martes, agosto 03, 2010

Cartel y trailer de The Wildest Dream


Documental sobre el escalador George Mallory que incluye las voces de Liam Neeson, Ralph Fiennes, Natasha Richardson, Hugh Dancy y Alan Rickman. Fue el último trabajo de Natasha Richardson. Trailer en su web oficial.

Marcado para morir


Este cartel es horrible y probablemente la peli también lo era (aunque dirigía James Fargo, que tiene un par de títulos que me gustan: con Clint Eastwood). Pero con 10 años, Chuck Norris también era un ídolo (menor), ya lo dije antaño.

lunes, agosto 02, 2010

Las rosas de piedra, de Julio Llamazares


Al fin, aparece aquélla en lo alto de su atalaya y el viajero se relaja de inmediato. Por fin, piensa mientras se aproxima entre garajes y casas viejas que parecen muchas de ellas todavía de otra época.
Y es que Zamora ha cambiado poco o muy poco desde entonces. Anclada al lado del Duero, en mitad de la meseta y en el camino hacia Portugal, o sea, a ninguna parte, Zamora sigue siendo una ciudad muy pequeña y provinciana. Lo delatan sus edificios y el aire de sus jardines y lo confirman sus habitantes. Que parecen muchos de ellos sacados de la posguerra, por lo menos los que ahora el viajero va cruzando por la calle.
En la subida a aquélla, no obstante, prácticamente desaparecen. La parte vieja de la ciudad está casi despoblada, por lo menos a esta hora, que tampoco es que sea tan temprana. Entre unas cosas y otras, el viajero ha tardado casi dos horas en llegar de Astorga a aquí.
Pero ha merecido la pena el viaje. Porque Zamora, la ciudad de doña Urraca, la de Viriato y Bellido Dolfos, la “bien cercada” de los romances que arrasaron, sin embargo, hasta dos veces los árabes (obligando al rey de León a reconstruirla otras tantas), resplandece en su atalaya bajo el cielo azul de abril como en las fotografías. A un lado y a otro, sus torres se alzan sobre el caserío, que parece, ciertamente, no haber cambiado en mil años. Y no lo ha hecho, en su mayor parte. De hecho, siguen en pie, ocultos tras las murallas, muchos palacios y caserones que destilan historia por cada piedra y la mayoría de las iglesias que le han dado a esta ciudad el título de románica. Comenzando por la catedral, que es la primera de todas y que, desde el espigón final, preside y vigila el resto.

Carteles de Battle: Los Angeles






Próximamente: Punto omega y Body Art


Seix Barral publicará en noviembre la nueva novela de Don DeLillo: Punto omega. En ese mismo mes reeditará (como viene haciendo desde hace unos años) Body Art, que yo leí hace poco en la edición de Circe, donde compré varios libros de este autor antes de ser tan famoso en España.

Nuevo cartel de Red


Avance Sajalín: septiembre-diciembre 2010


Esta editorial nos deleitará con, entre otros títulos, libros de Edward Bunker y Bernard Malamud.

Pickpocket


Una de mis asignaturas pendientes es el cine de Robert Bresson, de quien no he visto sus películas o no las recuerdo (tal vez vi alguna de niño, no sería raro). Pickpocket es una gran obra, y sólo dura 75 minutos: es la historia de un carterista y de sus dudas e inquietudes y de sus métodos al sisar las carteras y la pasta de los bolsos. Esas secuencias de los métodos de robo, en blanco y negro, son magistrales. Y hay algo en el filme (y en la mirada del protagonista, Martin LaSalle, una especie de Montgomery Clift latino) que nos remite al existencialismo de Camus y Sartre.

¿Quién mató a Bruce Lee?


