de un impresionante Bruce Dern y vuelve más árido el paisaje, y siguiendo por el humor que logra suavizar la tragedia que nos están contando. Porque de eso va Nebraska: de la tragedia que, en el fondo, supone envejecer, marchitarse, empezar a desvariar o a tener fantasías extrañas y sueños imposibles antes de morir; pero también va de cómo quien tuvo una juventud jodida es muy posible que deba afrontar una vejez jodida. Porque el personaje arisco de Bruce Dern, que en principio parece un “viejo chalao”, poco a poco se va desnudando ante el espectador, no por lo que dice él, sino por lo que otros cuentan de él: era una persona distinta que tuvo una vida dura y estuvo en la guerra y lo que queda hoy, de él, es el desencanto, el aburrimiento y un pasado al que no le gusta mirar. Algo que también sucede con June Squibb, quien interpreta espléndida, rotundamente, a su mujer.

En los personajes principales de Nebraska conviven tres puntos de vista: cómo los ve el espectador, cómo se ven a sí mismos, cómo los ven otros personajes. La trama es sencilla y une el género del viaje por carretera con el costumbrismo de quienes regresan a su lugar de origen: un anciano medio alcoholizado cree que va a cobrar un millón de dólares en Lincoln, Nebraska, y se empeña en ir, aunque sea a pie (testarudez que nos remite a David Lynch y Una historia verdadera); pero sus hijos saben que es una estafa, y puede que incluso el propio viejo lo sepa, sólo que ese viaje, ese dinero, encarnan un sueño y simbolizan un cambio.

Mientras la veía, no pude dejar de pensar en las conexiones o paralelismos de Nebraska (la mejor película de Alexander Payne) con La hermandad de la uva (la mejor novela de John Fante): ambas comparten un regreso a los orígenes, un hijo que intenta ayudar a su padre bebedor y testarudo (al que no sabe si amar u odiar), un sueño que mantiene en pie al viejo, una cuadrilla de personajes secundarios chocantes, y un humor que hace soportable el drama. No sé si entre las intenciones de Payne está el homenaje a esta novela. Si algún día alguien decida adaptarla al cine, él será el director ideal. 


Cartel de For No Good Reason


Próximamente: Diario de K


De Karmelo C. Iribarren. En Editorial Renacimiento.

Primer trailer de The Purge: Anarchy


Trailer de Joe en HD


Cartel de Blackbird


Sid Caesar (1922 - 2014)


Noah: otros 4 carteles





miércoles, febrero 12, 2014

El secreto del pasado, de Rudy Kousbroek


Este libro podría haberme pasado desapercibido si no fuese porque procuro estar al quite: primero, Enrique Vila-Matas lo nombró como una de sus lecturas favoritas del año pasado; después, Hilario J. Rodríguez lo mencionó en Twitter. Digo que pudo haberme pasado desapercibido porque las publicaciones de Adriana Hidalgo no se encuentran en todas partes (para quien desconozca el dato: es una editorial argentina). Con esos dos valedores era evidente que tenía que comprarlo.

En El secreto del pasado, el escritor Rudy Kousbroek (que falleció en 2010) hace algo fascinante: cada una de sus piezas o de sus textos parte de una fotografía (de un paisaje, de un familiar, de algún desconocido, de una mascota, de una fábrica… a veces son fotos que él ha comprado o encontrado, a veces pertenecen al álbum familiar) y tira del hilo, describe lo que ve, a menudo cuenta la historia de lo que hay dentro de la imagen… pero luego toma otros caminos, empieza a enlazar recuerdos personales, capítulos de la Historia, anécdotas culturales… Él lo llama “fotosíntesis”: la unión de una imagen en blanco y negro y un ensayo que ocupa apenas dos o tres páginas. Que recordemos a Sebald es inevitable. Como es inevitable pedir que algún día publiquen aquí todos sus ensayos, pues El secreto del pasado es sólo una muestra, una selección de 40 textos, y queremos más. Porque es, sin duda, uno de los libros de no ficción más bellos de los últimos años. Algunos fragmentos:

En los años sesenta, cuando se tomó esta foto, el mundo estaba conformado de otra manera, en todo caso en Francia. La sociedad era menos próspera, pero más despreocupada. Todo seguía su curso con tranquilidad. Había otra actitud ante la vida pública, de mayor convivencia, algo así como: todo lo que no está expresamente prohibido está permitido. En el mundo actual es al revés: todo lo que no está expresamente permitido está prohibido.

