viernes, febrero 12, 2010

Don Winslow en Canal-L


Entrevista con el autor de esa feroz, magistral novela, que es El poder del perro: aquí.

Poema

Ya nace de pronto
un poema. Tiene
cadenas y tiempo
y acaso padezca
prosapia. A ti
que no lo precisas,
te lo doy
con todos sus hielos
y sus fauces, negro
y como en barranco.
Si lo sueltas, lejos,
donde yo no alcance
a quererlo, deja
indemnes sus alas
y lo que de canto
posea. Obsérvalo
volar hacia nada,
vivaz con mis días,
posible.


Fernando Aramburu, Bruma y conciencia (1977 – 1990)

Mañana, en Madrid


Buenos fichajes para una tarde de poesía. No te lo pierdas.

jueves, febrero 11, 2010

Próximamente: Vinalia Trippers, el regreso



The Hurt Locker (En tierra hostil)


Kathryn Bigelow ha hecho una película de situaciones plagadas de tensión. No hay, en realidad, un argumento como tal: sólo las misiones propias de la guerra, misiones en las que tres hombres deben salir por tierras de Irak para desactivar bombas. Bigelow mete a esos soldados norteamericanos en situaciones relacionadas con minas y maleteros con explosivos y ellos deben resolverlas para tratar de resistir un día más con vida. La trama arranca en el momento en que muere el artificiero de la unidad de Sanborn y Eldridge (Anthony Mackie y Brian Geraghty) y es sustituido por William James (Jeremy Renner), un tipo suicida y adicto al peligro y a las descargas de adrenalina. De hecho, la película se abre con una cita de Chris Hedges que dice que la guerra es una droga.

La guerra destroza a los soldados que sobreviven a ella: suelen estar destinados a zonas que aborrecen; pero, cuando regresan a la vida civil, esas vidas ya no tienen sentido, carecen de emociones y el peligro diario es sustituido por la rutina. Un hombre en la guerra aprende a valorar su vida y la de sus compañeros, a defenderla continuamente. Cuando falta eso, comienzan las crisis, a pesar de las pesadillas nocturnas. Eso es lo que viene a decirnos la película de Bigelow, una directora cuyos largometrajes siempre me hicieron pasar un buen rato, pues domina con habilidad el ritmo y la tensión: Los viajeros de la noche, Acero azul, Le llaman Bodhi, Días extraños, K-19: The Widowmaker… En algunos momentos, The Hurt Locker me recordó a Redacted y En el valle de Elah, que también transcurrían en Irak. Bigelow es un caso aparte en el cine: es una mujer que hace películas de hombres (soldados, policías, ladrones, surfistas, pandilleros), que apuesta por el cine de acción donde otras directoras americanas prefieren optar por la comedia romántica llena de tópicos. Habría que darle una medalla sólo por eso; y por hacerlo bien, claro. Celebro el estreno de esta película, aporta momentos de suspense que no serán fáciles de olvidar. Aunque sólo hayan nominado a Renner, sus dos colegas de unidad también merecían una nominación. El reparto incluye los cameos de Guy Pearce, David Morse, Ralph Fiennes y Evangeline Lilly.

Recordatorio: Choche y Mendel


Finales de los ochenta

Los chicos del bachillerato experimental prometíamos mucho.
Deberíamos haber llegado lejos;
en el barrio todos pensaban
que un día seríamos importantes.

Fuimos los chicos de la medalla de plata
y dejamos el fútbol por el baloncesto.
Aprendimos a jugar en equipo
pero nunca pasamos del segundo puesto.

Llegamos tarde a la movida
tanto que sólo podíamos ser público.
Y dejamos los libros por la música
para ser los cafres de la primera fila.

Pero no todo estaba perdido: éramos jóvenes,
éramos bellos y nos amaban.
Lo dejamos todo por el paraíso incierto
de un reservado de discoteca.

Podíamos haber sido algo en la vida,
podíamos haber sido alcohólicos o yonkis,
–bien sabes cómo nos esforzamos–
o habernos puesto un pendiente
cualquier cosa por destacar,
por crecer lo antes posible.

