jueves, septiembre 16, 2010

Trailer de The Fighter


Con Mark Wahlberg y Christian Bale. Ambos se han transformado físicamente para sus papeles: el primero sale con los músculos propios de un boxeador; el segundo ha vuelto a quedarse anoréxico para el personaje, como ya hiciera en El maquinista. Aquí.

Domingo por la mañana

Un café,
el balcón
y unos poemas
de Karmelo Iribarren.

Casi casi
una mañana perfecta.

Sólo falta una cosa,

tu beso,
dentro de un rato,
cuando despiertes,

para darme los buenos días.


Javier Das (Inédito)

Trailer de My Soul to Take


Hoy se acumulan los trailers. Esto es lo nuevo de Wes Craven: acá.

Hoy, en Oviedo



En la Librería Cervantes. Ana Vega y David González presentarán nuestra antología: La manera de recogerse el pelo. Generación Blogger. A las 19:30 horas.

Cartel y trailer de Who is Harry Nilsson?


Documental sobre Nilsson, autor de una de las mejores canciones de la historia (el tema central de Cowboy de medianoche). En el trailer se ven algunas caras conocidas (John Lennon, Robin Williams, Ringo Starr, Eric Idle...), ya sea en imágenes de archivo o en entrevistas recientes: aquí.

Sólo dos

¿En qué coño estás metida?
¿Cómo dices?
¿En qué coño estás metida?
Ayer torturaron horriblemente a mi hermano hasta su muerte, soy yo la que quiere explicaciones.
Yo también lo siento mucho, pero sólo hasta donde mi vida es la siguiente en la feria de la muerte.
Eres un imbécil.
El mejor imbécil es el imbécil vivo. Vamos. ¿Te parece normal que por una desaparición de menos de un día de un inconsciente veinteañero hay que buscar ayuda fuera de la policía? ¿es normal que te persiga un todoterreno acorazado cuando vas a comprar bragas? ¿cuántas amigas tuyas conducen con esa frialdad coches de cuatrocientos caballos mientras las tirotean? ¿lo estabas esperando? Vamos.
Carmela responde con dos lágrimas de plata que bajan parsimoniosamente por las huellas que los disgustos de su vida dejaron en su rostro perfecto. Se escurren hacia el borde de su exquisito mentón y se precipitan hasta sus muslos en una caída interminable.

Pedro Sanjuán Blanco, Sólo dos (Inédita)

Próximamente: CAL


De Irene La Sen. Ya lo dijo Casimiro Parker.

Trailer de The Tourist


El director de La vida de los otros estrenará en diciembre su nuevo proyecto, una película de suspense protagonizada por Johnny Depp y Angelina Jolie, rodada en Venecia, ciudad que visité por primera vez el pasado mes de julio. Trailer: en la web oficial.

Submarine




Ayer anunciaron que los propietarios de Miramax habían comprado los derechos de la película Submarine (de Richard Ayoade) para distribuirla en Norteamérica. Resulta que está basada en una novela muy exitosa de Joe Dunthorne, traducida a varios idiomas pero inédita en castellano. Lo cual me extraña. Espero que algún editor español le haya echado el ojo y pretenda publicarla, porque parece prometedora.

Zelig


Una de las cintas más extrañas y divertidas de Woody Allen. Incluso tengo por ahí el guión, publicado por Tusquets. Durante su estreno hubo guiños que se me escaparon; lógico: tendría unos 12 años.

miércoles, septiembre 15, 2010

Próximamente: Simpatía por el relato


Ya podemos ver la portada de Simpatía por el relato: Antología de cuentos escritos por rockeros, que dos buenos colegas, Patxi Irurzun y Esteban Gutiérrez Gómez, llevan un tiempo preparando. El diseño de cubierta es de Enrique Cabezón (KB). Más datos: en este post de Hank Over.

