
viernes, febrero 12, 2010
Poema
un poema. Tiene
cadenas y tiempo
y acaso padezca
prosapia. A ti
que no lo precisas,
te lo doy
con todos sus hielos
y sus fauces, negro
y como en barranco.
Si lo sueltas, lejos,
donde yo no alcance
a quererlo, deja
indemnes sus alas
y lo que de canto
posea. Obsérvalo
volar hacia nada,
vivaz con mis días,
posible.
Fernando Aramburu, Bruma y conciencia (1977 – 1990)
jueves, febrero 11, 2010
The Hurt Locker (En tierra hostil)

La guerra destroza a los soldados que sobreviven a ella: suelen estar destinados a zonas que aborrecen; pero, cuando regresan a la vida civil, esas vidas ya no tienen sentido, carecen de emociones y el peligro diario es sustituido por la rutina. Un hombre en la guerra aprende a valorar su vida y la de sus compañeros, a defenderla continuamente. Cuando falta eso, comienzan las crisis, a pesar de las pesadillas nocturnas. Eso es lo que viene a decirnos la película de Bigelow, una directora cuyos largometrajes siempre me hicieron pasar un buen rato, pues domina con habilidad el ritmo y la tensión: Los viajeros de la noche, Acero azul, Le llaman Bodhi, Días extraños, K-19: The Widowmaker… En algunos momentos, The Hurt Locker me recordó a Redacted y En el valle de Elah, que también transcurrían en Irak. Bigelow es un caso aparte en el cine: es una mujer que hace películas de hombres (soldados, policías, ladrones, surfistas, pandilleros), que apuesta por el cine de acción donde otras directoras americanas prefieren optar por la comedia romántica llena de tópicos. Habría que darle una medalla sólo por eso; y por hacerlo bien, claro. Celebro el estreno de esta película, aporta momentos de suspense que no serán fáciles de olvidar. Aunque sólo hayan nominado a Renner, sus dos colegas de unidad también merecían una nominación. El reparto incluye los cameos de Guy Pearce, David Morse, Ralph Fiennes y Evangeline Lilly.
Finales de los ochenta
Deberíamos haber llegado lejos;
en el barrio todos pensaban
que un día seríamos importantes.
Fuimos los chicos de la medalla de plata
y dejamos el fútbol por el baloncesto.
Aprendimos a jugar en equipo
pero nunca pasamos del segundo puesto.
Llegamos tarde a la movida
tanto que sólo podíamos ser público.
Y dejamos los libros por la música
para ser los cafres de la primera fila.
Pero no todo estaba perdido: éramos jóvenes,
éramos bellos y nos amaban.
Lo dejamos todo por el paraíso incierto
de un reservado de discoteca.
Podíamos haber sido algo en la vida,
podíamos haber sido alcohólicos o yonkis,
–bien sabes cómo nos esforzamos–
o habernos puesto un pendiente
cualquier cosa por destacar,
por crecer lo antes posible.
Y míranos ahora,
colega,
cada vez más grises,
apuntalando la sociedad que tanto aborrecimos.
Yo soy funcionario,
tú eres policía, de la secreta,
e incluso he oído de uno
que ahora da clases
en la universidad.
Javier Menéndez Llamazares, Cosas que no se pueden encontrar en internet
miércoles, febrero 10, 2010
Big Sur, de Jack Kerouac

Y en la plenitud de los primeros días de alegría me dije secretamente (sin saber que volvería a hacerlo sólo tres semanas después): “basta de excesos y de disipación, ha llegado el momento de que me dedique a contemplar tranquilo el mundo e incluso a gozar de él, primero en bosques como éste, y luego hablar y caminar serenamente entre la gente del mundo, basta de alcohol, basta de drogas, basta de fiestas, basta de encuentros con beatniks y borrachos y heroinómanos y todos los demás, basta de preguntarme Oh, por qué me tortura Dios, es decir, ser entonces un hombre solitario, viajar, hablar únicamente con los mozos, sí, en Milán, París, hablar nada más que con los mozos, pasear, sin ninguna angustia autoimpuesta… ha llegado el momento de pensar y contemplar, de concentrarse en el hecho de que después de todo la superficie del mundo tal como lo conocemos ahora será tapada con el sedimento de un billón de años… Sí, por eso, más soledad”.
Próximamente: La pesca de la trucha en América