Y míranos ahora,
colega,
cada vez más grises,
apuntalando la sociedad que tanto aborrecimos.
Yo soy funcionario,
tú eres policía, de la secreta,
e incluso he oído de uno
que ahora da clases
en la universidad.


Javier Menéndez Llamazares, Cosas que no se pueden encontrar en internet

Mañana, en Madrid


José Zúñiga: Autorretrato.

Es hora de embriagarse, con poesía. nº 5


Descargar: aquí.

miércoles, febrero 10, 2010

Big Sur, de Jack Kerouac



Encontramos en Big Sur al Kerouac más desencantado, más roto por dentro, sumido en paranoias y en el alcoholismo, aborreciendo a menudo a aquellos que quieren ser beat y se presentan en su casa (o en otras casas donde él esté) para venerarlo, pedirle dinero y darle la brasa. Es un hombre que sólo quiere estar en soledad en la cabaña que Lorenzo Monsanto (nombre con el que enmascara a Lawrence Ferlinghetti) tiene en Big Sur, en una zona de bosques, montañas y serenidad. Algunos momentos del principio me recuerdan a uno de sus mejores libros, Los Vagabundos del Dharma. Sólo que aquí es el desencanto, como apuntaba al principio, el eje sobre el que giran sus pensamientos y sus actitudes. Jack Kerouac quiere huir de su leyenda, pero apenas lo consigue: en cuanto pisa una ciudad, todos se enteran y lo arrastran a las noches de juerga y locura. Ni siquiera su relación con una amante de Cody Pomeray (Neal Cassady) puede ayudarle a salir de ese hoyo en el que se ha metido: Me siento el hombre más infeliz, desgraciado y despreciable de la tierra, el pelo se me vuela en mechones bestiales alrededor de mi rostro idiota y retardado, la resaca se ha convertido en una paranoia lamentable hasta en los detalles más mínimos.
.
Aprovecho para comentar que es hora de que reediten sus obras descatalogadas (Ángeles de desolación, Visiones de Cody, La ciudad y el campo) y editen sus obras inéditas en España (Visiones de Gerard, Doctor Sax, Maggie Cassidy, Tristessa... entre otras) y recuerdo que en breve Anagrama publicará la obra que escribió junto a William S. Burroughs: Y los hipopótamos se cocieron en sus tanques. Siempre es un placer leer o releer a Kerouac:

Y en la plenitud de los primeros días de alegría me dije secretamente (sin saber que volvería a hacerlo sólo tres semanas después): “basta de excesos y de disipación, ha llegado el momento de que me dedique a contemplar tranquilo el mundo e incluso a gozar de él, primero en bosques como éste, y luego hablar y caminar serenamente entre la gente del mundo, basta de alcohol, basta de drogas, basta de fiestas, basta de encuentros con beatniks y borrachos y heroinómanos y todos los demás, basta de preguntarme Oh, por qué me tortura Dios, es decir, ser entonces un hombre solitario, viajar, hablar únicamente con los mozos, sí, en Milán, París, hablar nada más que con los mozos, pasear, sin ninguna angustia autoimpuesta… ha llegado el momento de pensar y contemplar, de concentrarse en el hecho de que después de todo la superficie del mundo tal como lo conocemos ahora será tapada con el sedimento de un billón de años… Sí, por eso, más soledad”.
.
[Traducción de Pablo Gianera]

The Road


Mañana, en Zamora




Poemas de Choche y canciones de Mendel. Si estás por allí no te lo pierdas: Sala Berlín, 21:30 horas; jueves, 11 de febrero.

Próximamente: La pesca de la trucha en América


Blackie Books publicará en marzo, por fin y primera vez en España, el célebre Trout Fishing in America, de Richard Brautigan, libro que data del 67 y que fue un símbolo para muchos jóvenes y que "poco y nada tiene que ver con la pesca", como afirma Rodrigo Fresán.

