viernes, mayo 08, 2026
A ver qué se puede hacer, de Lorrie Moore
Por si queda alguien que no lo sepa, Lorrie Moore es una de las maestras del relato contemporáneo. Hace unos años publicaron algo diferente, de no ficción: este compendio de ensayos reseñas y crónicas, que compré en su día pero lo he leído entre marzo y abril. Contiene textos sobre literatura, donde analiza obras y en algunos casos bibliografías de Nora Ephron, Matthew Klam, Eudora Welty, Peter Cameron, Clarice Lispector, John Cheever, Alice Munro, Charles Baxter... Se incluyen algunas críticas sobre series y películas, donde repasa algunas claves sobre Jane Campion, True Detective, Werner Herzog, The Wire, Titanic... Y unas cuantas pinceladas sobre temas musicales y políticos. Muy bueno. Eso sí: tiene 500 páginas y es conveniente alternarlo con otros libros.
[Eterna Cadencia. Traducción de Cecilia Pavón]
Un libro, de Fabrice Gaignault
Nueva colección en Muñeca: pequeño formato y pocas páginas, algo que me gusta mucho. Fabrice Gaignault, de quien ya había leído Diccionario de literatura para snobs, escribe un ensayo sobre cómo a Primo Levi le ayudó la lectura de una novela de Roger Vercel cuando estaba en el punto más bajo de su encierro en un campo de concentración nazi: enfermo, molido, sin esperanza y creyendo que pronto le darían pasaporte al otro barrio. Es un texto muy bello acerca de la necesidad de la lectura para construirse un refugio: la libertad interior. Un fragmento:
Habiendo hecho de la novela de Vercel su cielo, uno situado más allá de aquel que se cernía inmóvil sobre él y al que ya no miraba desde su llegada al campo, Levi se agarró a ella como a un clavo ardiendo durante la tarde y la noche siguientes, aquella noche en la que no sabía si sobreviviría. Se asió a ella como a un salvavidas para alejarse de los confines de este mundo, de los mares de las antípodas por los que navegaba Ulises cuando una ola gigantesca lo arrastró hacia los abismos.
[Muñeca Infinita. Traducción de Vanesa García Cazorla]
viernes, abril 17, 2026
El invitado de Drácula y otros relatos, de Bram Stoker
Han tardado 13 años en sacar una 2a edición, pero por fin lo tengo. Y mereció la pena esperar porque esta vez incluye un relato de Bram Stoker descubierto en 2024 (sólo se había publicado en un periódico): "Gibbet Hill". Había leído algún cuento que otro en antologías. Los demás no los conocía. Tratan de vampiros, espectros, adivinos, niños crueles, casas siniestras, momias y muchas ratas...
No todos mantienen el mismo nivel, claro. Dejo aquí los títulos de mis favoritos: "El invitado de Drácula", que era un capítulo eliminado de su novela más famosa; "La casa del juez", en la que se aloja un joven que quiere estudiar en silencio y en soledad... sin saber que aquel lugar es rico en ratas y en apariciones; "La squaw", donde La Virgen de Hierro tiene un papel crucial en un museo de instrumentos de tortura; "La profecía gitana", que no requiere de mayores explicaciones; "El entierro de las ratas", donde un tipo se aventura en los basureros de las afueras de París; y "Los dualistas", uno de los cuentos breves más espeluznantes que he leído jamás.
[Valdemar. Traducciones de Marta Lila, Óscar Palmer y Francisco Torres Oliver]
viernes, abril 10, 2026
El despido, de Donald E. Westlake
El despido es una historia compleja y profunda, de culpa y suspense y tono negro. Habla de la crueldad de esas empresas que imponen recortes y largan a un montón de trabajadores a la calle. Habla de personas tan identificadas con su curro que, al perderlo, su mundo se tambalea. Habla del sálvese quien pueda y de "el fin justifica los medios". Trata de un hombre de mediana edad a quien despiden de su puesto y, 2 años después, cuando aún no ha logrado otro empleo, y la falta de oportunidades ya afecta a su matrimonio, decide tender una trampa a los otros candidatos al mismo trabajo: y planea matarlos, uno a uno.
Aparte de que te comes el libro desde la primera línea, Westlake ha conseguido algo muy meritorio: uno sabe que los actos del narrador son despreciables, que elimina a inocentes, que se ha vuelto diabólico... pero en el fondo cae bien: y uno es capaz de comprender su sufrimiento, aunque no su conducta. Novelón.
[Muñeca Infinita. Traducción de Ce Santiago]




















