Hace 49 minutos
viernes, enero 13, 2017
martes, enero 10, 2017
Lo contrario de la soledad, de Marina Keegan
No tenemos una palabra que designe lo contrario de la soledad, pero, si la hubiera, definiría lo que yo quiero en la vida. Aquello que estoy agradecida y honrada de haber encontrado en Yale, y lo que me da miedo perder cuando mañana, después de la graduación, me despierte y abandone este lugar.
No es exactamente amor, ni un sentimiento de comunidad; es la sensación de saber que hay gente, muchísima gente, que está contigo en esto. Que forma parte de tu equipo. Cuando la cuenta ya está pagada pero no os movéis de la mesa. Cuando dan las cuatro de la mañana pero nadie se mete en la cama. Aquella noche con la guitarra. Aquella noche que ya no recordamos. Aquella vez que hicimos, fuimos, vimos, reímos, sentimos. Los gorros.
Yale está plagada de diminutos círculos que ceñimos a nuestro alrededor. Grupos de canto a capella, equipos deportivos, casas, sociedades, clubes. Esos grupitos que hacen que te sientas querido y a gusto y parte de algo incluso en las noches de más soledad, cuando vuelves trastabillando a casa, donde sólo te espera el portátil; sin compañía, cansados, espabilados. El año que viene ya no tendremos nada de eso. No viviremos en el mismo bloque que todos nuestros amigos. No tendremos un montón de chats de grupo.
Y eso me asusta. Más aún que encontrar el trabajo o la ciudad o la pareja adecuadas, me asusta descolgarme de la red en la que me siento atrapada. Ese escurridizo e indefinible concepto de lo contrario de la soledad. La sensación que experimento en este instante.
[Del artículo "Lo contrario de la soledad"]
**
Karen descubrió que el tatuaje del ideograma chino que lucía en el tobillo en realidad significaba soja cinco meses después de habérselo hecho. Determinación interior y paz exterior, tranquilidad y equilibrio generalizado era la traducción que figuraba bajo el fino carácter negro que había escogido del muestrario de la pared. Soja era la traducción que con reparos le había dado el asiático compañero de cuarto de su hermano cuando Karen se lo mostró toda orgullosa en el dormitorio cargado de humo de la quinta planta.
[Del relato "Escleroterapia"]
**
Soy alérgica a muchas cosas. Pan, pasta, cereales, tortitas, salsa de soja, seitán, ampisoestearílico hidrolizado, triticum monococcum, extracto de hordeum vulgare… La lista se alarga hasta detenerse en una sola palabra, una sola proteína que acecha en el interior de los ingredientes, en las profundidades de una oscuridad impronunciable: gluten. El rey de todas las cadenas polipeptídicas. El enemigo de mi existencia y héroe del ágape del lecho de mi muerte. Se oculta en las salsas y los guisos, en los colorantes y los sabores. Bulle en el interior de cosas deliciosas para colarse en mi intestino delgado y cargarse mis vellosidades intestinales.
Se llama celiaquía: una enfermedad autoinmune que se manifiesta mediante una intolerancia a las proteínas del trigo, el centeno, la cebada y otros cereales comunes. Al entrar en contacto con el gluten, mi encima transglutaminasa modifica la proteína, y el sistema inmunológico reacciona a su vez con el tejido del intestino delgado, provocando una inflamación que afecta al revestimiento del intestino y evita la absorción de nutrientes. En otras palabras: mis glóbulos blancos se vuelven locos y atacan la sustancia como si fuese un virus, destrozando el campo de batalla intestinal que yo misma proporciono, muy a mi pesar.
[Del ensayo "Contra el cereal"]
**
Quiero que lo que pienso y lo que soy quede recopilado en una antología complaciente que quepa cómodamente en algún estante de una biblioteca laberíntica.