Cartel y trailer de Due Date


Due Date, que en España titularán Salidos de cuentas, es la nueva comedia de Todd Phillips (Road Trip, Resacón en Las Vegas), en la que aparecen Robert Downey, Jr., Zach Galifianakis, Jamie Foxx, Juliette Lewis, Alan Arkin y Michelle Monaghan. Trailer: aquí.

120 aniversario de Agatha Christie


Hoy los medios nos recuerdan (incluso en Google) que Agatha Christie nació hace 120 años. Y a mí eso me ha hecho acordarme de lo mucho que disfruté de sus novelas cuando era un niño. Sentía una especie de emoción cada vez que abría uno de esos libros de papel duro y cubiertas blandas. Leí Tres ratones ciegos, Diez negritos, El gato entre las palomas, El asesino de la guía de ferrocarriles, La señora McGinty ha muerto, Los cuatro grandes... A tanto llegó mi obsesión que intenté escribir una novelita parecida, y sólo era un crío. Escribí bastantes páginas, en una máquina eléctrica prestada, y hasta dibujé las caras de mis personajes. Las novelas de Christie siguen teniendo su influencia en el cine, el teatro y la literatura. Y creó a dos detectives ya míticos: Hércules Poirot y la señorita Marple.

Cuando duermes, tus sueños...

Cuando duermes, tus sueños son como los de un idiota: sacas brillo a los ceniceros, repones las cubiteras, buscas a tientas una botella que a veces está y a veces no, o bien intercambias nombres y frases de cortesía con clientes que te suenan de vista. Estas situaciones se suceden de forma cíclica y tienen una textura idéntica a tus recuerdos de borracho. En consecuencia, no tienes más que una vaga idea de qué es lo que ha sucedido en realidad y qué es una ficción, y siempre estás sacando a colación conversaciones con gente con la que no has hablado nunca, o bien le niegas el saludo a gente con la que sí has hablado, por miedo a no haberlo hecho. Y es por eso por lo que la clientela en general no sabe qué pensar de ti: hay quien dice que eres tonto y hay quien dice que eres maleducado.

Patrick deWitt, Abluciones

La diligencia


Tuve la suerte de ver La diligencia en el cine, en pantalla grande, gracias a una reposición (que no es lo mismo que un reestreno). Es uno de los westerns más perfectos de John Ford. Sobre todo por el retrato que hace de varios personajes metidos en un espacio reducido, y las relaciones que se forjan entre ellos, algo que luego han sabido recrear muy bien Howard Hawks, Stephen King o John Carpenter.

martes, septiembre 14, 2010

Próximamente: Memorias circulares del hombre-peonza


De Carlos Salem. Ya lo dijo Casimiro Parker.

Idios Kosmos. Claves para Philip K. Dick, de Pablo Capanna


Si el ensayo del mismo autor sobre J. G. Ballard me sirvió de complemento, éste me ha venido bien como guía de inexperto: aparte de algunos relatos y de la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? he leído poco a Philip K. Dick. Capanna rastrea aquí todos los matices de su vida (la paranoia, los intentos de suicidio, las visiones, el consumo de anfetaminas, sus vagabundeos, su búsqueda de fe, las distintas religiones que le interesaron, la manía persecutoria…) y los confronta con sus relatos y con sus novelas. El libro demuestra que la vida de Dick, sobre todo la vida interior, fue tan fascinante como lo son sus historias, muchas de las cuales conocemos por el reciclaje que de ellas ha hecho el cine (Blade Runner, Paycheck, Impostor, Desafío total, A Scanner Darkly, Minority Report…) Un trozo:

Si resumimos en una ficha clínica la existencia de Dick, encontraremos sobrados elementos para un diagnóstico psiquiátrico. Abundan los factores que predisponen a la disociación de la personalidad, como el trauma de la hermana perdida o el prematuro divorcio de los padres, tanto como los episodios paranoicos. En su vida hubo cinco matrimonios, cuya duración promedio no llega a los cuatro años y una serie de liasons esporádicas o circunstanciales, con lo cual se llega a un promedio general de menos de dos años para la estabilidad de cada una de las parejas que intentaba constituir. Lejos de ser promiscuo, Dick era una suerte de monógamos serial, que solía caer seducido con facilidad; sus relaciones amorosas son incontables, aunque sucesivas. En la peor época de su vida, cuando vivía en Santa Venetia en compañía de adictos y marginales, llegó a enamorarse de una pareja de lesbianas, algo que no se diría demasiado frecuente.
Veinte años tomando anfetaminas en forma casi ininterrumpida, experiencias circunstanciales con alucinógenos y otras drogas, hipertensión crónica, alguna tendencia al alcoholismo, alucinaciones auditivas desde la adolescencia, una crisis confusional, dos intentos de suicidio, varias internaciones psiquiátricas y muchos años de terapia, tanto en instituciones públicas como en consultorio. Todo esto culminaría con una muerte tan prematura como su nacimiento, a los cincuenta y cuatro años.

Suites imperiales: primeras páginas


Estos día sale a la venta la nueva novela de Bret Easton Ellis y se reedita uno de sus mejores libros (Menos que cero), aunque mi favorito sigue siendo American Psycho (mi ejemplar está medio destrozado por la cantidad de gente a la que se lo presté en mi adolescencia, incluidos profesores y familiares). Suites imperiales es una especie de continuación de Menos que cero. Gracias al diario El País podemos leer ya las primeras páginas: aquí.

Trailer de Down Terrace


Sobre la mafia. Muy elogiada por la crítica: aquí.

Carteles de Autoreiji / Outrage




La nueva película de Takeshi Kitano.

Forgetting Sarah Marshall


Procuro no perderme las películas de la factoría Judd Apatow. Tanto las que dirige como las que produce. Ésta es una de las segundas. En España la bautizaron como Paso de ti. De ella ha salido un spin-off estrenado hace unos días: Todo sobre mi desmadre. No la vi en el cine y la recupero ahora. Forgetting... cuenta una historia cotidiana: a un hombre le deja su novia por otro tipo; luego tiene la mala suerte de coincidir con la pareja un montón de veces. La herida aún está fresca y el protagonista sufre cada minuto. En seguida conoce a otra... y su ex novia se muere de celos. Bajo esa capa de comedia gamberra, sus artífices dicen verdades como puños.

Cartel de Broadwalk Empire


Dentro de unos días, se estrena en USA esta serie sobre la ley seca que producen Martin Scorsese y la HBO, y que protagoniza Steve Buscemi. Seguramente sea una maravilla destinada a ganar premios y congregar mucha audiencia. Habrá que estar atentos.

Tarzán de los monos


Antaño, si buscabas en una enciclopedia la expresión "matinal de cine", te salía la foto de Johnny Weissmuller. Creo que las vi todas en matinales (varias veces) y también en la tele. Esta fue la primera de la saga de Weissmuller.

lunes, septiembre 13, 2010

Kevin McCarthy (1914 - 2010)


Tras protagonizar La invasión de los ladrones de cuerpos, Kevin McCarthy se convirtió en el eterno secundario de serie B. A mí me gustó mucho en El chip prodigioso.

La subasta del lote 49, de Thomas Pynchon


Dicen que, para leer a Pynchon, se debe empezar por La subasta del lote 49, que es más breve y menos complicado. Tras los relatos de Un lento aprendizaje, he seguido ese consejo aprovechando la edición en bolsillo de esta novela. Para leer a Pynchon es necesario abandonarse al placer de la lectura. Es como leer un poema: puedes descifrarlo o puedes dejarte llevar. Yo me he dejado llevar y he comprobado que lo que importa no son los argumentos de Pynchon, sino sus dotes de narrador, cómo describe a los más estrafalarios personajes, cómo inventa nombres descacharrantes (Mike Falopio, Mucho Maas, Gengis Cohen…), y cómo mete a los personajes en laberintos repletos de paranoias y conspiraciones. Sólo hacia el final de esta novela el lector consigue completar el puzzle. No importa: para entonces ya se ha divertido mucho. Thomas Pynchon requiere lectores pacientes y a los que no les importen los retos, como sucede con James Joyce y su obra maestra, Ulises. Que todo gire alrededor de una supuesta red clandestina de correo postal ya es la primera garantía del misterio y la diversión.