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¿Cómo nace una ruina? Me refiero a cuando no es consecuencia de una guerra, epidemia o catástrofe natural. Esta cuestión me intriga desde hace ya mucho tiempo, y en realidad todavía no he logrado hacerme una idea clara de cómo un edificio se convierte en una ruina. A veces casi parecería ser el resultado de un acuerdo, como si en algún momento del pasado la gente hubiera decidido dejar de intervenir.

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Porque de eso es de lo que adolecen en la actualidad los interiores de negocios comunes: de la falta de amor. Lo que predomina es la indiferencia, confundida a menudo injustamente con “modernidad”, que no es lo mismo.

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Cuando un hombre muere
cambian sus retratos.
Sus ojos te miran de otro modo y los labios
muestran otra sonrisa.

Los versos proceden de un poema de Anna Ajmátova, de 1940, a través de una versión inglesa de D. M. Thomas (Penguin, 1988).

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Los retratos de los difuntos tal vez no nos miren de otro modo, pero uno los ve de otra manera.


[Adriana Hidalgo Editoria. Traducción de Diego J. Puls]

Próximamente: La librería más famosa del mundo


De Jeremy Mercer. En Malpaso Ediciones.

Cartel de Maladies


Noah: 2 nuevos carteles



martes, febrero 11, 2014

Shirley Temple (1928 - 2014)


Transcendence: primer cartel


Próximamente: Kassel no invita a la lógica


De Enrique Vila-Matas. En Seix Barral.

A Birder's Guide to Everything: 2 carteles



Pornografía, de Manuel Arranz


Me interroga sobre mi vida anterior. Quiere saberlo todo. No sólo a cuántas mujeres he conocido antes. Quiere saber cómo eran, qué pensaba yo de ellas, por qué las dejé, por qué me enamoré de ellas. Está a punto de abandonarme por todo lo que hice antes de conocerla. Y yo, que hasta que la conocí no me arrepentía de nada de lo que había hecho, más bien de haber dejado de hacer alguna cosa, me arrepiento de todo lo que hice. Eso es el amor.

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Cuando una mujer se pone la prenda de un hombre es una señal inequívoca de que está enamorada de él.

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Si una mujer se vuelve, no es para comprobar que la estás mirando, eso ella ya lo sabe.

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Me había propuesto contar una historia sencilla, un idilio, un relato de un centenar de páginas. No era esto lo que quería escribir. Lo que quería escribir, ahora me doy cuenta, es lo que escribió ella en su diario: Al amor de la lumbre.

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De pronto, un día, aunque en realidad no sucede de pronto, tampoco te salen esas bolsas debajo de los ojos de pronto, ni tus músculos pierden tono de pronto, piensas que te quedan diez años, doce a lo sumo. Piensas que a esa edad murió tu padre, él tampoco estuvo enfermo en su vida. Hasta el final, claro. Aunque no tendría por qué suceder así. Nunca sucede nada como lo imaginamos.

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En general no sabemos lo que debemos a los demás. ¿Cuántas personas realmente importantes pasan por nuestra vida? ¿De cuántas nos enamoramos? ¿Cuántos libros realmente importantes leemos al cabo de la vida? Muy pocos, seguramente. Pensamos que nos hemos hecho a nosotros mismos, pero no ha sido así. Lo que debemos a los demás casi siempre es lo mejor de nosotros mismos.



[Editorial Periférica]

Cartel de The Two Faces of January


Trailer de Jimmy P.


