domingo, marzo 23, 2014

Cartel de El gran cuaderno


Cartel de Starred Up


Night Moves: nuevo cartel


sábado, marzo 22, 2014

Próximamente: La cámara sangrienta


De Angela Carter. 
Ilustraciones de Alejandra Acosta.
En Sexto Piso.

Modos de ver, de John Berger


Hace poco vi una extraordinaria película, Museum Hours, que recomendé en este blog; dicha película se inspira en algunos aspectos del libro (y del documental) Modos de ver, de John Berger, que ya es una especie de clásico dentro de los libros sobre arte y espectáculo. Aunque he leído algunas obras de Berger, ésta no la había leído y, tras ver la película, me hice con un ejemplar.

Es un libro breve, muy ameno y fundamentalmente visual, en el que el autor reproduce numerosos cuadros, detalles de cuadros, fotografías y anuncios. A menudo van comentados, pero en otras ocasiones ni siquiera aparecen los pies de foto: de esa manera, Berger establece la gran diferencia entre mirar una pintura cuya visión está condicionada por lo que te cuentan y mirar una pintura sin saber nada de ella ni auxiliarse con explicaciones y acumulación de datos. John Berger habla, en estos pequeños ensayos, del cine, de la cámara, de la visión que tenemos de los hombres y de las mujeres en la sociedad actual, de las relaciones entre la publicidad y lo que los sentidos captan, de las distintas maneras de interpretar una pintura. Un libro admirable, del que os dejo aquí algunas anotaciones que, recortadas de sus textos centrales, quizá pierdan un poco de sentido; no obstante, allá van:

La invención de la cámara cambió el modo de ver de los hombres. Lo visible llegó a significar algo muy distinto para ellos. Y esto se reflejó inmediatamente en la pintura.

**

Cuando una cámara de cine reproduce una pintura, ésta se convierte inevitablemente e material para el argumento del realizador.

Un film que reproduce imágenes de un cuadro lleva al espectador, a través de la pintura, hasta las conclusiones del realizador.  El cuadro presta su autoridad al realizador del film.

Esto se debe a que el filme se desarrolla en el tiempo, y el cuadro no.

**

Los hombres examinan a las mujeres antes de tratarlas. En consecuencia, el aspecto o apariencia que tenga una mujer para un hombre puede determinar el modo en que este la trate. Para adquirir cierto control sobre este proceso, la mujer debe abarcarlo e interiorizarlo.

**

Todo lo anterior puede resumirse diciendo: los hombres actúan y las mujeres aparecen. Los hombres miran a las mujeres. Las mujeres se contemplan a sí mismas mientras son miradas. Esto determina no sólo la mayoría de las relaciones entre hombres y mujeres sino también la relación de las mujeres consigo mismas.  El supervisor que lleva la mujer dentro de sí es masculino: la supervisada es femenina. De este modo se convierte a sí misma en un objeto, y particularmente en un objeto visual, en una visión.

**

La publicidad nos convence para que realicemos tal transformación mosntrándonos personas aparentemente transformadas y, como consecuencia de ello, envidiables. La fascinación radica en ese ser envidiado. Y la publicidad es el proceso de fabricar fascinación.


[Editorial Gustavo Gili. Traducción de Justo G. Beramendi]

Neighbors: 2 carteles



Trailer de A Birder's Guide to Everything


Dumb and Dumber To: primeros carteles



jueves, marzo 20, 2014

La revuelta del Pueblo Cucaracha, de Óscar Zeta Acosta


Probablemente muchos se preguntarán quién es Óscar Zeta Acosta, y probablemente la mayoría conocerá (sin saberlo o sin acordarse) algunas de sus andanzas, las que protagonizó junto a Hunter S. Thompson, que éste reflejó en su mítica Miedo y asco en Las Vegas, y que Terry Gilliam convirtió en una película notable y divertidísima. El abogado samoano, bastante chiflado, que acompaña al protagonista, y que en la peli tenía los rasgos de Benicio del Toro, es el mismísimo Zeta Acosta. Un elemento de cuidado: rebelde, transgresor, frecuente consumidor de drogas, violento, paranoico… Escribió un par de obras, ésta que hoy comentamos y una autobiografía que también publicará Acuarela Libros.

