miércoles, junio 23, 2010

En mi primer día

en mi primer día
del trabajo nuevo
me han colgado un puñado de llaves del cuello
y me han dejado sola
tengo encerradas a seis mujeres
a sus hijas y a sus hijos
no es una cárcel
sólo cuido de que sus amantes
no las quieran demasiado


Mada Alderete Vincent, El Tejedor en… Madrid

martes, junio 22, 2010

La voz de Lila, de Chimo



La voz de Lila es una novela erótica, una historia de amor, una descripción de los barrios árabes de París y sus miserias y sus disturbios callejeros, un retrato de la escritura y todo ello a la vez.

He vuelto a releer este libro, después de unos 15 años, con la misma fascinación de antaño. Incluso me han interesado aspectos que, entonces, me preocuparon menos: como los denodados esfuerzos del protagonista, el enigmático Chimo, por escribir en unos cuadernos, a mano, metido en un descampado y a la luz de las velas; o los disturbios parisinos que años después vimos por la tele, con los desfavorecidos quemando los coches. Este es, también, un libro sobre el poder de la palabra. Lila (un ángel con lengua de puta: es la certera descripción del narrador) es una Sherezade adolescente que cuenta historias guarras al escritor pobre y en ciernes, y éste las vuelca en el papel.

Hay músculo en estas páginas, hay una prosa que se lee con la facilidad con la que leíamos la narración de Holden Caulfield, hay una apuesta por decir las cosas con naturalidad y sin tapujos: es la osadía de quien escribe como si no tuviera nada que perder ni nada que demostrar, con esa libertad sana y envidiable que poseen los muchachos del suburbio.

Esta edición de Libros del Silencio, que recupera el texto magníficamente traducido por Ignacio Vidal-Folch, mejora al original: el volumen es exquisito, la portada es superior y las páginas, más grandes, permiten una lectura o una relectura cómoda. Leamos un trozo:

Yo digo que esto no, no me lo creo. Quemas un autobús, cuatro coches y te cargas una docena de escaparates, pero chico, lo siento, no es la guerra que pensabas. Lo que quemas es lo que te mola y nunca podrás tener. Nunca podrás tenerlo así que lo quemas, está ahí al alcance de la mano pero no en tu mano, hay una pequeña diferencia. Pero si tú te crees que llevas la antorcha que va a incendiar Francia, eres el mosquito que decía le declaro la guerra al elefante, sólo que el gordo de la trompa si no tiene tele ni siquiera se entera.
Lo que sí puede decirse, en eso estoy de acuerdo, es que los polis a los que de todas maneras se la suda y que a menudo viven en el suburbio, siempre se ocupan mucho de chorradas, una pequeña manifa para que arreglen las canastas de baloncesto y te contestan con gas, no exagero, mientras que a los camellos los ves sueltos campando libres como conejos cuando no es temporada de caza, y las armas también circulan sin problemas, te juro que puedes encontrar un kalashnikov en buen estado a menos de trescientos metros de cualquier lugar.
Nuestra existencia se para por la mañana y al día siguiente se repite. No es estado de guerra, estado de alerta, es la larga espera de nada, cada día envejeces para nada.


[Traducción de Ignacio Vidal-Folch]

Vendrán tiempos mejores


Sobre los Días extraños de Ray Loriga. En mi sección de Culturamas: en este enlace.

Cuadernos del Matemático nº 44


Trailer de The Green Hornet




Un proyecto extraño, basado en la serie de televisión El avispón verde (recordemos a Bruce Lee en el papel de Kato, con antifaz negro). Dirige Michel Gondry y protagonizan Seth Rogen, Jay Chou, Cameron Diaz, Christoph Waltz y Tom Wilkinson. Aquí.

Próximamente: La tumba del tejedor


Es la primera vez que se publica en España un libro del escritor irlandés Seumas O'Kelly. Sajalín Editores lo tendrá listo el 12 de julio.

Melancolía del viajero

camino por un pueblo francés
próximo a la frontera con alemania

las manos en los bolsillos
subidas las solapas del abrigo

no hay nadie por ahí
la gente está trabajando

soy un extraño que
vaga sin rumbo fijo

me acuerdo de los míos
allá en españa.


José Angel Barrueco, El Tejedor en… Madrid

Cartel de Tamara Drewe


La nueva película de Stephen Frears.