Blackie Books publicará en marzo, por fin y primera vez en España, el célebre Trout Fishing in America, de Richard Brautigan, libro que data del 67 y que fue un símbolo para muchos jóvenes y que "poco y nada tiene que ver con la pesca", como afirma Rodrigo Fresán.
Mañana, en Madrid


martes, febrero 09, 2010
Surfing on the Third Wave, de Miguel Ángel Martín

(Jesús Palacios)
Encuesta en la revista Delibros

-¿En qué momento y por qué decidió tu editorial (o tu empresa de comunicación) aliarse con las nuevas tecnologías y las nuevas maneras de comunicar?
Aquí deberíamos ir por partes.
En el caso del periódico en el que colaboro (La Opinión de Zamora, perteneciente a Editorial Prensa Ibérica), aunque la edición digital lleva años en funcionamiento, no ha sido hasta hace poco que sus responsables han apostado por añadir nuevos contenidos que aportan otra dimensión al internauta: posibilidad de poner comentarios en las noticias y en las columnas por parte de los lectores; apertura de un perfil en Facebook; vídeos on line y galerías de fotos donde se promocionan eventos relacionados con la ciudad; inserción en la web de los blogs de los colaboradores del periódico. Un periódico debe adaptarse y eso es lo que ha hecho el Grupo EPI en sus cabeceras.
En el caso de la última editorial con la que he trabajado, Ya lo dijo Casimiro Parker, nació el año pasado gracias a Marcos Almendros e Isabel García-Mellado, jóvenes y poetas y por tanto conscientes, desde el inicio, de que no se puede dar la espalda a las nuevas tecnologías. La editorial, desde su nacimiento, cuenta con página web, blog y perfil en Facebook donde se cuelgan fotos, anuncios y portadas.
En mi caso, y aunque hace unos diez años abrí ya una página web, no ha sido hasta el 2005 que decidí inaugurar mi blog, Escrito en el viento. Y el año pasado asumí que eso no es suficiente: de modo que tengo perfil en Facebook, en MySpace y un canal de vídeos de promoción literaria en YouTube. Además de colaborar en el blog colectivo: El Lector Sin Prisas.
-¿Qué caminos habéis explorado y con qué resultados?
Los caminos son los expuestos en el apartado anterior.
Los resultados, por lo que yo sé, son óptimos porque los lectores se han acostumbrado a leer noticias en la red, a comentarlas o a enterarse de los libros que se publican y los eventos que se promocionan gracias a esas herramientas.
-Algunas editoriales y algunos libros no tienen eco en los medios de comunicación de siempre. ¿Es ésta de la que hablamos una forma de saltarse la disciplina de los medios tradicionales?
Yo diría que son “la mayoría de las editoriales y de los libros” los que no aparecen en los medios de comunicación. De hecho, sólo mencionan unas pocas editoriales en los medios habituales. El resto permanecen marginadas. Un caso notable sería el de Baile del Sol, editorial canaria con una amplia trayectoria y que lleva años apostando por lo que pocos apuestan en España: la poesía y la literatura de los autores españoles, donde caben desde marginales hasta nuevas voces y autores con una trayectoria ya firme, como es el caso de David González, Patxi Irurzun o Vicente Muñoz Álvarez. Pero nunca aparece en los medios nacionales, aunque sí en algunos locales.
Por eso, dichas herramientas son la forma más adecuada para encontrar un hueco en el mercado. Para que los posibles lectores vean que hay vida más allá de los suplementos culturales.
-¿Son las nuevas fórmulas más adecuadas para los libros y las editoriales más comerciales?
Los libros y las editoriales más comerciales no necesitan más de lo que consiguen.
Creo que estas herramientas sirven mejor a los intereses de quienes quedan marginados. Es una manera de encontrar un hueco para acceder al sistema.
-¿Qué es mejor en la “nueva promoción”? ¿Qué es peor?
Lo mejor: que la gente se entera de la existencia de otros autores.
Lo peor: que hay quienes piensan todavía que, a pesar de todo, lo importante es lo que reseñan en los suplementos culturales de papel, y por tanto, es lo que deben comprar.
-Los periodistas culturales ¿han dejado de ser prescriptores adecuados?
No sé si son adecuados, pero no han dejado de ser prescriptores. La respuesta está en el apartado anterior. Las nuevas tecnologías sirven para dar publicidad, para que la gente se informe y sepa que existen otros libros, pero los libros que funcionan de verdad siguen siendo los que se anuncian en los diarios y los que aparecen en el canon de los críticos.
-¿Trabajáis con las redes sociales? ¿Con cuál(es) y por qué esa(s) y no otra(s)?
Con las apuntadas al principio: Facebook y MySpace. En principio, porque esas parecen las más adecuadas o quizá sean las más punteras. Quizá deberíamos probar con Twitter.
-Los foros especializados (novela histórica, novela romántica, ciencia ficción…), ¿son un buen instrumento? Algunos aceptan sortear libros entre sus foreros, otros no… ¿Están claras las normas y los límites? ¿Hasta qué punto son eficaces?