Otro engaño: no resolvían el misterio y aprovechaban el tirón del nombre en el título. En realidad el protagonista era un luchador negro llamado Ron Van Cliff. Ningún muerto ha "participado" en tantas películas como Bruce Lee.

viernes, julio 30, 2010

Manual del contorsionista, de Craig Clevenger


Esta es una de las novelas favoritas de Irvine Welsh y Chuck Palahniuk y no me extraña. Es como si la película Atrápame si puedes fuera reescrita y versionada por Palahniuk. John Dolan Vincent (o Daniel Fletcher, o Eric Bishop, o…) es un estafador que se siente como un contorsionista cada vez que falsifica un pasaporte, es adicto a la cocaína y tiene unos terribles dolores de cabeza que le obligan a inflarse a pastillas hasta alcanzar la sobredosis. En una narración alocada en la que no faltan esos datos precisos sobre la farmacopea o las enfermedades que tanto gustan a los autores mencionados, Vincent nos desvela sus identidades y sus mentiras, sus amores y su paso por hospitales, prisiones y correccionales, sus métodos para falsificar y sus trucos de magia con las manos. Es el debut narrativo de Craig Clevenger.

Este libro de culto en USA está a punto de ser llevado al cine, y sólo cuando la película se estrene el lector español buscará ejemplares por las librerías, como ocurrió antaño con El club de la lucha. En los siguientes fragmentos resume el protagonista su historia:

Tal vez naciste con una extraña anomalía, como una mano con seis dedos. Tal vez los médicos piensan que está asociada a algún trastorno cerebral orgánico pero no pueden estar seguros, y tus padres nunca pudieron cubrir los costos para averiguarlo.
Tal vez empezaste a caminar tarde, a hablar tarde, no progresabas de niño y te diagnosticaron un retraso. Tal vez posees una extraña habilidad para los números que invalida el diagnóstico. Tal vez, sólo tal vez, sufres un dolor de cabeza atroz cada seis meses que no se refleja en las radiografías, los análisis de sangre, las resonancias magnéticas o las punciones lumbares, y el dolor es tan horrible que has estado a punto de matarte en diversos intentos por detenerlo. Tal vez si te ven más de una vez, dejarán de creerte cuando les dices que ha sido un accidente. Vas con tu verdadero nombre, consultan tu historial médico y deciden que, como ya lo has hecho otras veces, representas un peligro para ti mismo. Y el Estado puede enchufarte clorpromazina y programas infantiles y puzles en una habitación llena de hombres y mujeres adultos que balbucean y menean la cabeza y que no pueden limpiarse el culo, si el Estado cree que eres el mismo tú una y otra vez. Y el Estado decide cuánto tiempo pasarás allí y cuándo te marcharás, y puede inventarse las reglas sobre la marcha.
Intentar hacerte pasar por un bebé muerto de veintiún años ante un funcionario civil aburrido te hará acabar allí donde no hay sol, ni Dios, ni relojes.
Así que aprendes a hacerlo todo, aprendes los entresijos del sistema, aprendes a falsificar algunos documentos y a conseguir que un estamento civil te expida legalmente los demás para hacer desaparecer a tu antiguo yo.
La Administración de la Seguridad Social te pide un permiso de conducir, y quiere saber por qué todavía no tienes un número.
Trabajé en la tienda de mi padre hasta hace unos años. Nunca he cobrado un suelo.
He estado en la cárcel.
He estado viviendo en el extranjero con unos parientes. Acabo de regresar, me estoy renovando el pasaporte, pero tengo esto. Permiso de conducir internacional formato tríptico, dos horas dieciocho minutos.


[Traducción de María Alonso]

Próximamente: Zeitoun


Después del verano, Mondadori publicará este libro de no ficción de Dave Eggers sobre el huracán Katrina. Cuando estuve en París vi un ejemplar en la Shakespeare & Company, y ayer volví a verlo en la sección de libros en inglés de Fnac. Tengo ganas de leerlo.

Las vidas posibles de Mr. Nobody


Buena película, con un montaje grandioso, que cuenta las diversas posibilidades que podría tener la vida de un hombre dependiendo de las elecciones. El hombre es Nemo Nobody (Jared Leto) y tiene miedo al agua, y el agua siempre marcará el rumbo de sus pasos. En realidad no importa la elección, porque todos los caminos llevan a los mismos sitios, a idénticas conclusiones. ¿Azar o destino? Recuerda un poco a Olvídate de mí, La ciencia del sueño y La fuente de la vida. Guión complejo. Estructura acojonante.