-Entonces, ¿piensa usted –dijo Edipa– que quieren llevarle a Israel para juzgarle, como hicieron con Eichmann? –El comecocos siguió asintiendo–. Pero ¿por qué? ¿Qué hizo usted en Buchenwald?
-Trabajaba –respondió Hilarius– provocando enfermedades mentales de manera experimental. Un judío catatónico valía tanto como un judío muerto. Los círculos liberales de las SS pensaban que era más humano. –Y había acosado a los pacientes sirviéndose de metrónomos, culebras, estampas brechtianas de medianoche, extirpación quirúrgica de ciertas glándulas, alucinaciones de linterna mágica, fármacos de nuevo cuño, amenazas numeradas por altavoces ocultos, hipnotismo, relojes que iban hacia atrás y visajes. Hilarius había sido el encargado de los visajes–. Los aliados –continuó recordando– llegaron, por desgracia, antes de que hubiéramos acumulado suficiente información. Al margen de éxitos espectaculares como con Zvi, era poco lo que podíamos presentar estadísticamente. –Sonrió al ver la cara que ponía Edipa–. Sé que usted me detesta. Pero ¿no me he esforzado acaso para reparar lo que hice? Si hubiera sido un nazi de verdad habría preferido a Jung, nicht wahr? Pero elegí a Freud el judío. En la concepción freudiana del mundo no existía Buchenwald. Buchenwald, según Freud, al hacerse la luz, se transformaba en un campo de fútbol, en niños regordetes y coloradotes que aprendían artes florales y solfeo en las cámaras de exterminio. Los hornos crematorios de Auschwitz se convertían en pastas de té y tartas nupciales, y las V-2 en pensiones para enanos. Traté de creérmelo todo. Dormía tres horas diarias procurando no soñar y las veintiuna restantes las pasaba obligándome a comulgar con ruedas de molino. Pero no ha bastado con esta penitencia. A pesar de todo lo que he hecho, ahora vienen ésos para llevárseme, igual que ángeles exterminadores.
.
[Traducción de Antonio-Prometeo Moya]

Primer cartel de The Green Hornet


George Miller y el hospital


Probablemente, los dos años más intensos de mi vida fueron los que pasé en ese hospital de una gran ciudad. Allí vi desfilar a la sociedad humana, desde mendigos a gente rica, desde prostitutas a soldados americanos procedentes de Vietnam y víctimas de la heroína. En el servicio de urgencias encuentras los extremos de la vida humana, el dolor, la agonía, los estados patológicos o traumáticos. Esto explica por qué la profesión médica es tan conservadora: vive en un mundo espantoso. Y uno acaba por construir mecanismos para enfrentarse a esos miedos. Es muy difícil enfrentarse cada día a la idea de la muerte. Recuerdo una experiencia que me hizo comprender la función del sueño. Una noche se produjo un terrible accidente de tráfico en el que perdieron la vida cinco jóvenes. Una chica herida de gravedad llegó todavía viva al hospital para morir allí unos minutos después de haber ingresado. Era un espectáculo dantesco. Todos habíamos trabajado mucho; luego me fui a acostar y, a la mañana siguiente, me sorprendió que esta experiencia tan terrible no me hubiera afectado profundamente, que formara parte de mi trabajo. Nueve meses más tarde tuve una pesadilla horrible y reviví esa noche. Necesité todo este tiempo para afrontar el choque. Cuando se trabaja en el hospital, se tiene tendencia a apartar toda conciencia de sufrimiento. Es un mecanismo de defensa sin el cual te puedes volver loco. Es cierto –ahora lo sé– que el interés presente en mis películas hacia la agresión, la violencia y la muerte tiene sus raíces en mi experiencia médica.