Mañana, en Madrid



Dos eventos que coinciden a la misma hora. Conviene señalar que hasta Madrid se desplazará Adriana Bañares (La niña de las naranjas) para participar en uno de ellos. No sé si podré acudir y la elección entre ambos tampoco es fácil.

martes, febrero 09, 2010

Surfing on the Third Wave, de Miguel Ángel Martín


Surfing on the Third Wave hace pensar en el primer y mejor Brett Easton Ellis, en el Warhol más implacable, en un Robbe-Grillet desprovisto de retruécanos estilísticos, en su Sade que se diera la mano con Julio Verne, en Camille Paglia convertida en escritora de ciencia ficción, en un Cronenberg sin concesiones “hollywoodienses”… Pero, quizá, lo que más me recuerde, en realidad, sea a Las amistades peligrosas de Choderlos de Laclos, en clave de futuro inminente.
(Jesús Palacios)


[Nota: dado que es difícil escanear un cómic, la página de ejemplo la he cogido de EcoDiario]

Encuesta en la revista Delibros



[Nota: El año pasado Eva Orúe me envió unas preguntas que formaban parte de una encuesta sobre nuevas tecnologías para la revista Delibros. Parece ser que el reportaje se publicó en el número 235, correspondiente a octubre de 2009. Nunca recibí un ejemplar y me enteré tarde. Sin embargo, mi colega Mario Crespo me ha conseguido fotocopiar la página en la que aparece mi texto. Gracias a él, al menos tendré la página. Y gracias a Eva por contar conmigo. Por si acaso no salieran las respuestas completas en ese número, pues no he visto aún la página en cuestión y conozco los problemas de espacio de los periódicos y las revistas, he decidido colgarla aquí entera. Cuando se hizo, yo aún colaboraba en el diario de mi ciudad natal; por ello he preferido dejarla tal y como la respondí]


-¿En qué momento y por qué decidió tu editorial (o tu empresa de comunicación) aliarse con las nuevas tecnologías y las nuevas maneras de comunicar?
Aquí deberíamos ir por partes.
En el caso del periódico en el que colaboro (La Opinión de Zamora, perteneciente a Editorial Prensa Ibérica), aunque la edición digital lleva años en funcionamiento, no ha sido hasta hace poco que sus responsables han apostado por añadir nuevos contenidos que aportan otra dimensión al internauta: posibilidad de poner comentarios en las noticias y en las columnas por parte de los lectores; apertura de un perfil en Facebook; vídeos on line y galerías de fotos donde se promocionan eventos relacionados con la ciudad; inserción en la web de los blogs de los colaboradores del periódico. Un periódico debe adaptarse y eso es lo que ha hecho el Grupo EPI en sus cabeceras.
En el caso de la última editorial con la que he trabajado, Ya lo dijo Casimiro Parker, nació el año pasado gracias a Marcos Almendros e Isabel García-Mellado, jóvenes y poetas y por tanto conscientes, desde el inicio, de que no se puede dar la espalda a las nuevas tecnologías. La editorial, desde su nacimiento, cuenta con página web, blog y perfil en Facebook donde se cuelgan fotos, anuncios y portadas.
En mi caso, y aunque hace unos diez años abrí ya una página web, no ha sido hasta el 2005 que decidí inaugurar mi blog, Escrito en el viento. Y el año pasado asumí que eso no es suficiente: de modo que tengo perfil en Facebook, en MySpace y un canal de vídeos de promoción literaria en YouTube. Además de colaborar en el blog colectivo: El Lector Sin Prisas.

-¿Qué caminos habéis explorado y con qué resultados?
Los caminos son los expuestos en el apartado anterior.
Los resultados, por lo que yo sé, son óptimos porque los lectores se han acostumbrado a leer noticias en la red, a comentarlas o a enterarse de los libros que se publican y los eventos que se promocionan gracias a esas herramientas.