No llores, vuela: 3 carteles




Cartel de Under the Skin


Cartel de Brick Mansions


domingo, febrero 09, 2014

Ideas de cine para un domingo lluvioso


THE BATTERY

Una película impactante (y no estrenada en España), resultado de mezclar el cine independiente con el género de zombies y de entornos apocalípticos. Dirigida por el debutante Jeremy Gardner (que también es uno de los protagonistas), es una exquisitez estética. A simple vista, con planos largos y una cámara que no se mueve mucho, y parajes naturales y casi siempre a la luz del día, parece un filme sobre la amistad, una de esas películas del estilo a Old Joy o Gerry, en la que dos hombres caminan y caminan y sabemos que el viaje les va a cambiar. Pero rápidamente vemos que, a su paso, les salen zombies. La habilidad de Gardner para encuadrar y ofrecernos planos para quitarse el sombrero, y su dominio del humor y la sorpresa, lo convertirán en poco tiempo en alguien famoso, alguien con un presupuesto enorme y muchas estrellas en el reparto. Y si no, al tiempo.


MOVIE 43

De acuerdo, no seré yo quien lo discuta: Movie 43 puede que sea una chorrada, y bastante provocativa y cerda, pero contiene algunos episodios memorables, que me han hecho reír muchísimo. Con un humor cafre y escatológico, que a veces recuerda a Jackass, presenta varias historias protagonizadas por actores famosísimos y dirigidas por diversos directores e incluso actores. Aunque algunas no hacen gracia, prometo que los dos episodios que dirige uno de los Farrelly no tienen desperdicio. El primero lo protagonizan Kate Winslet y Hugh Jackman; el segundo, Halle Berry: y están en YouTube, por si no quieres tomarte la molestia de ver la película entera. Pero yo la vería: es ideal para alegrar una lluviosa tarde de domingo: ¿qué hay de malo en ello?


BERNIE

Me faltan por ver unas cuantas películas de Richard Linklater, pese a que es uno de los cineastas que más me conmueven. Bernie me daba pereza porque el protagonista es Jack Black. Pero Jack Black está espléndido, y lo mismo sucede con el rompedor Matthew McConaughey, y además sale Shirley McLaine haciendo de cascarrabias. Está basada en hechos reales y es una gran película, que nos cuenta la historia de un enterrador con alma de santo que empieza a ayudar a una anciana que lo acaba utilizando de siervo; pero no puedo desvelar más. Es una comedia negra muy recomendable.


TURISTAS

Turistas (Sightseers) es la primera película que veo de Ben Wheatley, director que está de moda y que va a dirigir (por fin) la adaptación al cine del Rascacielos de J. G. Ballard. Turistas es áspera, es incómoda, es provocativa. Cuenta el viaje que hace un asesino en serie con una mujer que, oh sorpresa, esconde dentro a una psicópata. Al final, da más miedo ella que él. Si en la antes mencionada The Battery, Gardner apostaba por una estética “bella”, con planos y paisajes para enmarcar, en Turistas sucede todo lo contrario: hay pocos planos memorables, los protagonistas son más desagradables de lo que cabría esperar y nos incomodan con sus acciones. No está mal, tiene algunas virtudes, pero no me volvió loco. Necesito ver más películas de Wheatley.


DON JON

Fui al cine a verla y, no sé por qué, se me pasó comentarla en el blog. El otro día me hablaba de ella el crítico de cine y escritor Alexander Zárate, bastante satisfecho con la película. “Ahí hay un director”, me dijo refiriéndose a cómo Joseph Gordon-Levitt, en su debut tras las cámaras, nos muestra la rutina diaria poniendo el objetivo siempre en el mismo sitio para enfocar a un protagonista que va al gimnasio, a la iglesia y al trabajo, repitiendo gestos hasta que un día cambian las cosas. Bajo su aparente ligereza (está rodada con un tono de comedia sencilla, que no simple) oculta varias capas de complejidad, especialmente desde que empieza a aparecer el personaje de Julianne Moore. No es que sea Tarantino, pero es un buen debut. 