No estoy muy al corriente de esto, no sigo los foros especializados.
-Los blogs de autores y editores, ¿dan resultado?
Creo que sí, al menos sirven de plataforma para colgar portadas, prólogos en pdf, anuncios de presentaciones, fragmentos de los libros y links a otra información complementaria del libro. Pero aún les queda mucho recorrido. De hecho, parece que hay un declive de los blogs en favor de las redes sociales. Un ejemplo: se entera más gente si pongo el anuncio de la presentación de mi libro en Facebook que si lo pongo en Blogger. Los internautas, ahora mismo, están más pendientes de estas redes sociales que de los blogs. Mañana, quién sabe…
-¿Qué aporta un vídeo promocional a la promoción de un libro?
Lo que pretende: publicidad, promocionar el producto. Es más accesible, cómodo y entretenido ver un vídeo de dos minutos que leerse una parrafada.
-Cualquier otra cosa que quieras añadir…
Gracias.
De madrugada
Voy y vengo y no soy un viajero, ni siquiera un turista.
Fui papeles con sellos azules y bordes que amarillean.
Atesoro doce mil cuatrocientas sesenta y ocho canciones y The Weary Kind.
Busco el noray en la pradera infinita y rozo la hierba con la palma de mi mano.
Aquel reguero que arrojaba diamantes y todos juntos.
No me quedan libros que quemar.
Hay una puerta abierta que da a la habitación que no quiero pisar.
Y al final del día, sentado a la mesa legendaria, estoy solo.
Soy un fantasma.
Pedro Sanjuán Blanco, de su blog El espíritu de Pavese
Cartel de My Own Love Song
lunes, febrero 08, 2010
Elogio de la bicicleta, de Marc Augé
Afirman en la contraportada de este librito (108 páginas) que es delicioso. No mienten. Si me conoces bien, te sorprenderá que lo haya leído. Te lo cuento. Aunque no utilizo bicicleta desde la adolescencia, soy un acérrimo defensor de la quimera de enfocar el espacio urbano en beneficio de los ciclistas y en detrimento de los automovilistas. Lo he escrito en algunos artículos. Una ciudad dominada por bicis rebaja los niveles de ruido, peligro y contaminación. El corazón de Estrasburgo, que años atrás recorrí y disfruté a pie y en tranvía, está prácticamente reservado al uso de la bicicleta. Desde entonces, sueño con una ciudad de esas características.
Este ensayo, del pensador francés Marc Augé, era y es un regalo para un familiar que sí utiliza la bici con frecuencia; antes de dárselo, me interesó el tema y me lo leí de una sentada. Augé establece tres niveles en su libro, en el que parte de su experiencia (y, por tanto, del recuerdo de la infancia): el mito de la bici, por el que los ciclistas profesionales se convirtieron en el pasado en seres épicos, emulando a los héroes mitológicos de Homero; la crisis de la bici, merced al urbanismo predominante y de las ampliaciones de la ciudad, siempre estableciendo atajos desde el centro a los aeropuertos y estaciones de la periferia para garantizar los servicios; y la utopía de la bici, en la que el autor imagina ciudades en las que sólo se puede ser ciclista o paseante, y en las que los únicos vehículos que circulan lo hacen por prioridad (los de los bomberos, policías y médicos), situación que mejora las relaciones y la calidad de vida. Me ha gustado Augé, buscaré más ensayos. Y atentos, porque pronto se publica El metro revisitado.
El primer pedaleo constituye la adquisición de una nueva autonomía, es la escapada, la libertad palpable, el movimiento en la punta de los dedos del pie, cuando la máquina responde al deseo del cuerpo e incluso casi se le adelanta. En unos pocos segundos el horizonte limitado se libera, el paisaje se mueve. Estoy en otra parte, soy otro y sin embargo soy más yo mismo que nunca; soy ese nuevo yo que descubro.
[Traducción: Alcida Nélida Bixio]
Cartel y trailer de Happy Tears

domingo, febrero 07, 2010
sábado, febrero 06, 2010
El mismo delito
en las que arrojarse al volver a casa, llorando algunos días, rabiando otros.
El trabajo lo llevamos en la sangre y en la mía mi abuelo cargó las tintas y mi madre y mi padre en ella se vertieron. Es la maldición del que conoce el deber y cómo no voy a saber lo que es el trabajo si nací a la hora en la que los currantes abandonan sus camas calientes dejando en ellas buena parte de sus almas. Sin elección y sin ansias de cambio acepto la vida que se acaba a las doce de la noche.
La vida de los hombres débiles, la vida del currante.
Ignacio Escuín Borao, Habrá una vez un hombre libre
viernes, febrero 05, 2010
jueves, febrero 04, 2010
El día del niño. La infancia como territorio para el miedo, de Varios Autores. Edición de Rubén Lardín
Citas. 110
165
miércoles, febrero 03, 2010
Dylan sobre Dylan. 31 entrevistas memorables. Edición de Jonathan Cott

Mañana, en Madrid

Loser en alemán

Próximamente: Las teorías salvajes

David Brown (1916 - 2010)
martes, febrero 02, 2010
Nominaciones a los Oscar 2010

Body Art, de Don DeLillo



