-Algunas editoriales y algunos libros no tienen eco en los medios de comunicación de siempre. ¿Es ésta de la que hablamos una forma de saltarse la disciplina de los medios tradicionales?
Yo diría que son “la mayoría de las editoriales y de los libros” los que no aparecen en los medios de comunicación. De hecho, sólo mencionan unas pocas editoriales en los medios habituales. El resto permanecen marginadas. Un caso notable sería el de Baile del Sol, editorial canaria con una amplia trayectoria y que lleva años apostando por lo que pocos apuestan en España: la poesía y la literatura de los autores españoles, donde caben desde marginales hasta nuevas voces y autores con una trayectoria ya firme, como es el caso de David González, Patxi Irurzun o Vicente Muñoz Álvarez. Pero nunca aparece en los medios nacionales, aunque sí en algunos locales.
Por eso, dichas herramientas son la forma más adecuada para encontrar un hueco en el mercado. Para que los posibles lectores vean que hay vida más allá de los suplementos culturales.

-¿Son las nuevas fórmulas más adecuadas para los libros y las editoriales más comerciales?
Los libros y las editoriales más comerciales no necesitan más de lo que consiguen.
Creo que estas herramientas sirven mejor a los intereses de quienes quedan marginados. Es una manera de encontrar un hueco para acceder al sistema.

-¿Qué es mejor en la “nueva promoción”? ¿Qué es peor?
Lo mejor: que la gente se entera de la existencia de otros autores.
Lo peor: que hay quienes piensan todavía que, a pesar de todo, lo importante es lo que reseñan en los suplementos culturales de papel, y por tanto, es lo que deben comprar.

-Los periodistas culturales ¿han dejado de ser prescriptores adecuados?
No sé si son adecuados, pero no han dejado de ser prescriptores. La respuesta está en el apartado anterior. Las nuevas tecnologías sirven para dar publicidad, para que la gente se informe y sepa que existen otros libros, pero los libros que funcionan de verdad siguen siendo los que se anuncian en los diarios y los que aparecen en el canon de los críticos.

-¿Trabajáis con las redes sociales? ¿Con cuál(es) y por qué esa(s) y no otra(s)?
Con las apuntadas al principio: Facebook y MySpace. En principio, porque esas parecen las más adecuadas o quizá sean las más punteras. Quizá deberíamos probar con Twitter.

-Los foros especializados (novela histórica, novela romántica, ciencia ficción…), ¿son un buen instrumento? Algunos aceptan sortear libros entre sus foreros, otros no… ¿Están claras las normas y los límites? ¿Hasta qué punto son eficaces?
No estoy muy al corriente de esto, no sigo los foros especializados.

-Los blogs de autores y editores, ¿dan resultado?
Creo que sí, al menos sirven de plataforma para colgar portadas, prólogos en pdf, anuncios de presentaciones, fragmentos de los libros y links a otra información complementaria del libro. Pero aún les queda mucho recorrido. De hecho, parece que hay un declive de los blogs en favor de las redes sociales. Un ejemplo: se entera más gente si pongo el anuncio de la presentación de mi libro en Facebook que si lo pongo en Blogger. Los internautas, ahora mismo, están más pendientes de estas redes sociales que de los blogs. Mañana, quién sabe…

-¿Qué aporta un vídeo promocional a la promoción de un libro?
Lo que pretende: publicidad, promocionar el producto. Es más accesible, cómodo y entretenido ver un vídeo de dos minutos que leerse una parrafada.

-Cualquier otra cosa que quieras añadir…
Gracias.

De madrugada

Vivo entre fotos y libros.
Voy y vengo y no soy un viajero, ni siquiera un turista.
Fui papeles con sellos azules y bordes que amarillean.
Atesoro doce mil cuatrocientas sesenta y ocho canciones y
The Weary Kind.
Busco el noray en la pradera infinita y rozo la hierba con la palma de mi mano.
Aquel reguero que arrojaba diamantes y todos juntos.
No me quedan libros que quemar.
Hay una puerta abierta que da a la habitación que no quiero pisar.
Y al final del día, sentado a la mesa legendaria, estoy solo.
Soy un fantasma.