LA CAZA

Lo comenté antes en Twitter: el punto de partida de la película (y la propia película también) es interesantísimo. Ese punto de partida es una imagen pornográfica que dos adolescentes le muestran a una niña. Esa imagen perturbadora y prohibida para su edad se le queda entro, en la cabeza, y acaba uniéndose a las fantasías y fabulaciones propias de un niño. Se dice que los críos siempre dicen la verdad y no es cierto porque a veces mezclan lo que ocurrió ayer con lo que ocurrió hoy y con advertencias que ellos transforman (sin saberlo) en realidad. Lo digo porque lo observo en mi hijo: a veces me cuenta algo que sucedió hace dos días, y proyecta en otros la culpa por algo que él ha hecho mal. Volviendo a La caza, la niña en cuestión mezcla esa imagen con la admiración que siente por uno de los cuidadores de la guardería y el resultado es una mentira que, sin ella imaginarlo (porque no tiene edad para distinguir el bien del mal), desencadena que la vida de ese hombre, ahora acusado de abuso sexual, se convierta en un infierno. Muy buen filme, con un sorprendente Mads Mikkelsen. La caza de brujas, una vez que arranca, no va a terminar nunca. Y eso es algo que aprendieron Michael Jackson o Woody Allen.


EL CONSEJERO (Edición extendida)

Ya hablamos aquí de El consejero, tanto del guión como de la película, así que no voy a enrollarme mucho. Prefiero esta versión más larga (que acaba de salir en bluray en USA). Fundamentalmente porque las escenas son más largas, hay más tiempo para entender a los personajes y, además, Malkina aparece más minutos en pantalla, por lo que no resulta un personaje tan enigmático. El consejero (Ed. extendida) es una película que se comprende mejor, menos enigmática pero más reflexiva. A los detractores los emplazo a la reseña que hizo Juan Francisco Ferré en su blog: aquí; tal vez exagere un poco, pero su análisis es muy lúcido, como siempre, y nos aporta nuevas perspectivas a la hora de revisar la peli.


LA VENUS DE LAS PIELES

Ya lo dijo mi amiga Sonia Fides, poeta y escritora: la última película de Roman Polanski es una delicatessen; también Hilario J. Rodríguez me habló muy bien de esta peli. A priori no es muy diferente en intenciones a Un dios salvaje: un único escenario, pocos actores, poco presupuesto y una obra dramática que sirve de base para el guión. Pero aquí todo es más escueto: comparecen sólo dos actores, no estrellas, y está hablada en francés, y ni siquiera hay extras. Es una película pequeña de Polanski, tan íntima y personal como para rodarla en francés, en la intimidad, en un teatro, con su mujer como protagonista (Emmanuelle Seigner está espléndida en todos los sentidos: es el papel de su vida) y un Mathieu Amalric que es (peinado incluido) una copia del propio director. Dura hora y media y tiene, sin embargo, una parte central que se me hizo algo monótona, pero por fortuna después de eso los personajes cambian de roles y todo se vuelve más perturbador, y llegan los ecos de El quimérico inquilino, y entonces uno concluye que sí, que Polanski sigue siendo un maestro (aunque a mí me pareció más potente el guión de Un dios salvaje). 



THE SPECTACULAR NOW

Otra delicia, tampoco estrenada en España (pero parece que acabará estrenándose con el título de Aquí y ahora). Que su director ya prometía es hoy una realidad: ahora mismo dirige una película sobre David Foster Wallace (con Jason Segel y Jesse Eisenberg), basada en el libro de entrevistas Although of Course You End Up Becoming Yourself (que tengo a medio leer, en inglés), de David Lipsky. James Ponsoldt, su director, ha hecho un filme sobre lo difícil que nos resulta aceptar el fin de la adolescencia y el principio de lo que acabará desembocando en la madurez. El protagonista no quiere asumir responsabilidades, huye del compromiso y prefiere vivir el momento (el “espectacular ahora” del título). Ponsoldt ya había dirigido un par de películas que aún no he visto, pero es ésta con la que ha sorprendido a crítica y público. La protagonizan Miles Teller y Shailene Woodley y, en papeles secundarios, Kyle Chandler y Jennifer Jason Leigh. No hay que perdérsela.  