No sé cuánto hay de verdad en esta novela, pero da igual. Como da igual el argumento, cuyo eje central son las consecuencias de los actos de protesta llevados a cabo por los miembros del “Poder Pardo” y los movimientos de los chicanos a los que el propio autor denomina El Pueblo Cucaracha. Lo que importa es la locura que se desata por donde Acosta pisa, su manera de desestabilizar al sistema (jugándosela en los tribunales, preparando actos anarquistas, logrando pasar la mitad de las noches del juicio en el calabozo por desacato al juez y porque era un tipo incapaz de doblegarse, de doblar el espinazo, incapaz de no decir la última palabra). En este sentido, para mí lo mejor de la novela son todos esos pasajes en los que se desarrollan los juicios, donde Acosta se muestra más rebelde que nunca, burlándose de jueces, fiscales y de quien se le ponga por delante. Os aseguro que esas páginas me hicieron reír mucho.

Por si fuera poco, el libro cuenta con colaboradores de lujo: Hunter S. Thompson firma la introducción, y no hace falta señalar que todo lo que escribe Thompson es, para mí, sagrado, porque es de los que escribían con metralleta. Javier Lucini, con quien me he cruzado un par de veces, es el traductor, alguien ya experto en temas como la contracultura, las vanguardias y las leyendas del western. Marco Federico Manuel Acosta, hijo de Óscar Zeta Acosta (quien, simplemente, desapareció de la faz de la tierra: no se sabe si murió o no, ni dónde están sus huesos), escribe el epílogo. Y, finalmente, mi colega Álex Portero, poeta y librero y un gran escritor, demuestra lo que vale en el potente epílogo a esta edición. Un lujo. 

De la introducción de Hunter S. Thompson:

Óscar no se metía en peleas callejeras serias, pero era como el infierno sobre ruedas cuando estallaba una pelea en un bar. Cualquier combinación de un mexicano de ciento catorce kilos con LSD-25 constituye una amenaza potencialmente mortífera para todo lo que se ponga a su alcance; pero cuando el susodicho mexicano es además un abogado chicano profundamente cabreado que no manifiesta el menor temor ante nada que camine con menos de tres piernas, y con la convicción suicida de facto de que va a morir a los treinta y tres años (como Jesucristo), sabes que te encuentras con un grave problema entre manos.

Del epílogo de Marco Federico Manuel Acosta:

Cada siglo nacen unos pocos individuos destinados a liderar a los débiles, a mantener creencias impopulares y, lo que es mucho más importante, que están dispuestos a morir por su causa. Toda la vida de mi padre estuvo dedicada a la lucha por “el pueblo”, como solía decir.

Del epílogo de Álex Portero:

Han conocido a nuestro hombre: tenemos a un sátiro chicano de más de cien kilos por cuyo sistema circulatorio corren desbocados dos caballos: mescalina y ácido, tendente a la conspiración, paranoico, errático y listo como un zorro, que desconoce el significado de la palabra equilibrio y que entiende por coherencia presentarse a sheriff del condado de Los Ángeles con la firme intención de abolir la policía –a la que define, muy acertadamente, como “el brazo armado de los ricos”.

Del texto de Óscar Zeta Acosta:

Ningún otro abogado ha interrogado jamás a cien jueces. No existe precedente, nadie para mostrarme cómo se ha de hacer ese trabajo. Así es que, como viene siendo habitual en mí, decidí ir directo al cuello de aquellos viejos verdes que se sientan por encima de nosotros para juzgarnos. Si no nos devolvían nuestras tierras, al menos derramaríamos una gota de su sangre por las molestias.


[Acuarela Libros. Traducción de Javier Lucini]

Hoy, en Madrid



Hoy, en San Sebastián


Presentación del libro  
Ocho relatos de boxeo,
de Alexander Drake.
Jueves, 20 de marzo.
Fnac de San Sebastián.
Hora: 19:00 h.