[Extraído del libro Pequeño planeta cinematográfico, de Michel Ciment]

Próximamente: J.D. Salinger. Una vida oculta


Galaxia Gutenberg, que por cierto se separa de Círculo de Lectores, publicará este otoño la nueva biografía sobre Salinger, escrita por Kenneth Slawenski. La de arriba es, lógicamente, la cubierta norteamericana.

El zurdo


Arthur Penn hizo un filme peculiar sobre Billy el Niño, ya que, según leo, Paul Newman era demasiado mayor para el papel, y el auténtico William Bonney no fue zurdo, sino diestro. En cualquier caso, esta peli molaba.

domingo, septiembre 12, 2010

Thomas Pynchon: A Journey Into the Mind of P.


Este documental no está editado en España. Hay que recurrir a la mula. Sin embargo, la versión que circula por ahí está en inglés y subtitulada en francés. No existen subtítulos en castellano. Así que lo he visto tal cual, tratando de descifrar el idioma en mi inglés rudimentario, ayudándome a ratos con algunas palabras en francés y luego intentando que mi mente tradujera todo al castellano. Un lío, vaya. Pero me he enterado de un alto porcentaje de lo que cuentan: paranoias, misterios, conspiraciones, fotos y grabaciones de un supuesto Thomas Pynchon ya envejecido que camina por las calles... Si algún día cuelgan unos buenos subtítulos, volveré a verlo.

Nuevo cartel de Fair Game


Culpa y placer

Una breve reflexión que parte del relato "11-S" de Carlo Padial, incluido en su libro Dinero gratis: aquí.

La colina


Hace poco volví a ver esta película. Me sigue pareciendo brutal. Sidney Lumet en plena forma.

Claude Chabrol (1930 - 2010)


Dos días atrás colgué por aquí el cartel y el trailer de la nueva película de Chabrol y hoy nos encontramos con la noticia de su fallecimiento.

sábado, septiembre 11, 2010

John Cheever en la prensa de hoy


Con motivo de la publicación de la biografía de Blake Bailey, Cheever: Una vida. En Babelia, artículo de Muñoz Molina, reseña del libro y primeras páginas. En El Cultural, un reportaje.

Trailer de Hereafter



Hereafter es la nueva película de Clint Eastwood como director. Vuelve a contar con Matt Damon para su primera incursión en el cine fantástico (detrás de las cámaras, se entiende: si exceptuamos, claro, su episodio para Cuentos asombrosos: el titulado Vanessa en el jardín). Nos cuenta la historia de un hombre que puede comunicarse con los muertos, algo que él considera una maldición en vez de un don. Hay muchas ganas de verla. Trailer: acá.

El invierno de Frankie Machine, de Don Winslow


Si en El poder del perro, Don Winslow apostaba por la épica del thriller, en El invierno de Frankie Machine envuelve al protagonista (un mafioso retirado) en ese aire crepuscular que Sam Peckinpah conocía muy bien: Es lo que ocurre con esta vida que llevamos, que poco a poco te lo va quitando todo y te deja sin nada. Tu casa. Tu trabajo. Tu familia. Tus amigos. Tu fe. Tu confianza, tu amor, tu vida. Aunque, a estas alturas, ya ni siquiera quieres seguir viviendo. Frank Machianno alias Frankie Machine es un tipo al que le tocan de nuevo las pelotas y tiene malas pulgas. Así que sólo quiere ajustar cuentas. Sus andanzas y el pasado que vuelve a lo largo de la novela recuerdan un poco a Uno de los nuestros. Se habla de un proyecto de adaptación al cine con Michael Mann y Robert De Niro, a quien le sentaría el papel de maravilla. Por cierto, es muy inferior a El poder del perro.