Cartel de Faster


El Mono Borracho en el Ojo del Tigre


Es la carátula del dvd, ya que no he encontrado una copia del cartel español en buena resolución. Esta fue la primera que vimos de la saga del Mono Borracho. Con Jackie Chan, que ya aquí tenía salero para la comedia.

jueves, julio 29, 2010

When You’re Strange. A Film About The Doors


Un documental sobre The Doors, dirigido por Tom DiCillo, narrado por Johnny Depp y con una banda sonora que incluye fragmentos de alrededor de unas 40 canciones del mítico grupo. ¿Se puede pedir más?

He visto con pasión When You’re Strange porque una vez, hace muchos años, estuve totalmente obsesionado con Jim Morrison: ya sabes, me compré sus discos oficiales en vinilo, me aprendí las letras de las canciones, me pillé libros y videos y documentales y pósters y una bandera con la cara del poeta, me hice con la película de Oliver Stone, etcétera.

Sé que estos documentales sobre músicos no suelen estrenarse en España (como el que hizo Martin Scorsese sobre Bob Dylan: salió directamente en dvd) o tardan años en hacerlo (recordemos el estreno del documental sobre Chet Baker), así que he recurrido una vez más a la mula. Este trabajo de DiCillo es un festín para el seguidor de Jim Morrison: escenas conocidas, material inédito, fotografías, grabaciones caseras, trozos de conciertos… Conviene no perdérselo, y lo compraré si algún día sale en dvd.

Pocos meses después

Pocos meses después de que Ruptura regresara a Pendleton siguiendo el sistema rotatorio ordinario, Baggit ocupó los titulares de Los Angeles Times. El hombre se hizo fuerte durante catorce horas con su ex mujer en un salón de belleza de Salinas, California, antes de pegarle un tiro y después volver el arma contra sí. El artículo decía que cuando la policía encontró los cadáveres, así como una bolsa llena de heroína, una ensalada de drogas y la Medalla al Mérito manchada de sangre, Jim Morrison de los Doors estaba cantando The End por la radio de la esposa de Baggit. Era el 9 de julio de 1971, el día que comunicaron al mundo la muerte de Jim Douglas Morrison y todo cuanto podía oírse por las ondas radiofónicas eran los Doors. Morrison ya había sido enterrado en el “rincón de los poetas” del cementerio de Père Lachaise, en París. Recuerdo aquel día con mucha mayor nitidez que el día del asesinato de Kennedy, cuando era un soldado raso recién salido del campo de adiestramiento y, a decir verdad, no tenía ni idea de la vida. La muerte de Jim Morrison, revelada por los medios de comunicación el 9 de julio de 1971, un día caluroso y despejado en Pendleton, me dolió mucho más, y sigue doliéndome. En el transcurso de unos pocos días, Ruptura perdió su razón de ser y perdió también a un hombre que no servía para gran cosa en las calles de Estados Unidos, pero que conocía los campos color púrpura mejor que cualquier persona que yo haya conocido. Podría afirmarse, supongo, que está bien que la guerra por fin haya acabado.

Thom Jones, El púgil en reposo

Citas. 114

Me pregunto también por qué debo pedir disculpas por ser tan literario si a fin de cuentas la literatura es lo único que podía llegar a salvar el espíritu de una época tan deplorable como la nuestra. Mi vida debería ser, ya de una vez por todas, total y únicamente literatura.
Enrique Vila-Matas, El mal de Montano

Nuevo cartel de Let Me In


El último combate


Probablemente, de todos los bodrios de luchadores chinos que me he tragado, este fuera el peor. Se trata de una secuela de Juego con la muerte (en la que, recordemos, tampoco salía Bruce Lee: sólo lo veíamos en unas pocas escenas y el resto era un doble patético): una cinta repleta de desvaríos, de fallos de raccord, de diálogos imposibles, de dobles que imitan a otros actores de otras películas de Bruce Lee... Solía alquilarla en el videoclub cuando no había dvd ni internet: la alquilé varias veces sólo para reírme. Y hace poco la bajé del emule. Si tienes una tarde mustia, no dudes en ver unos minutos: soportarla entera, de un tirón, es bastante duro.

