lunes, septiembre 06, 2021

martes, agosto 24, 2021

Charlie Watts (1941 - 2021)

 


viernes, agosto 06, 2021

Trailer de Cry Macho

 

Aquí

Formentera Lady, de Jordi Cussà Balaguer

 


Entre mis próximas lecturas para el verano había colocado ya esta novela cuando, inesperadamente, su autor, Jordi Cussà, murió. En Sajalín Editores ya publicaron su traducción de Caballos salvajes y Formentera Lady era otro de sus libros más celebrados en Cataluña. Cussà vivió años salvajes de drogas, alcohol y desenfreno. Lo que en esta ocasión cuenta es la mirada de quienes sobrevivieron a aquello y aún pudieron relatarnos cómo otros compañeros de farra y generación morían mucho antes de llegar a viejos y cómo ellos mismos trataron de adaptarse a los nuevos tiempos. Gente que se movía siempre al filo del abismo. Al igual que en Caballos salvajes, aquí encontramos toques metaliterarios, numerosas alusiones a la música como motor de los narradores y una estructura que combina varias voces narrativas.

He elegido estos 2 pasajes de la última parte del libro porque ejemplifican muy bien el tema y el tono, y además son las voces de 2 de los personajes:  

DANIEL: The Wall (Pink Floyd)

No me atrevo a hablar en plural general, pero la adicción a las drogas duras, especialmente heroína, cocaína y alcohol, en muchos casos consta de tres fases. La primera, que puede ser corta o muy larga, es el cortejo, durante el cual el individuo (o futura víctima) descubre una vida nueva, una forma diferente de entender el mundo y gozarlo, gracias a la droga y mediante ella. La segunda, que puede ser larga o muy corta, es la luna de miel, en que el individuo y la droga se compenetran en una sola carne y una sola alma, y se prometen fidelidad eterna. La tercera, que acostumbra a ser muy larga y muy dura, llega cuando el individuo reconoce que la dependencia lo ha transformado en una víctima de su propia libertad, y en nombre de una libertad renovada decide romper el vínculo y abandonar la droga. Algunos privilegiados, pocos, lo superan a la primera, pero la inmensa mayoría descubre de sopetón el significado metafórico del Muro.

ONA:
The Wall

Un Muro que en realidad es un laberinto de Muros. Una sucesión de bloques impenetrables, uniformes como fichas de dómino, contra los que vas estrellándote, normalmente de cabeza, sin ninguna posibilidad de cruzarlos ni de rodearlos. No poder cortar con el hábito, cuando te das cuenta de que te va la vida en todos los sentidos, se convierte en una frustración devastadora que te pudre la ilusión de levantarte cuando te despiertas, porque te sitúa, un día sí y otro también, al nivel de los gusanos. Entendidos, pobres anélidos, como símbolo de una esencia miserable por concepto. Este complejo de inferioridad enraíza y florece a base de fracasos, normalmente abundantes, y al cabo del tiempo también se convierte en un Muro infranqueable, aterrador. Te ves tan débil, tan asquerosa e inútil, que no puedes superar ni los muros que tú misma has cimentado en tu interior.

[…]


[Sajalín Editores. Traducción de Jordi Cussà Balaguer]

Cartel de Naked Singularity

 


Lamb: 2 carteles

 



Cartel de Flag Day

 


Trailer de King Richard

 

Aquí

House of Gucci: 5 carteles

 






Roberto Calasso (1941 - 2021)​

 


The French Dispatch: nuevo cartel

 


Cartel de Worth

 


miércoles, julio 21, 2021

Helada, de Thomas Bernhard

 

 

Yo he observado al pintor Strauch, lo he espiado, le he mentido, porque esta misión lo exigía, y lo he vuelto loco con mis preguntas, mucho más loco aún, le he herido con mi silencio, en esa nuca que tanto teme. Lo importuné con mi juventud. Con mis planes. Con mis miedos. Con mis incapacidades. Con mis cambios de humor. Hablo sobre la muerte, sin saber qué es la muerte, qué es la vida, qué es todo eso… todo lo que hago, lo hago sin saber, sí, y le impongo aún mi propia destrucción a la suya. ¿Destrucción? En fin de cuentas, hoy he intentado por añadidura describir las más diversas posibilidades de morir, y con ello le ensombrecí por completo. “El suicidio es mi naturaleza, tiene usted que saber”, dijo. Golpea con el bastón en el aire, como un monstruo que no lo es ya, golpea en el aire, en el que no hay ya ningún cielo, ni siquiera infierno ya. El aire que golpea es sólo aire y nada más y, como comprendo, ni siquiera uno de los elementos.


[Alianza Editorial. Traducción de Miguel Sáenz]

Underground (aka Souterrain): 2 carteles

 



lunes, julio 19, 2021

El sofá de Claire, de Xoel Prado-Antúnez

 

 

Nos encontrábamos en la sala donde se unían fotogramas de un rollo de película de una obra maestra del cine de autor, al mismo fotograma de la misma película maestra de cine de autor, pero en otro rollo, en el siguiente. El cine no fue sino un oleaje de rollos que nos inundaban de placer al recorrerlos como quien surfea sobre olas de espuma argenta. Olas de celuloide para retornar a la arena de la playa de nuestro convencimiento, masturbados de placer en Sharon Tate. Olía a una mezcolanza entre hierbabuena, pegamento glasé y aluminio de baja estofa.

**

Nadie podrá evitarlo. No hay movimiento. No hay avidez de pensar, no hay voracidad de palabras, aún alimenten. No hay apetito verdadero por vivir. No quiero vivir más. Me cansé. Ya está, de una vez lo expuse, la única verdad que me acrecienta el alma. Pensáis en alargar la vida: la vida tiene su tempo en cada persona, en cada cual, y más allá de ese tempo la propia vida se torna insoportable. Realmente insoportable. ¡Viva la muerte!, expelo como un legionario de colorieres. Como el diablo, que aún usa mocasines de coloriesen.
-Parezco un deudor de los mutilados, un creador de los mismos. ¡Soy el millar de astracán, embarrado en sangre, revolcado en fangos sanguinolentos!



[Editorial Adarve]