[Del ensayo "Canción para los especiales"]
[Alpha Decay. Traducción de Regina López Muñoz]
domingo, enero 08, 2017
sábado, enero 07, 2017
Departamento de especulaciones, de Jenny Offill
Si existe el hogar es para meter a cierta gente dentro y dejar fuera a toda la demás. Un hogar tiene un perímetro. Pero a veces los vecinos, las scouts o los testigos de Jehová violaban nuestro perímetro de seguridad. Nunca me gustaba oír el timbre de la puerta. Las personas que me gustaban nunca se presentaban así.
**
Pero mi agente tiene una teoría. Dice que todos los matrimonios son una chapuza. Incluso los que desde fuera parecen razonables, por dentro se mantienen en pie con chicle, cuerda y alambre.
**
Es importante, si alguien te pregunta cuál ha sido tu momento más feliz, que reflexiones no solo sobre la pregunta, sino también sobre quién te la ha hecho. Si te la hace alguien a quien quieres, es justo inferir que esa persona confía en aparecer en la evocación que ella misma ha propiciado. Pero si fueses injusta y además tuvieras un corazón perverso, podría ser que olvidaras ese hecho tan elemental y entrañable y te refirieras, en cambio, a un momento en que vivías sola en el campo y nadie necesitaba nada de ti, ni siquiera amor. Y entonces podrías decir que ese fue tu momento más feliz. Pero si lo hicieras, hablar del momento más feliz haría infeliz a la persona a la que siempre quieres ver feliz.
**
De noche están en la cama cogidos de la mano. Es posible que la esposa, si actúa con el suficiente sigilo, le dé una mano al marido mientras con el dedo de la otra lo manda a tomar por culo.
**
La cuñada del filósofo encargó un colgante antiguo de los que se usaban para guardar el luto. Era un guardapelo de oro en cuyo interior había un espacio libre para una fotografía de la persona muerta. En la parte exterior se veía una rosa grabada a mano, pero dentro tenía una leyenda grabada: Prepárate para ser el siguiente. Dios santo, el siglo XIX. Esa gente no se andaba con rodeos.
**
Lo que dijo Rilke: La obra artística siempre es el resultado de haber estado en peligro, de haber llegado hasta el final en una experiencia, hasta donde ya nadie puede ir más lejos.
[Libros del Asteroide. Traducción de Eduardo Jordá]
Enredado en la tristeza
Una mañana temprano brillaba el sol
Yo estaba tumbado en la cama
Preguntándome si ella habría cambiado
Si su pelo aún sería rojo
Los suyos habían dicho que nuestra vida juntos
Iba a ser muy difícil
Nunca les gustó el vestido que hizo mamá
Ni parecía bastar la chequera de papá
Yo estaba junto al camino
Con los zapatos empapados de lluvia
Camino de la Costa Este
Dios sabe que pagué lo mío para salir adelante
Enredado en la tristeza
Cuando nos conocimos estaba casada
A punto de divorciarse
La ayudé a salir de un lío, creo
Pero empleé demasiada fuerza
Llevamos aquel coche tan lejos como pudimos
Y lo abandonamos en el Oeste
Una noche triste y oscura nos dejamos
A ambos nos pareció lo mejor
Se volvió para mirarme
Mientras yo me alejaba
La oí decir a mi espalda:
"En la calle nos veremos algún día"
Enredados en la tristeza
Conseguí trabajo en los bosques del norte
Como cocinero de temporada
Pero aquello nunca me gustó
Y así un día me despedí
Me largué hasta Nueva Orleans
Y me dieron empleo
Por un tiempo en un pesquero
En las afueras de Delacroix
Pero siempre estuve solo
Y el pasado me iba a la zaga
Vi a muchas mujeres
Pero nunca la olvidé y así me vi
Enredado en la tristeza
Era camarera de topless
Yo entré a tomar una cerveza
No dejé de mirar su perfil
Tan nítido bajo los focos
Cuando el local se vaciaba
Yo seguía inamovible
Ella estaba detrás de mí
Dijo: "¿No conozco tu nombre?"