Pedro Sanjuán Blanco, de su blog El espíritu de Pavese

Cartel de My Own Love Song


Con Renée Zellweger, Forest Whitaker, Nick Nolte y Elias Koteas. La música original es de Bob Dylan; al parecer, compuesta expresamente para la película.

lunes, febrero 08, 2010

Elogio de la bicicleta, de Marc Augé


Afirman en la contraportada de este librito (108 páginas) que es delicioso. No mienten. Si me conoces bien, te sorprenderá que lo haya leído. Te lo cuento. Aunque no utilizo bicicleta desde la adolescencia, soy un acérrimo defensor de la quimera de enfocar el espacio urbano en beneficio de los ciclistas y en detrimento de los automovilistas. Lo he escrito en algunos artículos. Una ciudad dominada por bicis rebaja los niveles de ruido, peligro y contaminación. El corazón de Estrasburgo, que años atrás recorrí y disfruté a pie y en tranvía, está prácticamente reservado al uso de la bicicleta. Desde entonces, sueño con una ciudad de esas características.

Este ensayo, del pensador francés Marc Augé, era y es un regalo para un familiar que sí utiliza la bici con frecuencia; antes de dárselo, me interesó el tema y me lo leí de una sentada. Augé establece tres niveles en su libro, en el que parte de su experiencia (y, por tanto, del recuerdo de la infancia): el mito de la bici, por el que los ciclistas profesionales se convirtieron en el pasado en seres épicos, emulando a los héroes mitológicos de Homero; la crisis de la bici, merced al urbanismo predominante y de las ampliaciones de la ciudad, siempre estableciendo atajos desde el centro a los aeropuertos y estaciones de la periferia para garantizar los servicios; y la utopía de la bici, en la que el autor imagina ciudades en las que sólo se puede ser ciclista o paseante, y en las que los únicos vehículos que circulan lo hacen por prioridad (los de los bomberos, policías y médicos), situación que mejora las relaciones y la calidad de vida. Me ha gustado Augé, buscaré más ensayos. Y atentos, porque pronto se publica El metro revisitado.

El primer pedaleo constituye la adquisición de una nueva autonomía, es la escapada, la libertad palpable, el movimiento en la punta de los dedos del pie, cuando la máquina responde al deseo del cuerpo e incluso casi se le adelanta. En unos pocos segundos el horizonte limitado se libera, el paisaje se mueve. Estoy en otra parte, soy otro y sin embargo soy más yo mismo que nunca; soy ese nuevo yo que descubro.

[Traducción: Alcida Nélida Bixio]

Mañana, en Rivas Vaciamadrid


La Fanzine #2


Descargar: aquí o aquí.

Cartel y trailer de Happy Tears


Dirige Mitchell Lichtenstein, hijo de Roy Lichtenstein (el dibujo del cartel es de su padre; se nota). Aquí.

Furia de Titanes: más carteles

domingo, febrero 07, 2010

Marilyn: fotos inéditas


Apunta esta fecha


Cartel de Mother


La nueva película del director de The Host.

sábado, febrero 06, 2010

Dos carteles de High School




El mismo delito

El mismo delito siempre, siempre las mismas faldas
en las que arrojarse al volver a casa, llorando algunos días, rabiando otros.
El trabajo lo llevamos en la sangre y en la mía mi abuelo cargó las tintas y mi madre y mi padre en ella se vertieron. Es la maldición del que conoce el deber y cómo no voy a saber lo que es el trabajo si nací a la hora en la que los currantes abandonan sus camas calientes dejando en ellas buena parte de sus almas. Sin elección y sin ansias de cambio acepto la vida que se acaba a las doce de la noche.
La vida de los hombres débiles, la vida del currante.

