Quizá sea éste el libro de V. que más me ha gustado, de cuantos he leído hasta ahora. O quizá lo digo porque es el último que he saboreado y, por tanto, del que conservo un recuerdo más fresco. En cualquier caso, me parece una joya: está publicado en la Colección Zigurat del Ateneo Obrero de Gijón. V. logra que uno se identifique con estos poemas de desolación y batallas que uno pierde en su lucha contra el tiempo y lo que depara el futuro. A pesar de sus fracasos, jamás deja que lo engulla esa máquina de tópicos y lavados de cerebro que es la sociedad. A pesar de todo, el narrador de este poemario continúa en la brecha, dispuesto a sufrir y a sobrevivir. Por cierto: a mí me sucedió exactamente lo mismo que describe Vicente en el poema titulado Del otro lado; quien lo conozca ya sabe a qué me refiero, y ocurrió hace ya muchos años, en mi ciudad, en esa época lejana en la que tuve coche propio, un destartalado R5 rojo de segunda mano.
(Zamora, 1972). Ha publicado los libros “Recuerdos de un cine de barrio”, “Monólogo de un canalla”, “Vengo de matar a un hombre”, “El hilo de la ficción”, “No hay camino al paraíso”, “Para esas noches de insomnio”, "Asco", “Vivir y morir en Lavapiés”, "Te escribiré una novela", "Los viajeros de la noche", "El amor en los sanatorios", "Angustia", "Miniaturas", "Culo de gallina" y "Los violentos". Su obra aparece en numerosas antologías. Vive en Madrid.