miércoles, julio 28, 2010

La vida arrebatada de Friedrich Nietzsche, de Franz Overbeck



Al regresar de una estancia de varias semanas en Sajonia, el 24 de septiembre de 1895 me dirigí desde Leipzig a Naumburg y visité a la Sra. del Pastor Nietzsche. Fui su invitado durante varias horas y volví a ver a su hijo. ¡Qué cambio tan horrible se había operado en Nietzsche! Durante aquella jornada pude verle por la mañana y de nuevo después del almuerzo. En ningún momento abandonó su butacón de enfermo. No me dirigió la palabra, tan sólo a ratos orientaba sus ojos hacia mí con la mirada quebrada y parcialmente hostil. Tuve la impresión de estar ante un animal moribundo y noble que se refugia en un rincón a esperar la muerte. Ignoro si llegó a reconocerme en algún momento y dudo mucho que fuera capaz de hablar, aunque no me atreví a despejar mis dudas preguntándole a su pobre madre. Ella misma no vivió más allá de abril de 1897.


[Traducción de Iván de los Ríos]

Cartel de The Walking Dead


Serie de televisión creada por Frank Darabont. Se pueden ver algunas imágenes en este link.

Yo navegué en el barco de DFW






Pero sólo lo he sabido ahora, al volver del viaje y empezar a releer Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer, el fabuloso texto de David Foster Wallace. El Zenith pertenecía a Celebrity Cruises y en él hizo un crucero el escritor en el 95 y el barco cambió de propietarios en 2007. Y es el mismo en el que hemos estado viajando a mediados de julio. De arriba abajo: el barco atracado en Grecia; un servidor, junto a la copia del cuadro que aparece de portada en Los detectives salvajes, en uno de los pisos del Zenith; una vista del crepúsculo; y apoyado en la barandilla de una cubierta, en las costas de Croacia. La historia del Zenith, por si alguien no me cree, aparece aquí. Sobre todo ello he empezado a escribir.

Los amantes de Montparnasse


He visto esta extraordinaria película después de que la recomendaran David González y Vicente Muñoz Álvarez. Su director es Jacques Becker, de quien también aconsejo ver París, bajos fondos.

Los amantes de Montparnasse sigue al pintor Modigliani (Gérard Philipe) en su descenso a la autodestrucción: entre tragos al vino y noches en vela en las tabernas y una vida miserable en la que no logra vender un cuadro, se enamora de Jeanne (la bella Anouk Aimée). De fondo, las calles de París. Además de ser una de las películas más románticas que he visto en mucho tiempo (lo cual no supone que sea ñoña, sino todo lo contrario), es una de esas obras que reflejan a la perfección lo duro que es ser artista, trabajando para nada, quizá para la posteridad, trabajando por apenas unas perras que sirven de consuelo para seguir en la lucha. Modigliani, en el filme, sabe que lo más importante es mantener a salvo su dignidad y no venderse, como comprobamos en la espléndida secuencia en la que se cita con un millonario que, a priori, quiere comprar sus pinturas. El guión está repleto de frases gloriosas y de premoniciones. Lamento no haber visto antes esta película sobre el amor, el hambre y las penalidades. Impagable el momento en que Modi trata de vender sus bocetos entre los clientes de los cafés, a cinco francos cada uno.

Cartel de Never Let Me Go


Como ya dijimos, está basada en Nunca me abandones, la novela de Kazuo Ishiguro.

Maury Chaykin (1949 - 2010)


martes, julio 27, 2010

Tomas falsas (V.O.), de Joaquín Piqueras



CINEMA PARADISO

............................“Es curioso que los colores del mundo real sólo
................parecen verdaderos cuando los vemos en una pantalla”
.........................................................................Stanley Kubrick



Yo amaba la cabina
del cine Avenida,
desde allí mi padre proyectaba
en la blanca e inmaculada pantalla
de la infancia nuestra auténtica vida,
sí, porque nosotros, mi hermano y yo,
entrábamos gratis todas las noches,
deseando ver esos fogonazos
iniciales que anunciaban una
nueva aventura por vivir,
y unas veces nuestra vida era un drama
con un esperado final feliz,
otras era una comedia o un western
o puro cine negro o de suspense,
y temblábamos de miedo con esas
pelis en las que a Christopher Lee
se le encendían los ojos de rojo,
pero era un miedo distinto a ese otro
que uno sentía al salir a la calle
y veía cómo los argumentos
se desbarataban en esa suerte
de fotogramas anodinos
que constituían el más allá
de la pantalla, ese sucedáneo
que todos llamaban realidad,
y que para nosotros era,
allá en los primeros años setenta,
en un pequeño pueblo de provincia,
un infierno triste y descolorido.
así que cuando accedíamos
a nuestra butaca y mirábamos
hacia atrás, hacia arriba, hacia el cielo,
a esa cabina en la que nuestro padre
era Dios, aunque después fuera nadie,
y, sin saberlo, nos alentaba,
pensábamos que eso era nuestra vida,
que todo lo demás no era sino
tomas falsas y cualquier parecido
con las ficciones, pura coincidencia.