Ignacio Escuín Borao, Habrá una vez un hombre libre

viernes, febrero 05, 2010

jueves, febrero 04, 2010

El día del niño. La infancia como territorio para el miedo, de Varios Autores. Edición de Rubén Lardín


Erigida sobre carencias y enigmas, para la infancia son necesarias obras inteligentes que desconcierten al pequeño, que valoren su capacidad de elección, que entiendan la niñez como territorio de pleno derecho, que le hagan preguntarse acerca de lo que asiste, obras que apelen a su honestidad infantil para establecer vínculos con la realidad y generar cuestiones en su inteligencia emocional. Obras que hagan pedazos la vida, para que el niño vuelva a reconstruirla para sí. Porque ser niño también es ser, y no prepararse para algo.
(Rubén Lardín)

Colaboradores de La Fanzine #2

Citas. 110

Los hombres que saben seducir a las mujeres, amigo mío, son siempre hombres que también saben seducir a las multitudes.
Octave Mirbeau, El Jardín de los Suplicios

Cartel oficial de The Last Airbender


165

En una entrevista del nº 299 de Imágenes de Actualidad (febrero de 2010) Gabriel Lerman le pregunta a Mel Gibson si suele entrenar mucho en los meses previos a un rodaje, y me gusta lo que responde: “No tanto; intento comer bien y hacer algo de ejercicio… Además dejé de fumar, lo cual es muy bueno. Ya no me quedan cosas divertidas en la vida, ya no es como antes. Pero bueno, así es la muerte, ¿no? Te mueres poco a poco, por etapas, vas dejando las cosas paso a paso…”

miércoles, febrero 03, 2010

Dylan sobre Dylan. 31 entrevistas memorables. Edición de Jonathan Cott



Las entrevistas que recoge Jonathan Cott en este libro abarcan desde 1962 hasta 2004. Se observa en ellas una evolución: Bob Dylan pasa de las respuestas esquivas y cortantes y a veces un poco surrealistas (para evitar responder a temas que no le entusiasmaban) a extenderse sobre la música o la creación. En sus páginas se desvela en parte ese gran mito y personaje que es Dylan, aunque jamás puede atraparse toda su esencia. Incluso el propio Dylan sabe que hay un misterio Dylan, alguien que se ha convertido en una leyenda viva, en un genio que siempre sale por donde menos se lo esperaba su público. Los entrevistadores agradecen que en las últimas entrevistas del libro se enrolle. Pero yo prefiero las primeras, cuando respondía a las preguntas con más preguntas. Hay dos frases, extractadas del volumen No Direction Home e incluidas en el libro que definen un poco cómo es Dylan (porque conocerlo a fondo es imposible, y capturar su esencia al completo es aún más difícil): No me importa en absoluto lo que la gente diga de mí. Ni lo que piense ni lo que sepa de mí.
.
[Traducción de Miguel Izquierdo]

Mañana, en Madrid


Mañana es lo que Marcus Versus bautizó como "La noche de Casimiro Parker", en la que un autor de la editorial invita a otro poeta a recitar junto a él. Esta es la quinta noche. En la cuarta, hace unos meses, yo invité a Gsús Bonilla. Ahora le toca a mi brother Javier Das y ha elegido a Sofía Castañón. Los dos estarán en el Entrelíneas Librebar (C/ Gonzalo de Córdoba, 3), este jueves, a las 21:00 horas.

Otro cartel de The Wolfman


Loser en alemán



Esta es una de las portadas de Todo lo demás son palabras (11 poemas de Loser) / Was bleibt sind worte (11 gedichte von Loser), de David González, recientemente traducido al alemán por Leo del Mar. Una tirada corta cuyas portadas han hecho los alumnos de un instituto de Berlín. La de arriba es una de ellas, ya que no hay dos iguales. Más datos, en el blog de David.

Próximamente: Las teorías salvajes


Alpha Decay publicará en breve, en España, esta novela de la escritora argentina Pola Oloixarac, muy alabada y recomendada al otro lado del charco. De momento, la portada es fascinante.

