domingo, marzo 30, 2008

Dos cuentos en Lunula y Zamora Cofrade



Siento el retraso de estos post, pero una de las revistas me llegó a casa justo cuando me iba a Zamora y la otra me ha llegado esta semana. Me gustaría comentar un par de cosas, como dije en su momento, ya que para mí ambas están relacionadas de algún modo. Es un lujo colaborar en ellas. Las portadas y los diseños son para quitarse el sombrero, y lo mismo se puede decir de los contenidos.
1) Zamora Cofrade. Número 3. Mi cuento se titula Ficción / No Ficción: La vida después de Dios. Uno nunca está seguro de si lo que escribe gustará o no. Y parece que las primeras impresiones sobre este cuento han sido muy favorables. Algo de lo que me alegro y que, en cierto sentido, me sorprende, porque no sabía si esta apuesta se ajustaría a la revista y sus lectores. Quien haya leído a Douglas Coupland sabrá que en el título del cuento hay un homenaje a uno de sus libros.
2) Lunula. Número 22 (Especial Desplazamiento). Mi cuento se titula Lejos de casa, y no es nuevo, ya había sido publicado un año antes por Zamora Cofrade. En el siguiente párrafo contaré algo más del mismo. Ahora me gustaría dar las gracias a David González, quien después de leerlo se lo pasó a Roxana Popelka (a quien hago extensible el agradecimiento) y ella lo publicó en esta revista.
Y ahora vamos con la historia. Hace exactamente un año, los responsables de contenidos de dos publicaciones de mi ciudad me encargaron sendos cuentos: Barandales (conservadora, tradicional) y Zamora Cofrade (más abierta e innovadora). Escribí uno para ZC que hoy permanece inédito. Para Barandales entregué Lejos de casa, un relato inspirado en las andanzas de uno de mis colegas (de profesión: soldado), de cuando estuvo en Irak. El personaje echa de menos su tierra y el cuento se ambienta en los días de Semana Santa. Hablé con él, leí sobre Irak, estudié las noticias, etc. Antes de publicarlo, mi amigo lo leyó y también lo hicieron algunos de sus compañeros de tropa. A todos les encantó: esa ha sido mi mayor compensación.
Unos días antes de los últimos retoques a Barandales, en la revista me dijeron que el cuento no se publicaría. ¿La razón? Muy sencilla: en el cuento mencionaba las muertes de soldados españoles en la guerra de Irak, algunos de ellos zamoranos; me dijeron que la alusión a la guerra de Irak podría traerles problemas con quienes gobiernan en mi ciudad (el Partido Popular), dado que la revista se financia en parte con publicidad de la Junta de CyL, el Ayuntamiento y la Diputación. Se llama censura, creo. Y ese es el modo en que le tratan a uno en mi tierra cuando dice la verdad. Así que el cuento se quedó fuera y yo se lo ofrecí a los responsables de Zamora Cofrade, que quedaron encantados con el relato y prefirieron publicar éste y sustituir al que les había enviado antes. Al final, Lejos de casa, mi homenaje a los soldados españoles fuera de su país, ha salido en dos revistas de lujo. Y eso es todo.