El hombre estaba sentado en una silla tosca fuera de la casita, fumando un cigarrillo y mirando al agua.
-Lo estaba esperando –dijo al ver a Frank.
Frank asistió.
-Quiero decir que es usted, ¿verdad? –dijo Voorhees, con apenas un leve temblor de voz–, el tío que han enviado.
-Sí.
Voorhees asintió. Parecía más agotado que asustado. Tenía cara de resignación, casi de alivio, en lugar de la dureza del temor que Frank esperaba.
“Sí –pensó Frank–, aunque puede que sea el suave resplandor que viene del mar en el crepúsculo lo que elimina esa dureza. Tal vez sea la luz que se apaga lo que hace que Voorhees parezca tranquilo”.
Voorhess acabó el cigarrillo, extrajo el paquete del bolsillo de su camisa vaquera descolorida y encendió otro. Le temblaban las manos. Frank se agachó y lo ayudó a mantener firme la cerilla. Voorhees le dio las gracias con un movimiento de cabeza. Después de un par de caladas, dijo:
-Le tengo miedo a la bala, a pensar que me destrozará la cabeza.
-No sentirá nada.
-Es sólo la idea, ¿sabe?, de mi cabeza destrozada.
-No es así –mintió Frank.
“Hazlo ahora –se dijo a sí mismo–, antes de que se dé cuenta de lo que ocurre”.

[Traducción de Alejandra Devoto]

Cartel de 13


13 es el remake de 13 Tzameti. De ello se ha encargado el mismo director, pero con presupuesto norteamericano y un reparto en el que están Jason Staham, Mickey Rourke, Ray Winstone, Sam Riley, 50 Cent, Ben Gazzara y Emmanuelle Chriqui. Me perdí la original en cine, así que intentaré verla en breve.

viernes, septiembre 10, 2010

Lecturas de verano (1)


Un resumen de los libros de relatos de autores extranjeros que he leído este verano, en mi sección para Culturamas. El de la foto es Thom Jones.

Trailer de Inspector Bellamy


El nuevo trabajo de Claude Chabrol: aquí.

Entrevista: Karmelo C. Iribarren


En el blog de mi colega Javier Das hay una entrevista que publicaron en Tedium Vitae. No es frecuente encontrarse con declaraciones de Karmelo, así que cuelgo un trozo y os reenvío a la bitácora de Javi:

Creo que soy un buen observador, a falta de otras virtudes. La vida diaria está llena de situaciones, de escenas cuya esencia no es en el fondo sino la representación de una idea. Lo que hago es extraer esa idea, si me parece interesante, y buscarle un escenario, que puede ser el que he visto u otro muy similar. Este proceso lo llevo a cabo mentalmente, de forma que para cuando me pongo a escribir el poema está prácticamente resuelto. Luego, ya sobre el papel, o la pantalla de ordenador, lo que hago es darle ritmo, desnudarlo, dejarlo a la intemperie para que se defienda él solo, sin retórica, sin aditamentos. Si, mejor o peor, se sostiene, es que funciona. Creo que mis poemas suenan a verdaderos por eso mismo, porque no se nutren de la poesía, de la literatura, sino de la vida, de la mía propia y de la que veo discurrir ante mis ojos…
.
Seguir leyendo.

Bright Star


Los últimos largometrajes de Jane Campion fueron dos fracasos (Holy Smoke y En carne viva). La primera no la vi y la segunda me pareció un bodrio, aunque al menos Meg Ryan salía desnuda. Anterior a ella es Retrato de una dama, que me sigue pareciendo su mejor película. En Bright Star nos cuenta los últimos años del poeta inglés John Keats y su historia de amor con Fanny Brawne.



Sobre todo me ha interesó, de la película, el papel de Keats en su tiempo: muerto de hambre, sin ingresos, con libros que apenas nadie conoce, sin posibilidades de casarse o formar una familia... Campion se muestra muy contenida en las pasiones de los protagonistas. El resultado es correcto, romántico y a ratos aburrido (suele sucederme con las cintas "de época"). La delgadez de Ben Whishaw le pega al personaje. Abbie Cornish, que me gustó mucho en Candy, es mejor intérprete y sobre ella recae el peso del filme.