Canino


Giorgios Lanthimos vuelve a demostrar que se puede hacer buen cine con pocos medios (en este caso, seis actores y una casa con jardín) y construye una película que, es cierto, recuerda a Michael Haneke y sus obras repletas de silencio y violencia. Un matrimonio cría a sus hijos dentro del espacio doméstico. Los cría como a perros. Les enseña palabras y pervierte su significado para reducir la libertad y que no se hagan preguntas (ejemplo: "mar" es una silla de cuero). Canino te golpea duro y te instala en la retina tres o cuatro momentos de violencia brutal. Y viene a decirnos que todo depende de nuestra educación, del aprendizaje infantil del significado de las cosas, de las palabras, de la obediencia. Lanthimos, además, sabe componer planos llenos de frialdad y casi de terror.
Nota aparte: en una escena descuartizan a un animal (mi animal favorito, por cierto), y en esa escena me tapé los ojos pero el sonido me aclaró el desenlace; lo digo para quienes, como yo, prefieran ahorrarse ese momento y puedan ir preparados.

Cartel de Neshoba


Trailer de Sucker Punch


Zack Snyder y su peli de bollycaos: aquí.

P.L.V. Havoc en Oviedo y Gijón




Próximamente: El Principio Antrópico


Javier Esteban, cuyo blog procuro seguir, publica por fin su libro. A la venta el 30 de julio. Más: aquí y aquí.

Mata y mata otra vez


James Ryan tuvo su momento de gloria allá por los 80 (dos películas conocidas; luego poco se supo) y los chavales estábamos en los cines de barrio para comprobarlo. El cartel español era igual, pero con el título traducido.

Antonio Gamero (1934 - 2010)


lunes, julio 26, 2010

Reeditan Diario del ladrón


Cuando ya había perdido la esperanza de encontrar un ejemplar de este libro, RBA nos da una buena noticia: en otoño reeditan esta obra de Jean Genet.

Aviso

La dirección http://www.kankel.net/ (el dominio que redirigía hacia mi blog) ya no está operativa. En tiempos me sirvió para añadirla al final de cada artículo del periódico, dado que la dirección de esta bitácora ocupa más espacio, y ahora mismo ya no tiene sentido mantenerla. Lo digo porque algunos amigos accedían a mi blog desde ahí y han llegado a creer que he quitado el blog. Como se puede comprobar, no es así. El acceso directo es sólo éste: http://thekankel.blogspot.com/.

Director's cut

En Estados Unidos es frecuente comercializar en dvd las dos versiones de algunas películas... aquí.

Otro cartel de Let Me In


Días de miseria

la primera vez que se fueron de casa
se marcharon con lo puesto: algo de ropa,
útiles de aseo, poco más, con la urgencia de quien huye de noche

los primeros días vivieron en casa de unos tíos
los primos con los primos, compartiendo camas individuales,
y la madre y la hermana en un sofá, donde estaba la televisión

luego les prestaron el piso inferior del hogar de los abuelos
habitaciones en hilera, comunicadas entre sí, sin ventanas
una hura en penumbra que daba a un patio próximo al río

en los duros días de invierno utilizaron una pequeña estufa
que sólo calentaba el cuarto principal
dormían con tres o cuatro mantas en cada lecho

al desnudarse por las noches, el vaho salía de sus bocas
y, por las mañanas, la ropa estaba tiesa, húmeda y helada
siempre tenían los pies fríos, las manos gélidas, el corazón blando

los almuerzos eran propios de quien no tiene mucho dinero:
una dieta de legumbres, arroz cocido y macarrones con tomate
y veían una tele diminuta y en blanco y negro, comidos de tristeza