Carlos Monsiváis (1938 - 2010)


lunes, junio 21, 2010

Hoy, en Madrid


Lucas Rodríguez Luis (aka Lukas el Koala), con su didgeridoo, en la azotea del Círculo de Bellas Artes de Madrid (planta 7). A las 22:30 horas, dentro del ciclo "Las noches bárbaras. 6ª Fiesta de músicos en la calle".

Zoo o cartas de no amor, de Viktor Shklovski



Viktor Shklovski, exiliado ruso en Berlín, quiso retratar el ambiente de la ciudad en los años 20 mediante una serie de misivas. Como hilo conductor (él mismo lo explica al principio) utilizó “las cartas que escribe un hombre enamorado a una mujer que no quiere hacerle caso”. Hay unas pocas supuestamente escritas por la dama en cuestión y a mí me parecen las mejores, por ejemplo ésta, que transcribo íntegra de este volumen (raro y hermoso) publicado por Ático de los Libros:


Trigésima carta

Estás violando el pacto.
Me escribes dos cartas al día. Se me han acumulado muchas.
He llenado el cajón de la mesa; los bolsillos y el bolso están saturados.
Dices que sabes cómo está hecho Don Quijote, pero no sabes hacer una carta de amor.
Te enfureces más y más.
Pero cuando escribes cariñosamente, te ahogas de lírica y te llega hasta el cuello. (Te escribo sentada en la mesa del Süd, decente, solitaria, esperando el escalope.)
Entiendo poco de literatura, aunque tú, don lisonjero, afirmas que estoy a tu nivel; no obstante, sí soy experta en cartas de amor. No sin motivo, dices que cuando entro en un salón, enseguida sé de qué va la cosa y quién está relacionado con quién.
Hablas de ti, y cuando escribes sobre mí sólo me haces reproches.
Las cartas de amor no se escriben para el placer de uno mismo, de la misma manera que un verdadero amante no piensa en sí mismo cuando hace el amor.
Bajo excusas de toda clase escribes siempre de lo mismo.
Deja de escribir sobre cómo, cómo, cómo me quieres, porque en el tercer “cómo” me distraigo y me da por pensar en otras cosas.


[Traducción de Julia Dobrovolskaya y José María Muñoz Rovira]

Trailer de Flipped


Dirige Rob Reiner. Pinchar en este enlace.

Primeras fotos de The Rum Diary


O sea, la película inspirada en El diario del ron, la desenfrenada novela de Hunter S. Thompson. El protagonista es Johnny Depp. Le acompañan Giovanni Ribisi y Aaron Eckhart.

184

El viernes pasado (18 de junio) murió José Saramago, pero ese día viajé a Zamora y, entre preparativos y demás, no vi las noticias y me conecté poco a internet. Supe de su muerte al llegar a mi tierra, cuando me lo dijo mi madre. Es un autor que nos gusta bastante a ambos (aunque yo hace años que no lo leía). Tengo por ahí libretas donde anoté numerosas citas de “Ensayo sobre la ceguera”, “Todos los nombres”, “El cuento de la isla desconocida” y “El Evangelio según Jesucristo”. Como programé el blog y allí no pude conectarme en la red, puse la noticia dos días después, al volver a Madrid. No sabía que estaba enfermo. Fue Saramago quien dijo aquello que puse al inicio de mi “Monólogo de un canalla”: “Lo horrible es que los humanos hemos inventado la crueldad”.

Otro cartel de Wall Street: Money Never Sleeps


Cal y arena

Mi hermana
me da la gran noticia

estoy embarazada,
vas a ser tío

y tras la euforia,
los gritos y los besos

no puedo remediar
recordar que no estás,
darme cuenta de que
no vas a conocerlo,
darme cuenta de que
no podemos
compartir esta noticia
contigo

porque no me vale lo de
desde donde esté, él se alegra.

Sólo siento que te echo de menos.

Aprovecho para darte la noticia
Papá, vas a ser abuelo

y no te preocupes,
ya me encargaré yo
de que se sienta orgulloso
de ser tu nieto.


Javier Das, El Tejedor en… Madrid

Esta tarde, en Salamanca


Recital de David González. 21:00 horas.

domingo, junio 20, 2010

Primer cartel de The Social Network


La película de David Fincher que cuenta cómo se gestó Facebook.

José Saramago (1922 - 2010)


Virus de papel

Mi biblioteca se está convirtiendo en ese monstruo que no deja de crecer: aquí.