miércoles, septiembre 22, 2010

Esta noche, en Valencia


Recital de David González, Eddie (J. Bermúdez), Vicent Camps, Arturo Méndez, Víktor Gómez, Lucía Boscá, Antonio Martínez i Ferrer, Safrika. A las 22:00 horas.

Mogambo


Uno de esos añejos carteles de la MGM que siempre quedan bien en cualquier pared. El doblaje y la censura en España cambiaron parte del sentido de esta película del gran John Ford.

Cartel de The Walking Dead


Serie de televisión de Frank Darabont.

Hoy, en Madrid


Groenlandia nº 9 + Suplemento


martes, septiembre 21, 2010

Próximamente: Dog Soldiers


Como ya anunciamos, en octubre se publica por fin esta elogiada novela de Robert Stone. Contará con un prólogo de Rodrigo Fresán y traducción de Mariano Antolín Rato e Inga Pellisa. Me gusta lo que otros autores dicen de la novela, así que pongo aquí la información de la editorial, Libros del Silencio (pronto colgaremos las primeras páginas):

«Una versión de El tesoro de Sierra Madre en la que el objeto de codicia humana no es el oro sino tres kilos de pura heroína sin adulterar que se convierten en una resonante metáfora de la corrupción extendiéndose por América. Una obra poderosa e impactante.» New York Times

«Robert Stone es un escritor comprometido y un trabajador infatigable de cada frase y cada párrafo. Uno de los autores cuya obra siento más cercana a la mía.» Don DeLillo

«Para llenar el lienzo como él lo hace, tienes que saber mucho de la vida. Adoro la obra de Robert Stone.» Tobias Wolff

. . .

Con un estilo que algunos han calificado de «realismo alucinatorio»,
Dog Soldiers —National Book Award del 1975— nos lleva a Saigón en los últimos días de la guerra de Vietnam. Allí, Converse, un periodista de tercera en busca de experiencias, se embarca en el tráfico de tres kilos de heroína con ayuda de un ex marine, Hicks, que se encargará de transportarla. Sin embargo, de vuelta en EEUU, descubre que su mujer y Hicks han desaparecido con la droga huyendo de un corrupto policía federal que pretende utilizar a Converse para dar con ellos.

Se inicia entonces una persecución frenética por media California que es uno de los retratos más escalofriantes del inhóspito panorama moral de un país que había dejado ya muy atrás la paz y el amor: gurús venidos a menos, hippies entregados a la violencia, especímenes hollywoodienses, yonkies deshauciados, pseudointelectuales en caída libre, y una clase política y periodística absolutamente corrompidas. Todo ello con un ritmo brutal y una mirada despiadada que sitúan
Dog Soldiers en un puesto de honor dentro de esa tradición que va de Conrad a Hemingway, de Peckinpah a Cormac McCarthy. Sin lugar a dudas, un imprescindible clásico moderno.
. . .

«
Dog Soldiers es la primera gran novela sobre el mundo de la droga.» James Ellroy

«Stone escribe como un pájaro, como un ángel, como el maestro de ceremonias de un circo, como un timador, como alguien tan colocado que sus zapatos arañan las estrellas.» Wallace Stegner

«Un diagnóstico implacable de la vietnamización de la tierra madre. Una obra maestra americana.» Jonathan Lethem

Vercoquin y el plancton, de Boris Vian


Esta novela, disparatada y plagada de humor e inventiva, puede leerse como un tebeo con toques surrealistas. No un tebeo de superhéroes, sino de los de la etapa más gloriosa de Bruguera. La ilustración de portada, con una pareja bailando, resume de manera adecuada las intenciones del libro, a ritmo de swing y locura. Un ejemplo:

La llegada de la noche parecía acentuar el frenesí de los modernillos, ahítos de coñac. Algunas parejas, chorreantes de sudor, recorrían quilómetros en marcha atlética, tomándose, soltándose, proyectándose, atrapándose de nuevo, volteándose, desvolteándose, jugando al saltamontes, al pato, a la jirafa, a la chinche, al jerbo, a la rata de cloaca, al tócame-aquí, al aguántame-eso, al quita-el-pie-de-ahí, al levanta-el-trasero, al espabila-esas-piernas, al ven-más-cerca, al vete-más-lejos, soltando tacos ingleses, americanos, negros, hotentotes, hotelevantes, búlgaros, patagones, tierradefueguinos, et khoetera. Todos tenían el pelo rizado, todos llevaban calcetines blancos y pantalones estrechos por abajo, todos fumaban tabaco rubio.


[Traducción de Lluís Maria Todó]

Esta tarde, en Madrid


Presentación de la novela El invierno de Frankie Machine en Casa del Libro de Gran Vía 29, a las 19:30 horas. Con la presencia del autor: Don Winslow. El escritor estará acompañado de Lorenzo Silva.

El Olivo Azul: novedades


Copio y pego: La colección de cuentos recogidos en El abismo es un descenso a las profundidades humanas por muchas y muy intrincadas escaleras de caracol: una versión del Lázaro milagrosamente resucitado en clave zombie, donde el muerto propaga entre los vivos el vacío de la muerte; Guillermo el Grande, victorioso en una humeante y sangrienta Bélgica, padece insomio y desahoga sus delirios de grandeza con un pobre prisionero ruso; un solista de ópera decide derrotar al mito de Orfeo y trata de conmover con sus arias a un auditorio de burros; el vigilante de una pequeña estación de provincias se aburre, se convierte en un peligroso hombre gris que ostenta la autoridad...




Copio y pego: Cuando Moratín asistió en Londres a una representación de Shakespeare, ocurrió algo inesperado: se anunció la aparición de un arlequín al final de la obra e, impaciente por este espectáculo, el vulgo que abarrotaba las localidades baratas prorrumpió en irrefrenables gritos y burlas. Fue imposible escuchar ni un verso. Ésta es una de las muchas anotaciones de los cuadernos que componen El hombre que comía diez espárragos.
Éste es un libro de crónicas de viajes y prosas inéditas selectas rebosantes de ironía, buen humor y perplejidad: un viaje por la Italia fragmentada de finales del Siglo XVIII, otro al estrambótico Londres de Jorge III, un retrato de la España que pudo ser y no fue… Moratín abrió con sus prosas una senda en nuestras letras que aún en nuestros días sigue inexplorada.
.

Nuevo cartel de Megamind


La soledad del escritor de fondo


Una breve reflexión sobre algunas películas que muestran a poetas y a escritores. En mi sección de Divertinajes: aquí.

Grupo salvaje


Probablemente sea mi película favorita de Sam Peckinpah, junto a La huida y Quiero la cabeza de Alfredo García. Tiempo atrás recomendé leer la biografía de este director. Grupo salvaje es una lección de cine, un western crepuscular, una historia sobre la amistad y el destino de unos hombres cansados de huir. El montaje, la música, las interpretaciones... y, sobre todo, la dirección. Todo es perfecto en esta obra maestra. Y yo la vi de pequeño en el cine, cuando esa clase de filmes estaban vedados a los menores por su ración de violencia.

lunes, septiembre 20, 2010

Próximamente: Fall River


De John Cheever. En Tropo Editores. Copio y pego:
A mediados de octubre lanzaremos FALL RIVER, de JOHN CHEEVER. Un libro inédito de relatos entre 1931 y 1949 que sacó en diversas revistas como Cosmopolitan o Vanity Fair. El prólogo es de RODRIGO FRESÁN y la traducción de VERÓNICA FERNÁNDEZ.

