jueves, marzo 08, 2012

Plaza de la palabra, de Santos Domínguez



LA ALJABA DEL VIAJERO

¿Estar en otro sitio...? El viaje verdadero
es aquel que se emprende sabiendo que ya nunca
volveremos al punto de partida, a la exacta
certeza de los puertos que dejamos atrás.

¿Lo demás? Excursiones y argucias de la niebla.

El viajero cabal es el que nunca vuelve,
quien rompe las amarras y atraviesa la leve
espuma blanca y turbia que le unía al pasado,
el que rasga la túnica que ayer llevaba puesta.

El viaje verdadero consiste en no volver.

**

NOCTURNO EN LA CIUDAD

Como un papel de otoño en el asfalto.
Félix Grande


Como un extraño miro la lluvia en la ciudad
a oscuras y desierta.
Y no la reconozco.
No veo en ella otras calles
que las que ciega el tiempo y el recuerdo diluye.

Paseo por las torvas provincias de la sangre,
por las desolaciones
de este siglo que se alza
sobre siglos de horror impronunciable.

Como si no supiera
que esta lluvia tan lenta,
que esta niebla insistente que nos habla en voz baja,
que persiste en posarse delante de nosotros
como un pájaro herido
amansará los campos,
para la siembra, sí, también para el que entierran.

Como si no supiera que somos la ciudad.
Que, oscuros y desiertos,
aún somos esta lluvia
que cae sobre los muertos y sus ojos cerrados,
esta niebla insistente que empapa la memoria
como un paño de olvido.

Que prosperan las hierbas
malas y los vencejos.
Que vendrán otros años
y el sol de los veranos no arderá en nuestra cara.