martes, abril 01, 2014

Ana Santos Payán (1972 - 2014)


La corta vida de una flor
solo se llenó de sufrimientos


Hayashi Fumiko


[Hoy el día empieza gris]

Diario de una vagabunda, de Hayashi Fumiko


Sin mucho ruido, pero con firmeza, en Satori Ediciones están haciendo una labor encomiable por la literatura japonesa (no sé si ya lo dije anteriormente). Todos los libros que publican apetecen, aunque tengo un montón de ellos en cola, en espera de lectura. Este jueves presentan este diario en Madrid, pero yo no podré acudir porque debo participar en otro acto.

Aclaremos, primero, que no estamos ante un falso diario o un diario novelizado. Hayashi Fumiko vivió todo lo que cuenta. De hecho, resulta muy interesante leer la biografía de la solapa (“la pobreza y el desarraigo”, “trabajos mal pagados”, “reportera de guerra y viajera incansable”) para hacernos una idea aproximada de su trayectoria, que se completa con el prólogo de Kayoko Takagi. Diario de una vagabunda consiste en las anotaciones que la autora va dejando a lo largo de los días, de la miseria y de los trabajos. Anotaciones en tiempo real, por así decirlo. Pequeños vistazos a lo que le va pasando. El diario está escrito en los años 20, lo cual es insólito: quiero decir que nunca había conocido una historia igual, es decir, la de una mujer japonesa que no sólo es pobre, sino que va contándolo en sus cuadernos, a principios de siglo, y luego lo publica y se convierte en un éxito. Una de sus mayores alegrías era la lectura, y sin embargo tuvo que vender a menudo los libros que había comprado para obtener dinero para alimentarse. Es como si ella se hubiera adelantado a su tiempo: testimonios como el suyo ahora no nos sorprenderían. Os dejo con un par de breves extractos de este volumen, un ejemplo de valentía y supervivencia:

Mi destino es ser vagabunda.
No tengo una tierra natal.
No tengo alcurnia y soy gallinita.

**

¿Cuándo llegará el día en que pueda comer despreocupadamente ante esa pequeña mesa?
Escribir uno o dos cuentos infantiles no me da para comer hasta quedar satisfecha. Trabajar en un cabaré es arruinarse como un estropajo. Es triste que un hombre me dé de comer; después de todo, no hay otro remedio, nada más queda que vivir al día vendiendo mis libros.


[Satori Ediciones. Traducción de Virginia Meza]

Cartel de Begin Again


Edge of Tomorrow: 2º trailer


Trailer de Goodbye World


lunes, marzo 31, 2014

Ardimiento, de Baco [Esteban Gutiérrez Gómez]


HAMBRE

He tardado en darme cuenta
y ahora   sé   porqué
en todos los órdenes de la vida
....los que llegan a la cumbre del poder,
....los que coronan la cima,
no son
....los mejores, ni
....los más sabios, ni
....los más fuertes, ni
....los más honrados.

Ahora sé que
....los que nos dominan son
....los más hambrientos,
....los que lo quieren todo y
no les importa
qué hacer
para conseguirlo,
ahora sé que son
....los más egoístas,
....los que más determinación tienen
para lograr sus objetivos,
....los que jamás ponen en su alma
una pizca de corazón,
....los que falsean sus sonrisas,
....los que mienten con sus palabras,
....los de las miradas feroces
....los egoístas
solitarios
de la cúspide,
....los que olfatean el dinero y el poder
en busca de la próxima presa.

Y ahora sé
que ellos son
....los lobos
y nosotros,
....los conformistas,
....las ovejas,
y que somos su alimento
y que siempre

tendrán

hambre.

**

AMÉN

Que os follen
marranos....vividores....sanguijuelas,
especuladores de lo absurdo,
que os den por el puto culo
y que todas vuestras ganancias
os las tengáis que gastar
en medicinas,
hijos de la gran puta
nos vais a joder el futuro
cabrones....usureros
miserables cucarachas
pequeños seres humanos
que no obráis más que
por el vil metal.


Ojalá
todo lo vuestro

se convierta

en mierda.

**

LA RAYA

A aquellos
que abusan
de mi confianza
les hago
la raya


la raya


nunca imaginé
que fuese capaz de levantar

tantas

fronteras.


[Zoográfico]

The Other Woman: 3 carteles




Irreconciliables 2014


Trailer de Finding Vivian Maier


domingo, marzo 30, 2014

Cartel de Palo Alto


El lenguaje de los puños: hoy, en Valencia


Más datos: aquí.

El descrédito: presentación en Madrid


Imágenes de Cristina Robles García: aquí.