cuando los hermanos llegaban de madrugada, borrachos de sábado,
atravesaban los cuartos en silencio y la madera crujía bajo las suelas,
y se desnudaban temblando menos, porque el alcohol mitigaba el hielo

durante el curso el hijo mayor viajaba a otra provincia, a la universidad
volvía los fines de semana, a pasar hambre y helarse, y apenas subsistía
en su piso de estudiantes con una beca y los préstamos de su abuelo

durante el verano se iba a estudiar a la calle
porque en la hura le faltaba la luz natural,
la luz del sol que todo lo bendice

al huir de casa se llevaron al perro y a los gatos
el perro quedó dentro, los gatos vivieron fuera, en el patio
de la carpintería del abuelo, y una noche invernal alguien mató al macho

el cadáver frígido y duro lo había encontrado su madre en un contenedor,
el hermano mayor lo enterró con sus propias manos en la orilla del duero
con lágrimas en los ojos, con furia en los labios, con el alma descuartizada

fueron días de miseria y de hambre
días de dolor y desesperanza.



José Angel Barrueco, No hay camino al paraíso

Carteles de Sucker Punch







Zack Snyder tiene pendientes de estreno dos películas: la cinta de animación Legend of the Guardians: The Owls of Ga'Hoole y Sucker Punch, cuyo reparto integran Emily Browning, Vanessa Hudgens, Abbie Cornish, Jamie Chung, Jena Malone, Carla Gugino, Jon Hamm, Oscar Isaac y Scott Glenn. Los de arriba son los primeros carteles de la segunda.

Cinco chacales chalados


El cartel en español era prácticamente idéntico, pero no lo he encontrado. No me acuerdo mucho de este bodrio, así que no tengo nada más que decir al respecto.

viernes, julio 23, 2010

La vida fácil, de Richard Price


Richard Price, de quien recomendamos hace poco Clockers, quizá su obra maestra, escribe guiones y novelas de género negro, pero la trama suele ser una excusa: porque lo que de verdad le importa a Price son los comportamientos y las decisiones de sus personajes y, también, ofrecer un retrato del Nueva York contemporáneo y la relación entre sus habitantes. En La vida fácil un hombre muere durante un atraco callejero, de noche, y uno de los tipos que iban con él está en la cuerda floja: para unos es el sospechoso número 1; para otros, un testigo primordial. Price, genial en los diálogos y acertadísimo en ese retrato neoyorquino, nos habla de la desorientación de un padre tras morir su hijo de un disparo, de los problemas de los policías para conciliar el sueño y sus intentos imposibles de llevar una vida ordenada (suelen estar divorciados, con hijos que vulneran la ley y ex mujeres que les exigen que se comporten como padres), de las relaciones entre irlandeses, negros, hispanos, de las tiendas y los tugurios en los que los inmigrantes tratan de salir adelante, del maltrato doméstico y la búsqueda de un sentido a una vida que, en esos barrios, nunca es fácil. Aquí leemos el pasaje en que Matty y Yolonda aprietan las tuercas al sospechoso número 1:

Por fin Eric alzó la cara, miró boquiabierto a Matty.
-Sí, mírame a los ojos, mamarracho de mierda.
-Matty… –Yolonda tendió por fin la mano.
-Llevo todo el día escuchando tus gilipolleces. Eres un fracasado, un camarero egocéntrico, autocompasivo, cobarde, envidioso, resentido. Esa es tu camisa de diario. Añádele a eso una pistola y vodka por un tubo… No creo que el disparo de anoche fuera un accidente. Creo que eras una bomba de relojería andante y anoche por fin estallaste.
Eric permaneció en un estado de atención extática, con el mentón levantado como para dar un beso, sin apartar la mirada de Matty.
-Estamos dándote una última oportunidad para contar lo que pasó. Salva el pellejo y danos la versión que tú quieras para justificar tu propia participación en el hecho, pero pon la pelota en juego ahora mismo… Y te juro por Dios que, como salgas otra vez con esa gilipollez malintencionada del… del hispano y… o… y… o el, el negro que aparecieron de entre las sombras o lo que sea, yo mismo me aseguraré de que te caiga un puro que ni te lo imaginas.


[Traducción de Carlos Milla Soler]