El mundo sumergido, de J. G. Ballard


El escenario es la ciudad de Londres medio sumergida entre las aguas (el agua simboliza el pasado en la obra de Ballard, según anota Pablo Capanna en su libro sobre el autor). Una expedición formada por soldados, biólogos y doctores trata de estudiar los cambios en la flora y la fauna. Kerans es el protagonista, un hombre que comienza a verse atraído por los abismos: el sur, la selva, un planetario hundido que parece el vientre materno, los sueños donde la jungla y el agua lo devoran todo… Tanto él como el doctor Bodkin están preocupados por averiguar cómo el paisaje exterior logra que mute el paisaje interior. La regresión de esos paisajes a los tiempos en que los reptiles dominaban la tierra afecta a las mentes, que reviven los miedos de una época que no conocieron pero que late en el subconsciente. En este escenario apocalíptico, el sol achicharra a los supervivientes. La temperatura suele rondar los 50 grados. Hacia la mitad de la novela irrumpe en la laguna donde sobreviven los personajes un tipo llamado Strangman: viste de blanco, capitanea una banda de negros tuertos o tullidos y de caimanes enormes y saquea los edificios sumergidos. Es un personaje insólito, clave en el ejercicio sobre el surrealismo que hace Ballard: parece un hombre loco surgido de algún cuadro de Dalí.

Ballard crea mundos de pesadilla en esta novela, con una imaginación que no cesa de sorprendernos: Leicester Square surgiendo entre el barro y las iguanas, selvas que devoran los edificios, paisajes que han mutado para acondicionarse a los nuevos climas, murciélagos que atacan al hombre, diques de cieno, individuos perdidos en parajes de lluvia y pantanos, edificios fantasmagóricos, tejados que asoman entre el agua o entre la arena… A medida que el mundo sigue mutando, la mente de Kerans se obsesiona con una idea: ir hacia el sur. Mientras tanto, su tiempo avanza a otro ritmo.

A la mañana siguiente desmontó la almadía y llevó las distintas partes, una a una, por la pendiente de fango, esperando descubrir un canal de agua que lo llevara al sur. Los grandes bancos ondulados se extendían a su alrededor hasta perderse de vista, con dunas suaves sembradas de cefalópodos y nautiloides. No se veía el mar, y Kerans estaba solo ahora, con aquellos pocos objetos sin vida, como restos de un contínuum desvanecido, entre las dunas que se sucedían ininterrumpidamente, llevando los pesados barriles de una cresta a otra. Arriba, el cielo opaco y despejado, de impasible color azul, parecía más el techo interior de una psicosis profunda e irrevocable que la esfera celestial y tormentosa que había conocido en los últimos días. A veces, luego de dejar caer una carga, equivocaba el camino de vuelta, y marchaba de un lado a otro entre las hondonadas silenciosas –de suelo agrietado en bloques hexagonales–, como un hombre encerrado en una pesadilla y que busca una puerta de salida, invisible.


[Traducción de Francisco Abelenda]

Portadas exquisitas




The German Genius: Europe's Third Renaissance, the Second Scientific Revolution, and the Twentieth Century, de Peter Watson. Inédito en España.

Cartel de Les petits mouchoirs


Esta tarde, en Valencia


Presentación del libro de relatos El debut del chico tatuado. Con la presencia de David González y Antonio Méndez Rubio. A las 19:30 horas. Librería Primado (Av. Primado Reig, 102, Valencia).

E.T. El extraterrestre


Es una película que me ha ido gustando cada vez más con los años. Especialmente en V.O., ya que el doblaje deja mucho que desear. El otro día leí en un foro que alguien apuntaba que la vio de estreno en uno de los cines de mis abuelos. Es falso. Y lo sé porque, además de la memoria, tengo un cuaderno de trabajo en el que, tras un laborioso curro de documentación en la hemeroteca, fui anotando la mayoría de eventos cinematográficos y de estrenos importantes que hubo en Zamora a lo largo del siglo XX. E.T. se estrenó en el Cinema Arias Gonzalo; hoy este cine es un almacén de deportes o algo así.

domingo, septiembre 19, 2010

Carteles de Mary and Max




Sin remedio

Cosas que veo desde mi ventana: aquí.