The Railway Man: nuevo cartel


viernes, febrero 07, 2014

Gente simpática (The Sympathy Tour), de Esteban Gutiérrez Gómez (Baco)


El avión a Oviedo sale a las dos de la tarde de la nueva T-4, lo que significa estar allí hora y media antes. Desde Fuenlabrada tendremos que coger tren y autobús hasta el aeropuerto, más o menos hora y cuarto, así que hemos decidido levantarnos a las diez y darnos una ducha reconfortante. Yo he dormido mejor y Patxi también. Mientras preparo el desayuno, Patxi imprime las tarjetas de embarque del avión. Aprovecha que no está mi hijo para bucear en Internet a la búsqueda de noticias sobre Simpatía y colgar algunas fotos de las presentaciones en el blog del libro. En Facebook ya hay algunas fotos que nos hacen sonreír y nos traen buenos recuerdos. En ese momento pienso que sería bueno escribir un diario con lo que está pasando, porque ha habido momentos mágicos que me arrastran al pasado, a aquellos años de radio y rock de Baco.

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Algo de niebla cubre el valle a los pies de Navacerrada ofreciendo un espectáculo de mar de nubes brillantes. Paro en la subida al Alto del León y me fumo un cigarro disfrutando de esos pocos momentos en los que la naturaleza te ofrece de modo impagable algo que escapa a la acción del hombre. Este viaje tiene algo de eso, porque busco también los bosques de castaños de El Bierzo en otoño, y los pámpanos rojos de las viñas de uva mencia, las vides más antiguas de España, muchas de ellas en época romana. Quizá sea tarde y todo esté ya pelado por el invierno. Mientras fumo me acuerdo de esos otros espectáculos naturales, del mar embravecido que recarga mi alma de energía, de puestas de Sol sobre el agua que me invitan a cumplir los sueños por la noche, de tardes de lluvia que tienen la facultad de abrirme los pulmones y meterme saudade por los ojos, de bosques de umbría en otoño, capas de colores, hayedos, que me colman de misterio.

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Disfruto cada sorbo mientras nos metemos en el mundo abismal de Xen: en por qué y para qué hacemos las cosas, en cómo cambiar el mundo, en reflexionar con lo que ocurre, para llegar, una vez más, al bucle, a que uno tiene que poner su cabeza en orden para luego ordenar el mundo. Xen está todavía en la fase Uno, creo que siempre lo estará, pero sus teorías son más que acertadas. Yo le cuento lo mío, lo que opino del mundo y de la corrupción implícita en el ser humano que anhela el poder económico o político, en el pesimismo existencial del hombre social. Para mí el ser humano es puro en tanto no comparta objetivos con otro ser humano buscando algo de poder. Por eso mi alternatividad confesional, el hacer las cosas al margen de instituciones y subvenciones, como Al Otro Lado del Espejo y otros proyectos. Simpatía por ejemplo.

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Me figuro que para aguantar este trote tirará de inas, porque cuando Baco nació también trabajaba un huevo de horas y no había otro remedio si quería estirar el tiempo. El día empezaba a las seis de la tarde. Una ducha y para la academia, a estudiar para opositar porque ese dinero de la noche, no es limpio. No puede ser limpio decía mi padre. A la salida, directo a la radio, a los controles de sonido de programas, grabando cuñas, enlatando horas de programación con música. Luego, sobre las cuatro y media o cinco de la mañana, a tomar algo a bares que sabíamos siempre estaban abiertos por la noche (bares de taxistas, de estibadores en mercados, Vips si había lana), hasta que a las seis y media de la mañana cogía la Siata de Correos y recorría la ciudad de distrito en distrito, rutas y enlaces, hasta las dos. Una hora después comía algo y me acostaba para dormir tres horas máximo. Cuando había que estirar el día de esa manera, era a base de inas. Fueron unos meses, es verdad, pero así eran las cosas.


[Ateneo Obrero de Gijón]

Próximamente: Visiones de Cody


De Jack Kerouac. En Ediciones Escalera.