Keats murió en Roma, en una casa situada junto a la Plaza de España. El año pasado estuve en Roma y le hice una foto (sobre estas líneas) a la placa que recuerda su muerte en ese edificio a los 25 años, sin haber alcanzado el éxito. Lo recordé cuando la película estaba a punto de terminar.

Más carteles de Let Me In


Invasores de Marte


Serie B total. Décadas después, Tobe Hooper hizo un remake bastante entretenido.

jueves, septiembre 09, 2010

Abluciones, de Patrick deWitt


Patrick deWitt ha escrito una obra perfecta en cuyas páginas late una soberbia mezcla de humor y espanto, destinada a convertirse en un clásico como Candy, Factotum o Miedo y asco en Las Vegas. Cualquiera puede escribir sobre borracheras, prostitutas y chiflados que pueblan los bares, pero pocos están dotados del talento, la compasión y la sensibilidad que muestra el autor en estas Abluciones (con el subtítulo de Apuntes para una novela), en las que logra un raro equilibrio entre lo tierno y lo mordaz. DeWitt trabajó durante años en un bar y de esas experiencias se nutre para la narración. Todo lo que se ve desde dentro de la barra y lo que un tipo con una vida al límite llega a consumir incluso aunque sea el camarero. Multitud de personajes estrafalarios y de situaciones grotescas desfilan por esta novela.

Abluciones me ha entusiasmado. Por su humor, por su estilo, porque es literatura en letras de molde. Y es un libro importante para mí porque me ha traído recuerdos de la época en que, durante el instituto, yo trabajaba en el bar de mis padres sirviendo copas y pinchando discos. Toda la locura que se ve a altas horas, con alcohol y drogas por medio, la ha reflejado el autor con una precisión absoluta. Voy a tener este libro a mano durante mucho tiempo, para releer algunos fragmentos o notas o párrafos al azar, porque está construido con una prosa poética llena de risa y pena. Ahí va una muestra y habrá más en días sucesivos:

Habla de la mujer hispana bajita y con sobrepeso que te sigue al almacén después de que tú le guiñes el ojo. Es tan poco atractiva que a ti te ha parecido que el gesto sería inofensivo, pero ella lo ha interpretado erróneamente como una señal lasciva para que te siga, y ahora está de rodillas, sin haberte dado ni un beso, y aunque vas muy retrasado en tus tareas y no tienes tiempo para estas cosas te encuentras a ti mismo alargando el brazo para echar el cerrojo. Intentas concentrarte para acelerar el romance y estás mirando las etiquetas del montón de botellas que hay en los estantes cuando la mujer se pone a gemir y tú supones que se está haciendo algo también a ella misma además de hacértelo a ti, y cuando bajas la vista para comprobar si es así te das cuenta de que tiene tan poco pelo que solamente se la puede describir como alopécica o medio calva, y a ti te deja boquiabierto el color gris como de cadáver que tiene su cuero cabelludo, y también las venas delicadas y de color azul y rosa que le surcan la cabeza como si fuera un mapa de carreteras. Te las apañas para terminar y la mujer se pone de pie y te rodea el torso con los brazos. Ahora le puedes ver el cuero cabelludo de cerca y te preguntas si tal vez acaba de pasar por algún cáncer terrible o algo parecido, pero no se te ocurre ninguna manera de sacar el tema sin ofenderla. Le preguntas si está bien y la mujer levanta la vista para mirarte, con ojos de extraña. Y te dice que echa de menos a su novio.

[Traducción de Javier Calvo]

Cartel de Love and Other Drugs


Citas. 118





Ser ignorante y querer dar órdenes a la gente es una perversidad.
Colin MacInnes, Principiantes