David Brown (1916 - 2010)


Uno de los grandes productores de Hollywood, responsable de Loca evasión, Tiburón, McArthur, La isla, Cocoon, Paseando a Miss Daisy o Algunos hombres buenos, entre otras.

martes, febrero 02, 2010

Nominaciones a los Oscar 2010


Este es el año en el que nominan nada menos que 10 largometrajes en la categoría de Mejor Película. De muchas de las películas nominadas ya hemos hablado aquí, y las hemos recomendado (no suelo hablar en el blog de lo que no me gusta): Malditos bastardos, Avatar, Invictus, District 9, Up in the Air, Un tipo serio, Up, La cinta blanca, Star Trek, Coraline..., lo cual significa o bien que tengo olfato, o bien que mi gusto se adapta al de los norteamericanos. Malditos bastardos, mi favorita del lote (a falta de ver algunos títulos no estrenados o estrenados este fin de semana), ha obtenido ocho candidaturas. Seguramente se lo den a James Cameron y dejen con las manos vacías a Quentin Tarantino, lo cual sería otra injusticia como la del 98, cuando Titanic y Cameron ganaron en perjuicio de L. A. Confidential y Curtis Hanson. Y que nadie piense mal: disfruté como un niño con Avatar, pero Q. T. le da mil vueltas a J. C. Lista en inglés: aquí.

Body Art, de Don DeLillo



El tiempo es la única narrativa que importa. Alarga los sucesos y hace posible que suframos y que nos recuperemos y que veamos ante nosotros la muerte y que nos repongamos. Pero no en su caso. Él habita una estructura distinta, una cultura diferente en la que el tiempo es algo parecido al tiempo, puro y desnudo, desprovisto de refugio.

(…)

¿Por qué la muerte de un ser querido no habría de sumirte en un decaimiento atroz? Uno no sabe cómo amar a las personas que ama hasta que éstas desaparecen de pronto. Entonces comprendes cuán sutilmente distante te hallabas de su sufrimiento, cuánto te protegías a menudo, cuán raramente abrías tu corazón. Ocupado en los entramados de tu toma y daca.

[Traducción de Gian Castelli]

Cartel y trailer de Fish Tank


Una de las películas inglesas más premiadas del año pasado. Aquí.

Invictus


Tengo tanta estima a cuanto hace Clint Eastwood que ha logrado que vaya al cine a ver una película de deporte. Pero sería injusto (y falso) catalogarla dentro de ese género. A Eastwood, como siempre, le interesa el ser humano; le interesan sus errores, sus aciertos y su manera de afrontar los dilemas morales. Lo que cuenta en Invictus (amén de recrear un pasaje de la historia reciente) es la evolución de los personajes. Hasta dónde están dispuestos a llegar para alcanzar sus metas.

Los últimos tramos de la trayectoria de Clint Eastwood como director los encuadro en dos tipos de película: buenas (Banderas de nuestros padres, Space Cowboys, Deuda de sangre) o magistrales (Gran Torino, El intercambio, Cartas desde Iwo Jima, Million Dollar Baby, Mystic River). Invictus pertenece a la primera categoría. Todo es correcto y emocionante en algunas secuencias, pero el conjunto no impacta tanto como otros títulos. Para empezar, porque ya no es un drama. Y no hay personajes torturados, sino hombres con el afán de dignificar a su país mediante el deporte. El deporte une a las personas (al menos a las del mismo equipo), y eso se refleja a la perfección en la pantalla.

Invictus es una gran película (aunque no es extraordinaria). Eastwood no se contenta con hacer el clásico filme con trasfondo de deporte y por eso nos sorprende con algunas decisiones, que no veo que los críticos hayan señalado. Para empezar, introduce la elipsis en los momentos que otros cineastas con menos talento o más acomodados aprovecharían hasta el cansancio: el espectador no ve la escena en la que Mandela (un sensacional Morgan Freeman) pide a Pienaar (Matt Damon, cada día mejor actor) que gane la Copa para Sudáfrica; no asiste al clásico discurso del capitán del equipo, en plan Henry V o Braveheart, y a lo sumo oímos algunas frases sueltas con las que trata de motivarlos (pero repito: nunca oímos ese gran discurso que no falla en toda película que incluya elementos deportivos en su trama); y tampoco verá la tópica escena de la víspera del partido en la que los personajes rezan o no concilian el sueño. En los últimos minutos del partido final utiliza la cámara lenta y potencia los sonidos de los jugadores durante la melé (los resoplidos, las suelas hundiéndose en el campo, el choque de la carne, la fricción), dándole una dimensión épica y heroica al juego. Pero es su retrato de Mandela, su naturalidad para contarnos una historia y su análisis sobre el perdón lo que dota a la película de su sello personal. [¿Volveré a verla? Por supuesto, me la compraré en dvd].