El Principio Antrópico: primeras páginas


Aún no he logrado hacerme con un ejemplar de este libro de Javier Esteban. Lo pedí en una tienda de cómics de Madrid hace unos 20 días o más y parece que se han olvidado de mí. Pero en la web de la editorial ya se puede comprar. Creo que lo voy a encargar ya mismo en la Fnac, mediante los pedidos on line. Se pueden leer las primeras páginas: aquí.

Cartel de Legacy


DFW: The Pale King, en 2011




La novela inédita de David Foster Wallace, The Pale King (El rey pálido), se publicará por fin en 2011, según cuentan en esta noticia de Abc.

José Antonio Labordeta (1935 - 2010)


Los Kalatrava contra el imperio del karate


Quien haya llegado tarde a este blog y vea los carteles antiguos que cuelgo por aquí flipará un poco. Tiene su explicación en la etiqueta de abajo. Se trata de un documento visual de las películas que cito en Recuerdos de un cine de barrio. El afiche de arriba es totalmente bizarre.

sábado, septiembre 18, 2010

Menos que cero / Suites imperiales, de Bret Easton Ellis


He releído Menos que cero, la primera novela de Bret Easton Ellis, aprovechando la reedición de la misma en Mondadori y la publicación de su “secuela”, Suites imperiales. Clay, el narrador, es un tipo de 18 años que vuelve a Los Ángeles, a su mundo de niños pijos, mansiones de lujo, piscinas, drogas y fiestas salvajes. En Menos que cero, entre esnifadas y sexo sin prejuicios, obtenemos un retrato de la vida de los ricos en los años 80, dominada por el nihilismo. Clay y sus colegas, Blair, Julian, Rip, Trent…, ni siquiera saben lo que buscan. O, para ser exactos, no buscan nada. Viven al día sin preocuparse de las consecuencias de sus actos, que consisten en hacer daño a terceros, o en violar a alguien, o en romper corazones… La frialdad de Clay resulta estremecedora: No hay nada que me haga feliz. No hay nada que me guste, llega a confesar en un pasaje del libro. Añadiendo más tarde: Es menos doloroso si no te importa nada. En la novela, los personajes están a medio hacer, son muy jóvenes y nadie imagina qué les deparará el futuro. El lector cree que morirán de sobredosis en cuanto concluya la lectura. Quizá el diálogo que mejor defina la historia y por ende a los personajes sea éste:

-¿Adónde vamos? –pregunté.
-No lo sé –dijo–. Simplemente damos una vuelta en coche.
-Pero esta carretera no lleva a ninguna parte –le dije.
-No importa.
-¿Y qué es lo que importa? –le pregunté al cabo de un rato.
-Sólo que estamos en ella, tío –dijo.


[Traducción de Mariano Antolín Rato]

*

En Suites imperiales nos reencontramos a esos mismos personajes, 25 años después. Milagrosamente, han sobrevivido a las turbulencias de su modo de vida. Son guionistas, productores, directores de cine, empresarios… La estructura y el argumento, en principio, son similares a la anterior: pasajes breves, el regreso temporal de Clay a Los Ángeles, su preocupación por Julian. Easton Ellis, sin embargo, nos sorprende introduciendo un elemento cervantino (es decir, mezclando realidad y ficción como en la 2ª parte de Don Quijote, en la que conviven el escritor y sus personajes): quien narra la historia es, de nuevo, Clay. Y Clay dice que el libro que alguien escribió sobre ellos (la novela Menos que cero) fue un éxito basado en sus vidas, y que los retrató casi a la perfección, y que el autor quiso colocar al propio Clay como narrador, pero Clay no escribió una línea. En Suites imperiales, nos advierte Clay, es él mismo quien cuenta la historia, y no un autor que imposta sus palabras. Y recuerda que hubo una película poco fiel y más bien mala que no gustó a mucha gente: también es cierto, la adaptación se tituló aquí Golpe al sueño americano y rozaba la moralina, todo lo contrario que la novela. Ahora Clay ha evolucionado (hay mucho de autobiográfico: Y el libro acaba siendo una especie de espejo más o menos deformante de lo que ocurre en mi vida mientras lo escribo, ha dicho Ellis a Rodrigo Fresán en una entrevista que recoge Abc). Ya no es tan nihilista y se enamora y desfasa un poco menos, pero el mundo al que vuelve contiene las mismas señas de identidad (snuff movies, alcohol, prostitución, actores y actrices que se acuestan con quien sea para obtener un papel…), y se amplía con el uso de las nuevas tecnologías (vídeos colgados en internet, iPods, blogs, móviles...) y la pregunta que se hará el lector a menudo es: ¿De verdad Clay ha cambiado, o todo es un espejismo? El siguiente diálogo refleja cómo se manejan muchos negocios en Hollywood, y cómo funcionan las cosas en la sociedad en la que vivimos:

-¿Qué quieres que te regale por Navidad? –pregunta.
-Esto. Tú –sonrío–. ¿Tú qué quieres?
-Quiero un papel en tu película. Ya lo sabes.
-¿Sí? –pregunto recorriéndole el muslo con una mano–. ¿En mi película? ¿Qué papel?
-El papel de Martina.
Me besa mientras desliza la mano hasta mi polla, la agarra, la suelta, la vuelve a agarrar.
-Voy a intentar que te lo den.
La pausa es involuntaria, pero al cabo de un segundo se recupera.
-¿Intentar?


[Traducción de Aurora Echevarría]

Trailer de The Dilemma


La nueva película de Ron Howard: aquí.

Próximamente: Despiece peatonal & Respiración continua




De Julio Reija. Ya lo dijo Casimiro Parker.

Nuevos carteles de Due Date




El E.T.E. y el Oto


De los Hermanos Calatrava vi en la niñez varios de sus productos de serie Z. No los recuerdo con precisión. El extraterrestre protagonista se llamaba Paco. Con eso queda dicho todo. Me pregunto si me reiré si las veo ahora.

viernes, septiembre 17, 2010

Mañana, en Madrid


Presentación de Vinalia Trippers. En La Casa de los Jacintos (metro: La Latina), a las 21:00 horas. Allí estaremos.

El barco, de Nam Le


Esto es lo único que he hecho en mi vida, traficar con palabras. En ocasiones, sigo pensando en recuentos de palabras de la misma forma en que un general debe de pensar en bajas. Llevaba en Iowa más de un año –los días se convirtieron en semanas, luego en meses, después en un año entero– y no había escrito más que tres relatos y medio. Cerca de diecisiete mil palabras. Cuando trabajaba en el bufete de abogados, escribía esa cantidad en un par de semanas. Y eran útiles para alguien.
Los plazos de entrega llegaban, extenuantes, y yo me obligaba a cumplirlos. Luego, en los largos intervalos de tiempo que había entre ellos, volvía a mi pantalla en blanco y a mi mente progresivamente embotada. Probé de todo: escribir en la cama, en la bañera. A medida que el último plazo de entrega se acercaba, me acordé de un amigo que afirmaba que había superado su bloqueo de escritor pasándose a la máquina de escribir. “Tu escritura se libera –me dijo– cuando sabes que no puedes borrar lo que has escrito”.


[Traducción de Ignacio Gómez Calvo y Marc Viaplana]

Trailer de Casino Jack



Con Kevin Spacey: aquí.