Musité algo sin aliento
Ella estudió las arrugas de mi cara
Es verdad que me sentí algo incómodo
Cuando se agachó para atarme el zapato
Enredada en la tristeza
Encendió un fogón de la cocina
Y me pasó una pipa
"Pensé que nunca saludarías
Pareces de los que hablan poco"
Entonces abrió un libro de poemas
Y me lo entregó
Lo había escrito un italiano
Del siglo trece
Y sus palabras sonaban tan ciertas
Y luminosas como un carbón ardiente
Desprendido de cada página
Parecían escritas en mi alma para ti
Enredadas en la tristeza
Viví con ellos en la calle Montague
En un sótano bajo la escalera
Había música en los cafés de noche
Y la revolución en el aire
Luego él empezó a tratar con esclavos
Y algo en su interior murió
Ella tuvo que vender lo que tenía
Y por dentro se congeló
Y cuando salió la porquería
Yo me refugié en mi concha
Lo único que sabía hacer
Era seguir adelante como un pájaro que vuela
Enredado en la tristeza
Así que vuelvo a las andadas
De algún modo debo dar con ella
Las personas que frecuentábamos
Ahora me parecen una ilusión
Unos son matemáticos
Otras esposas de carpinteros
No sé cómo empezó todo
No sé qué harán con sus vidas
Pero yo, yo sigo adelante
En busca de otro tugurio
Siempre sentíamos lo mismo
Pero no lo veíamos igual
Enredados en la tristeza
Bob Dylan, Letras completas 1962-2012
Yo estaba tumbado en la cama
Preguntándome si ella habría cambiado
Si su pelo aún sería rojo
Los suyos habían dicho que nuestra vida juntos
Iba a ser muy difícil
Nunca les gustó el vestido que hizo mamá
Ni parecía bastar la chequera de papá
Yo estaba junto al camino
Con los zapatos empapados de lluvia
Camino de la Costa Este
Dios sabe que pagué lo mío para salir adelante
Enredado en la tristeza
Cuando nos conocimos estaba casada
A punto de divorciarse
La ayudé a salir de un lío, creo
Pero empleé demasiada fuerza
Llevamos aquel coche tan lejos como pudimos
Y lo abandonamos en el Oeste
Una noche triste y oscura nos dejamos
A ambos nos pareció lo mejor
Se volvió para mirarme
Mientras yo me alejaba
La oí decir a mi espalda:
"En la calle nos veremos algún día"
Enredados en la tristeza
Conseguí trabajo en los bosques del norte
Como cocinero de temporada
Pero aquello nunca me gustó
Y así un día me despedí
Me largué hasta Nueva Orleans
Y me dieron empleo
Por un tiempo en un pesquero
En las afueras de Delacroix
Pero siempre estuve solo
Y el pasado me iba a la zaga
Vi a muchas mujeres
Pero nunca la olvidé y así me vi
Enredado en la tristeza
Era camarera de topless
Yo entré a tomar una cerveza
No dejé de mirar su perfil
Tan nítido bajo los focos
Cuando el local se vaciaba
Yo seguía inamovible
Ella estaba detrás de mí
Dijo: "¿No conozco tu nombre?"