Cartel de Jack Goes Boating


Con Philip Seymour Hoffman.

lunes, febrero 01, 2010

Panegírico. Tomos primero y segundo, de Guy Debord


Cada vez me gustan más los libros raros. Pero, ojo, sólo aquellos en los que el autor no se haga pajas mentales, en que todo (a pesar de las rarezas y la huida de los géneros) se entienda con un lenguaje claro. Hasta ahora no había leído a Guy Debord. Los tomos primero y segundo son los únicos que existen del Panegírico, aquella obra en marcha e inacabada. Él mismo se encargó de que quemaran los restantes manuscritos en el día de su muerte; se disparó al corazón.

El tomo primero es una especie de confesión o memoria en la que el autor habla, sin revelar fechas ni datos concretos, de su juventud, de su barrio, de su pasión por las estrategias de la guerra, de sus andanzas etílicas, de sus viajes, de la criminalidad o la economía, todo ello aderezado de citas suyas y de otros autores cuya procedencia, en la mayoría de los casos, no sabremos hasta el final. Siete capítulos muy breves y plenos de hallazgos. Debord se explica a sí mismo.

El tomo segundo es fundamentalmente visual. Para apoyar la veracidad de cuanto nos ha contado, esta parte sólo incluye fotografías, mapas, páginas manuscritas, viñetas de cómic y referencias cronológicas. En las últimas páginas nos desvela la dificultad de traducir el libro a otros idiomas. Y explica cada uno de los capítulos del primer tomo, en los que ha desplazado el sentido; ej: Así, la cuestión del lenguaje se trata por medio de la estrategia (capítulo I); las pasiones del amor, a través de la criminalidad (capítulo II) (…)
.
Es, pues, uno de los retratos más extraños y embrujadores que he leído. El prólogo, además, es de Greil Marcus. Cuelgo uno de mis fragmentos favoritos:
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Después de las circunstancias que acabo de evocar, lo que sin duda alguna marcó mi vida entera fue el hábito de beber, que adquirí rápidamente. Los vinos, los licores y las cervezas; los momentos en que unos se imponían a otros o los momentos en que se repetían, fueron trazando el curso principal y los meandros de los días, de las semanas, de los años. Otras dos o tres pasiones, de las que hablaré, han ocupado casi continuamente un amplio espacio en esta vida. Pero beber ha sido la más constante y la más presente. Del escaso número de cosas que me han gustado y he sabido hacer bien, lo que seguramente he sabido hacer mejor es beber. Aunque he leído mucho, he bebido más. He escrito mucho menos que la mayoría de la gente que escribe, pero he bebido mucho más que la mayoría de la gente que bebe. Me puedo contar entre aquellos de los que Baltasar Gracián, pensando en un grupo de escogidos que identificaba sólo con los alemanes –siendo aquí muy injusto, en detrimento de los franceses, como creo haber demostrado–, podía decir: “Hay algunos que no se han emborrachado más que una sola vez, pero les ha durado toda la vida”.

[Traducción de Mireya Hernández Pozuelo, Tomás González López, Amador Fernández-Savater y Álvaro García-Ormaechea]

Tomás Eloy Martínez (1934 - 2010)


Cartel de Hot Tub Time Machine


S. S.

Hace unos días estuve en San Sebastián y en el blog de Casimiro Parker están mis impresiones.

Un nudo en la garganta. Promo (1)

Segundo cartel de Leaves of Grass