La autopista

ya que tanto insistes
en que me lo corte
voy a explicarte
y será la primera y última vez que lo haga
por qué llevo el pelo largo

llevo el pelo largo
porque el ejército estadounidense
ofrecía una recompensa
de dos dólares
por cada cabellera de indio
que se le entregara
y los que la cobraron
así como los soldados
y mandos superiores
del ejército estadounidense
llevaban el pelo corto
o muy corto

llevo el pelo largo
porque el ejército franquista
en la corrada de la casa en la que nací
le rapó la cabeza
a una de las mujeres de mi familia
cuyo hombre
acababa de ser fusilado
por negarse a defenestrar
niños de pecho republicanos
y los soldados que le raparon la cabeza
así como el resto de las tropas
y mandos superiores
del ejército franquista
incluido el puto francisco franco
llevaban el pelo corto
o muy corto

llevo el pelo largo
porque en el campo de concentración de mauthausen
a los deportados españoles
como ramiro santisteban
el superviviente octogenario que me lo contó
a los deportados españoles
una vez a la semana
los sábados
les hacían lo que entre ellos se conocía
como
La autopista
esto es
les rapaban el pelo al cero
desde la frente hacia atrás

la autopista

y más adelante
cuando hitler estaba perdiendo la guerra
con ese pelo
se forraban las botas de los soldados alemanes

con ese pelo

y todos esos soldados alemanes
como también los que los sábados colaboraban
en el mantenimiento de la autopista
junto con sus respectivos mandos superiores
el hijo de la gran puta del fuhrer a la cabeza
y junto con el resto del pueblo alemán
llevaban el pelo corto
o muy corto

llevo el pelo largo
porque en la tercera galería
de la cárcel provincial de oviedo
la galería de los menores
los que mandaban en ella los kíes
en cierta ocasión me dijeron:

o te cortas el pelo tú
o te lo cortamos nosotros

y encendieron sus mecheros

y tanto ellos
como los funcionarios de prisiones
cuyo trabajo consistía precisamente
en evitar que se produjeran hechos como este
llevaban el pelo corto
o muy corto

llevo el pelo largo por otra razón también:

muchas de las mujeres que conozco
me aseguran que con él así de largo
estoy mucho más guapo
y aparento muchos menos años
de los que en realidad tengo

así que en vez de estar dándome la gaita a todas horas
con que a ver cuando voy a que me corten el pelo
mejor te callabas la puta boca
eh
y te dejabas
crecer el tuyo.



David González, En las tierras de Goliat

Un verano con Mónica


Me gusta este cartel por su colorido y por su sencillez. A veces, en diseño, lo más sencillo es lo mejor. Hubo una temporada en que a mí me dio mucho por Bergman, una temporada en que las pasaron en televisión: tal vez mis favoritas sean El séptimo sello y El manantial de la doncella.

Carteles de Priest





jueves, septiembre 16, 2010

Próximamente: Cómo liberar tigres blancos


De Isabel García Mellado. Ya lo dijo Casimiro Parker.

Calle de los Maleficios, de Jacques Yonnet


En este libro en el que se solapan los géneros (tiene algo de autobiografía, de ensayo, de historia, de fábula), Jacques Yonnet, uno de esos autores que estamos descubriendo gracias a Sajalín Editores (junto a Seumas O’Kelly y Philippe Forest, entre otros), cuenta historias relacionadas con el París de los años 40 y 50: historias, en muchos casos, nacidas de la leyenda o el rumor, pero que en absoluto son ficticias. Historias sobre enanos, muñecas y maleficios, gitanos, borrachos, artistas, prostitutas, soldados, vagabundos… Un gran trabajo. Un mosaico que ayuda a conocer mejor la otra cara de una ciudad inolvidable. Un párrafo del inicio:

No puede considerarse de París, no puede llamarla su ciudad, quien no conoce sus fantasmas. Impregnarse de sus grises, confundirse con la sombra indecisa e insulsa de los ángulos muertos, unirse a la multitud húmeda que, siempre a las mismas horas, surge o rezuma del metro, de las estaciones, de los cines o de las iglesias; o ser el hermano silencioso y distante de quien pasea solo, del soñador inmerso en una soledad desconfiada, del iluminado, del mendigo, del borracho incluso. Todo esto requiere un largo y difícil aprendizaje, un conocimiento de las gentes y los lugares que sólo se consigue tras años de paciente observación.


[Traducción de Julia Alquézar Solsona]