Borgman: 2 carteles



Million Dollar Arm: 2 carteles



Jupiter Ascending: 2 trailers


Con pecado concebido, de Sergi Escolano


La música de ascensor en el Cielo era más aburrida, incluso, que la más aburrida música de ascensor de la Creación, y los Aleluyas por minuto eran prácticamente infinitos. Bechamel se preguntó quién sería el compositor de semejante aberración y si realmente complacía al Altísimo. Pensó que el Altísimo no necesitaba ascensores, porque ya estaba en el lugar adonde éstos se dirigían. Era omnipresente, pero si estaba en todas partes también estaba en los ascensores... La omnipresencia de Dios solía superar los razonamientos de los ángeles inferiores, y en particular les creaba una psicosis y un sentimiento de falta de intimidad que les producía una gran inseguridad. Intentó no pensar en la omnipresencia y volvió a pensar en la música. En el Cielo estaba prohibida cualquier música que no fuera celestial. Bechamel sabía de la existencia de otras músicas en la Tierra, se lo había contado un Ángel de la Guarda retirado que había pasado muchas centurias entre los humanos, pero en el Cielo la SGAE (Sólo Gozaremos de Aquello Excelso) se encargaba de controlar que la música humana no llegara a corromper a los moradores celestiales.


[Editorial Pez de Plata]

Trailer de Leave the World Behind


viernes, marzo 28, 2014

Hoy, en Madrid


Esta tarde, a las 19:00 h., en la Machado Libros del Círculo de Bellas Artes, presentaremos El descrédito, libro en el que se ama y se odia, se respeta y se ataca a Céline. Si nada falla (si no hay adhesiones ni deserciones de última hora), la lista de quienes participaremos en el acto es la siguiente: Julio César Álvarez, Álex Portero, Choche, Esteban Gutiérrez Gómez, Gsús Bonilla, Mario Crespo, Óscar Esquivias y yo. En este link puedes leer el inicio de mi texto.

Hoy, en Valencia


Segunda parada de David González con El lenguaje de los puños
Más datos sobre la antología: aquí y aquí.

Doctor Sax, de Jack Kerouac


Este año voy con un retraso considerable de lecturas. Y voy con mucho retraso en cuanto a los libros que se van publicando o reeditando (en nuevas traducciones) de Jack Kerouac, del que procuro leer todo. Aún me faltan por leer Viajero solitario, por ejemplo. Y, aprovechando que Escalera acaba de sacar Visiones de Cody, hace algunas semanas leí por fin Doctor Sax. Se trata de un libro extraño, onírico, complejo (quizá el más complejo de los que he leído del autor). De hecho, es una obra que genera opiniones muy diversas. Para el propio autor, según se apunta en Kerouac y la generación beat (de Jean-François Duval, ya comentado aquí), era su mejor libro. A mí es el que menos me gusta. Luego sondeé la opinión de algunos escritores colegas: a Francesco Spinoglio y a Vicente Muñoz Álvarez les encantó; a David González, no tanto. Pero ambos opinamos que hay que leerlo, si eres fanático de Kerouac. Porque he de aclarar una cosa: Doctor Sax, una mezcla de ficción, memorias y sueños con toques góticos, es un buen libro; pero no es lo que yo esperaba, no es a lo que me había acostumbrado con Kerouac. Pronto me pondré con Visiones de Cody; mientras tanto, aquí va un fragmento de Doctor Sax:

Había anocheceres tristes en vacaciones, época de Navidad, la ciudad entera chisporroteaba a lo largo y ancho de lo que yo alcanzaba a ver desde los aledaños traseros del Instituto Textil, tras la feria dominical y por la tarde, a la hora de cenar, el rosbif me esperaba, o ragout d’boulette, inolvidable la totalidad del cielo, realzado por el hielo seco al brillar en el aire enrarecido de puro azul, triste, igual que los callejones de ladrillos rojos y el mármol del auditorio de Lowell, con bancos de nieve en las calles sonrojadas de tristeza, bajo el vuelo de los pájaros a la deriva de un domingo en Lowell; hora de almorzar, vuelo hasta una cerca Pulcra, rastreando migas de pan –ningún rastro allí del Lowell que vendría después, el Lowell de pesadillas locas bajo los pinos demacrados y la luna vertiginosa resoplando tras un velo, una linterna, un entierro inmundo, un desentierro inmundo, gnomos, ejes llenos de grasa, abandonados en las aguas del río y la luna reflejada en el ojo de una rata –ése sería el Lowell, el Mundo, aún por llegar.
Doctor Sax se esconde en los rincones de mi imaginación.


[Ediciones Escalera. Traducción de Martín Abadía]