jueves, noviembre 03, 2011

Hacia las tierras de David

no sé tú

pero en lo que
a mí concierne

hace ya tiempo
que me cansé
de despellejarme
la piel
de los nudillos
llamando
a ciertas puertas
que hagas
los méritos
que hagas
ni se abren
ni se abrirán nunca
así las alcancen
las salpicaduras
de sangre
de tus nudillos
ro
tos

entonces me dije:

david, tío
tienes dos pies
tienes dos pies
david, colega

y_pensé en echarlas
abajo
las puertas
a patadas
a patada limpia
con las puertas
y con_los mierdas
que se escondían
detrás de ellas

pero recapacité
deseché la idea
y_después fue
cuando me decidí
a levantar
mi propia casa

mi propia casa
y_con mis propias manos:

siempre abiertas.


David González, Loser