Musité algo sin aliento
Ella estudió las arrugas de mi cara
Es verdad que me sentí algo incómodo
Cuando se agachó para atarme el zapato
Enredada en la tristeza
Encendió un fogón de la cocina
Y me pasó una pipa
"Pensé que nunca saludarías
Pareces de los que hablan poco"
Entonces abrió un libro de poemas
Y me lo entregó
Lo había escrito un italiano
Del siglo trece
Y sus palabras sonaban tan ciertas
Y luminosas como un carbón ardiente
Desprendido de cada página
Parecían escritas en mi alma para ti
Enredadas en la tristeza
Viví con ellos en la calle Montague
En un sótano bajo la escalera
Había música en los cafés de noche
Y la revolución en el aire
Luego él empezó a tratar con esclavos
Y algo en su interior murió
Ella tuvo que vender lo que tenía
Y por dentro se congeló
Y cuando salió la porquería
Yo me refugié en mi concha
Lo único que sabía hacer
Era seguir adelante como un pájaro que vuela
Enredado en la tristeza
Así que vuelvo a las andadas
De algún modo debo dar con ella
Las personas que frecuentábamos
Ahora me parecen una ilusión
Unos son matemáticos
Otras esposas de carpinteros
No sé cómo empezó todo
No sé qué harán con sus vidas
Pero yo, yo sigo adelante
En busca de otro tugurio
Siempre sentíamos lo mismo
Pero no lo veíamos igual
Enredados en la tristeza
Bob Dylan, Letras completas 1962-2012
jueves, enero 05, 2017
Ola de frío, de Thom Jones
De modo que saqué todas las balas del revólver salvo una, hice girar el tambor, me apoyé el cañón contra la sien derecha y apreté el gatillo. Al oír el clic del percusor… voilà! Enseguida me sentí mejor. El pulgar dejó de palpitar. El estómago ya no me ardía. Desapareció el terror de la mañana y de la luz del sol, y vi el amanecer como algo positivo y el canto de los pájaros como una maravilla. Hasta los objetos insignificantes cuya existencia damos por sentada –los adornos baratos cubiertos de una fina capa de polvo, una simple silla de madera, mi taza de café que se seca vuelta hacia abajo en el escurridor– parecían tan relevantes, tan vivos y necesarios. Estaba agradecido a la vida y agradecido de vivir, sobre todo cuando bajé la vista para echar una ojeada al revólver y vi que la bala se había colocado en la recámara.
[Del relato "Ola de frío"]
**
No es necesario volverse agresivo y vil o pisotear a la gente para ganar dinero. Se puede tratar bien a las personas sin necesidad de temer o preocupar agradar a Dios. Podemos hacerlo simplemente porque es algo humano, porque el amor es más noble que el odio y si se tiene suerte, hasta se puede vivir en paz con uno mismo y dormir por las noches.
[Del relato "Mi hijo Superman"]
**
-[…] Hace veinte años un cigarrillo era un simple cigarrillo, pero ahora el fumador es un paria.
-Es cierto –dijo Blaine–. El odio acumulado tiene que salir por algún sitio. El mundo necesita chivos expiatorios. Nadie quiere aceptar al otro… El oscuro hombre en nuestro interior.
-En diez años, los bebedores de café estarán en la lista negra –señaló Zona, al tiempo que daba una chupada muy consciente al cigarrillo–. Dirán que el café incita a la violencia y cosas por el estilo.
[Del relato "Mi hijo Superman"]
**
He dedicado la vida al crimen porque odio la luz del día. Es así de sencillo. Cuando odias la luz diurna, cuando odias todo, desarrollas una suerte de ambigüedad respecto a la vida y pierdes los escrúpulos en tus hábitos. Comes demasiado. Le das a la droga. Te enamoras de una persona malvada. Aceptas un trabajo que odias. Le declaras la guerra a la sociedad. Haces toda clase de cosas que no convencen a nadie cuando tratas de explicar tus motivos ante los tribunales o al médico o al dentista o a los chavales de la manzana que te odian porque tienes coche nuevo. Dios no me llevó cuando estaba dispuesto. Estaba dispuesto, pero luego ocurre que los pájaros cantan y, no sé cómo, descubres que tienes que seguir adelante.
[Del relato "Ratero"]
**
Cuando uno entra y sale de los hospitales todos los días, no puede esquivar el problema de la propia mortalidad. La muerte no era tan mala; lo malo era el puñetero morir. No existía ningún cielo, pero lo que sí estaba claro es que había un infierno. Cuando el ventilador empezaba a levantar mierda, nada funcionaba. Nada de nada.
[Del relato "Ooh Baby Baby"]
[Muchnik Editores. Traducción de Adan Kovacsics]
Suscribirse a:
Entradas (Atom)