Próximamente: La joven ahogada


De Caitlín R. Kiernan. En Valdemar.

Trailer de The Signal


Trailer de Jodorowsky's Dune


martes, marzo 18, 2014

A la venta


Acaba de salir de imprenta la 2ª edición de mi libro Te escribiré una novela, una obra breve que hasta ahora me ha deparado muchas alegrías. Se abre con un prólogo de Esteban Gutiérrez Gómez que puedes leer en este blog. Entre otros puntos de venta, se puede adquirir aquí


El magnífico poemario de Álex Portero, La próxima tormenta, incluye un prólogo de mi puño y letra que se titula "El tormento y el éxtasis" y un breve epílogo de David González titulado "Secuelas de una tormenta". En este blog puedes leer dos poemas. Entre otros puntos de venta, se puede adquirir aquí.


El lenguaje de los puños. Antología crítica de la poesía de David González es el primer volumen de un libro muy especial, que contiene poemas del autor y reseñas y críticas de quienes se han ocupado de analizar y/o comentar su obra. La edición y el prólogo son de mi cosecha, y puedes leer el segundo, titulado "La desgracia ha sido mi dios", en este blog. Entre otros puntos de venta, se puede adquirir aquí.


En legítima defensa. Poetas en tiempos de crisis es un libro que lleva gestándose bastante tiempo, creo que hablo de un par de años en los que Pepo Paz y Manuel Rico han ido pidiendo y recopilando poemas. Congrega a más de 200 autores de la poesía española actual, con un texto por cabeza. El prólogo es de Antonio Gamoneda y se incluye mi poema inédito "La quiebra". Este jueves presentan (o presentamos, si puedo acudir) el libro en Vallecas. Aún no aparece la ficha en la página de la editorial, pero os dejo con el enlace a su web.

Ruego a la mariposa, de Masaoka Shiki


Hablamos hace tiempo de esta colección, Maestros del Haiku, en la que la joven pero ya prestigiosa editorial Satori nos ofrece libros de pequeño tamaño con selección de haikus de algunos de los grandes poetas como Matsuo Basho o Natsume Soseki. El que nos ocupa es el número 3 de la colección y sus señas de identidad continúan siendo idénticas: edición bilingüe, mismo traductor y una edición acompañada de sus notas y de una introducción. A mí me satisface mucho leer haikus de vez en cuando. Son como breves vistazos a la vida, en los que esos autores saben componer una escena y retratar un paisaje con tres versos que sugieren más de lo que parece. Creo que lo ideal sería leerlos o releerlos a la orilla de un arroyo, o cerca de un lago, o tumbado en un recodo de la montaña, porque en los haikus es primordial el papel de la naturaleza. Pero de momento tenemos que conformarnos con leerlos en casa, en la ciudad.

Masaoka Shiki fue no sólo poeta, también pintor; enfermó de tuberculosis cuando era bastante joven y murió a los 35 años de edad. La selección que nos ocupa debe leerse teniendo en cuenta que escribe estos versos estando enfermo (algo que nos recuerda a menudo el traductor en las notas al pie), y sólo bajo esa perspectiva los comprenderemos bien: los paseos con fatiga que da por el exterior, las molestias propias de guardar cama, los insectos que perturban el sosiego… Os dejo con unos cuantos:

Mariposa que duermes
sobre una piedra, ¿sueñas
con mi mísera vida?

**

Tras abatir la mosca,
una tregua de paz
en el pequeño cuarto.

**

Noche de cierzo;
leyendo estoy, no hay modo
de serenar mi mente.

**

Maté a una araña.
Luego, me sentí solo,
al frío nocturno.

**

Un desolado invierno:
recorriendo la aldea,
me ladra un perro.

**

Ruego a la mariposa
me brinde compañía
en esta caminata.




[Satori Ediciones. Traducción de Fernando Rodríguez-Izquierdo y Gavala]


Cartel de Life Itself


Próximamente: Los niños se aburren los domingos


De Jean Stafford. En Sajalín Editores.

The Maze Runner: primer cartel


Trailer de César Chávez